sábado, noviembre 29, 2008

Estilita de Pérez, manos que tejen sueños

Las ágiles manos desandan entre las fortalezas de las hojas. Las mismas van describiendo un mundo místico, en donde protagonizan los dedos de una predestinada como si se tratase de los antiguos hombres del maíz, descritos en las deidades religiosas del Popol Vuh.

El pintoresco pueblo de El Eneal, hermano siamés de Duaca, debe su nombre a la enea, planta herbácea, de la familia Tifáceas, que crece hasta más allá de 2 metros de longitud, propia de lugares de condición húmeda. De sus hojas fuertes y bien cimentadas, Estilita de Pérez, una emprendedora mujer de raíces tocuyanas, realiza una serie de piezas que realzan los poderes creadores del pueblo.

Alexander Cambero




Recorriendo las calles del poblado, en el sector El Común, justo detrás de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Estilita de Pérez relata su andar por la vida.


-¿Cuando comenzó a realizar piezas con la paja enea?


-Hace aproximadamente unos treinta años mi padre, un recio tocuyano, nos notificó que nos marchábamos del pueblo rumbo a la población de El Eneal, para aquel entonces distrito Crespo. Recuerdo que partimos con la ropa que traíamos encima. Allá en Morán, continúa, trabajaba con otro tipo de materiales, como hojas de cambur, paja dulce, ramos de diversos tipos de hojas. Al llegar al nuevo destino, me percaté de la abundancia y bondades de la enea y casi movida por un impulso comencé a trabajarla.


-¿Quien te enseñó a tejer?


-Mi madre en sus ratos libres me ponía a realizar estas labores. Me emocionaba ir dándole forma a distintas piezas y muñecos. Esta actividad viene con mi familia de generación en generación, creo que es una tradición que viene con mis ancestros, aprendida de la sabiduría aborígen.


-¿Cómo se prepara el material utilizado?


-La paja enea se recoge en sitios de mucha humedad, valga decir lagunas o charcas, se seleccionan las más largas, aquellas que no posean ningún tipo de picadas. Posteriormente se dejan al sol por cinco días, hasta lograr que la misma quede tostada y fácilmente manejable para el tejedor. Este material trae un revestimiento natural que la protege de los ataques de las polillas o insectos, explicó. Logra gran consistencia y durabilidad, además es magnifica para decorar cualquier ambiente.


-¿Recuerda cuando vendió su primer trabajo?


-No lo puedo olvidar. Estaba desempleada y una profesora de Barquisimeto necesitaba unos sombreros para una exposición de un liceo. Le indiqué con gran emoción que el sombrero más grande costaba cinco reales. Ella sin mayor discusión abrió su cartera y me compró aquel trabajo que significó el inicio de una faena con la que he criado a mis siete hijos.


-¿Qué precios tienen ahora?


-Los precios son módicos. Varían de acuerdo a lo que el cliente quiere. Hacemos ánforas, sombreros, cestas, muñecas, floreros y hasta nacimientos. Le cuento que un buen sombrero vale entre 20 a 40 bolívares fuertes, siempre el doble o triple más económico que en cualquiera tienda especialista en el ramo."Hay que entender que somos de los pocos en Venezuela que trabajamos con la paja enea".


Aprovecha esta oportunidad para decir que quiere expandir su radio de acción hacia diversos ámbitos de la nación. Pretende colaborar con la tradición del dictado de cursos y hacer exposiciones para que este arte precolombino no muera.


-¿Que áreas cubren con sus trabajos?


-Todavía es una práctica artesanal. Sin embargo tenemos pedidos de diferentes partes de la república. Asimismo muchos de lo que hacemos, tiene resonancia fuera de las fronteras patrias. He tenido encargos de Inglaterra, Francia, Estados Unidos y últimamente de México. Eso me llena de satisfacción y orgullo pensar que comencé hace treinta años, con una actividad que era vista por algunos como una forma de perder el tiempo. Creció y siguió fantaseando con seguir tejiendo el sueño de Venezuela.


Quiere que todo aquel interesado la visite en su residencia, situada en el sector El Común, calle Negro Primero, detrás de la iglesia de Nuestra Señora de La Asunción, El Eneal, parroquia José María Blanco, municipio Crespo. Teléfono: 0426-9564372. Después de compartir un delicioso café, salimos al encuentro de las calles del poblado.


Las campanas repicaban como testimoniando que la población de El Eneal, crece y fortifica su espíritu ciudadano con las hábiles destrezas de la enea, cuando rompe la calma de la laguna para exhibir sus penachos. Hay algo de simbiosis entre las manos que tejen sueños y el pasado de una comunidad, que mira el futuro con ansias de transformación.



Fuente: Diario El Impulso - Barquisimeto


miércoles, noviembre 26, 2008

Edgar Leal, lumbrera gastronómica

Time, Wine Spectator y The New York Times le han dedicado páginas completas. La razón es que Cacao Restaurant, su nido gastronómico estacionado en Miami, enciende la dicha de exquisitos paladares entre los que despuntan el actual candidato presidencial de los Estados Unidos, el senador John Sidney McCain III; Juanes, Chayanne y Thalía



POR Nora Valerii

FOTOGRAFÍA Roberto Montoya / Rodolfo Graciano





En sus ajetreos diarios, Edgar Leal se comporta como un mortal cualquiera. Entonces, para confirmar su estatus en las cumbres gastronómicas, se hojea una vez más su currículo y comienzan a florecer los asombros. Es cierto. Tiene válidos motivos para ser divo y sin embargo espanta la petulancia de su proceder. Un promedio de 21 años han cernido apetitosas victorias: ser el fundador de los vientos irresistibles del restaurante Ara en Caracas y el caudillo diligente de una guarida miamense: Cacao Restaurant, cartel destinatario de numerosos reconocimientos a los que, por supuesto, se anexa su orquestador.
Eminencia gustosaLos condimentos de esta propuesta han destapado humeantes nombramientos: ser el “Restaurante de mayor prestigio”, según la experta evaluación de la revista Wine Spectator, lo que a su vez lo ha hecho figurar en vanagloriados medios de comunicación a los que muchos aspiran pero pocos logran. The New York Times, la revista Time y el programa televisivo Today Show de la NBC roncan en su hoja de vida junto a otros orgullos.
Su pericia para ensamblar manjares le valió, en el 2004, la nominación como “Chef estrella de las estrellas nacientes”; la medalla otorgada a su comedor como “Mejor restaurante de Miami”, corona avalada por la revista Food & Wine, y el brillo de ser uno de los “10 mejores restaurantes de Florida”, licencia emitida por la guía Zagat y figurar en el America’s Top Restaurants. Además de ser el embajador escogido por el arquitecto Antonio Ochoa-Piccardo para asesorar los rieles de su lujoso restaurant Tao Tie Tuan en Beijing, en China, fue nombrado el representante de Miami para el encuentro Miami Latin America Food Festival sucedido en el Ciragan Palace Hotel Kempinski de Turquía. Japón, y Su Alteza Imperial, la Princesa Takamado, también han sucumbido a sus alquimias culinarias y la Johnson and Wales University de Florida lo categorizó como “Chef visitante distinguido”, título extensivo a los más destacados profesionales del ramo. Junto a Anthony Burdain, pisó Caracas en el 2007 para liderar una conferencia sobre Gerencia y Liderazgo, dones que ha sabido amolar para emprender una conversación eterna con el éxito desde que, el 21 de febrero de 1969, saludó al mundo.
Aunque nacido en senderos venezolanos, Edgar Leal cuenta que pasó su niñez en “Nueva York, pero siempre iba de vacaciones a San Tomé, cerca de El Tigre, donde vivían unos tíos. Luego de 12 años fuera, nos mudamos a Caracas, allí estudié en el Instituto Escuela”, recuerda. El ser hijo de un profesor universitario en el campo de la Medicina que desde “hace 25 años labora en el Mount Sinai, una escuela de medicina localizada en Nueva York”, y una madre bibliotecóloga quien “siempre estuvo vinculada a la Fundación Mendoza y, hasta actualidad, a la Siderúrgica del Turbio S.A., (Sidetur)”, lo obligó a entrenar precozmente su piquiña por la Cocina: “Como ellos trabajaban mucho, al regresar del colegio a mediodía cocinaba para mí y, en ocasiones, invitaba a mis compañeros de estudio”, recuerda Leal en torno a su gateo en este cosmos.
Grande entre los grandesAl graduarse de bachiller -y aunque en un desliz inicial se había inscrito en la Universidad Central de Venezuela para estudiar Administración-, aprovechó un preámbulo vacacional para seducir formalmente a la estufa. El hobby se transformó vocación cuando corrió con la fortuna de que, antes de emprender la carrera, “hubo un paro nacional en Venezuela de universidades que duró un año entero. Eso me hizo desistir y entregarme por completo a la Cocina”.
Desde entonces, no ha parado ni un segundo hasta llegar a los calderos de la neoyorkina The Culinary Institute of America, “considerada la Harvard de la Cocina” como aperitivo instructor y desde allí se ha convertido en el saltimbanqui porfiado de fogones gobernados por verdaderas lumbreras: fue pasante del famoso elBulli de Ferrán Adrià templo con tres estrellas Michelín. También en España, sondeó los anaqueles tutelados por el chef Premio Nacional de Gastronomía, Iñaqui Izaguirre; en La Gran Manzana, absorbió las lucideces de Daniel Boulod, uno de los mejores del planeta, inventario al que se anexan los franceses Pierre Blanchard y Marc Provost, para juntos resumir herencias admirables: “De Adrià, aprendí a dedicarle tiempo a la investigación y a la experimentación; de Izaguirre, el uso de óptimos productos naturales; de Boulod, su capacidad gerencial y táctica para sacar adelante más de 300 cubiertos en una noche y que todo salga perfecto; de Blanchard, las salsas y bases y de Provost el orden y la estabilidad en el restaurante”. Así aspiró el néctar de guías a los que “algún día me gustaría igualar”.
Máquina de saboresFerviente admirador de quienes “cambian su vida para mejor y a la vez transforman el futuro de los que le acompañan”, es también semilla de otros floridos jardines a los que, en su momento, regó de aprendizajes. Entre esos pupilos, celebra los laureles de “Gregorio Jiménez, David Posner, Gamal Fadlala, Daniel Urdaneta, Gabrielle Lamantia, Anabella Morillo y Mariana Montero, mi esposa”, quien hace ocho años lo secundó en su ida a Estados Unidos: “Me vine a Miami en el 2000 con planes de conquistar y competir en un mercado de acceso mundial. Fui invitado por Willy Del Nogal, el creador del Yamato Sushi Bar, a hacer un restaurante en South Beach. No nos fue bien, y motivado por Luis Alejandro Aguilar, Jorge Redmond y Miro Popic monté Cacao Restaurant en Coral Gables”, rememora. Con un acervo de estirpe internacional, Leal tuvo que ajustar algunas tuercas al mercado local: “Aumentamos un poco el tamaño de las porciones en relación a Venezuela. Hicimos dos menús: uno para almuerzo y otro para la cena, y cocinamos con menos sal”, revela.
El repertorio ofrecido a los comensales, es producto de la lectura de “muchos libros. Viajamos cuando podemos para hacer pasantías en otros restaurantes. Investigamos, experimentamos y, al final, sacamos los costos para ver la rentabilidad del nuevo plato”, enumera.
La tónica ha sido provechosa y respaldada “por casi todos los ex presidentes de Latinoamérica, el juez Baltazar Garçon, el actual candidato presidencial de los Estados Unidos, el senador John Sidney McCain III; Juanes, Chayanne y Thalía, entre otros”. Para quien desee sumarse a la lista, y comprobar por qué Cacao Restaurant “es Premio a la Excelencia de la Fundación James Beard y Premio Wine Spectator por la cava de vinos que tenemos”, debe contar con un promedio base de 77 dólares por estómago.
Buena parte del secreto radica en hacer que las alternativas sean “deliciosas y sencillas”, y en los ingredientes. “El sistema de envío expreso en Estados Unidos es sensacional, gracias a Fedex y UPS. Las lechugas, pescados caribeños y los vegetales son locales. Los hongos vienen de California; la quinoa, de Bolivia; el bacalao fresco llega diariamente de Alaska; los camarones, de Ecuador; el atún de la costa del Pacífico de México. Todos los pescados son frescos, sin congelar”, detalla.
Fanático de los cuchillos, sus herramientas más preciadas; devoto del ajo; hacedor excelso de reinas pepiadas, tiraditos, cachetes de ternera y jabalí de antología; detractor confeso del fast food y las ensaladas porque “no me gusta hacerlas ni comerlas, eso se lo dejo a mi esposa Mariana”; comensal recurrente de los restaurantes Nobu, Michy y Ouzo y apostador de todo lo hecho en Ara Café, Sibaris o que esté preparado por las manos de Carlos García, Edgar Leal sabe que a sus 39 años le falta mucho por olfatear.
Por ahora, sigue alabando “la cocina tradicional, pues la comida y el tiempo disfrutado para alegrar el espíritu es lo que al final queda”; ensambla las páginas de dos libros, “uno en inglés y otro en castellano”, y continua recorriendo el mundo porque “este año nos toca Malasia, México y Madrid”.
Mientras apunta a su bitácora laboral viajera a Australia, el único continente que le falta por conocer, esta noche, como las cientos anteriores, al apagar las hornillas de Cacao, “ceno en casa entre la medianoche y las tres de la mañana”. En otras ocasiones más prudentes, lo acompañarán sus tres hijos y su escudera inseparable, Mariana Montero. A lo mejor, este año, a diferencia de los último ocho, si tenga la oportunidad de tomarse unas merecidas vacaciones.


domingo, noviembre 23, 2008

Claudio Nazoa, Caracas lo hace feliz

Como empleado público trabajó en El 23 de Enero, y como humorista lo hizo en todos los botiquines de esta ciudad, a la que ama porherencia familiar


Por Johan M. Ramírez
Foto: Natalia Brand





'Soy un caraqueño militante… como mi papá", dice de buenas a primeras Claudio, hijo del ilustre, del poeta, del gran Aquiles Nazoa, cuyo amor por la capital fue tan grande que no alcanzó a gastarse en una vida, y tuvo que heredarlo su hijo. Con su padre, lógicamente, aprendió a querer a esta ciudad, conoció sus rincones, descubrió El
Ávila en inolvidables excursiones familiares, y, aun en la distancia impuesta por
la dictadura, el joven fue formado en el amor "fanático" a Caracas.

"Cuando yo era niño, en tiempos de Pérez Jiménez, nos exiliamos en Bolivia tres años; pero te digo algo: durante ese tiempo jamás dejamos de vivir como caraqueños".

Caído el régimen en 1958, los Nazoa regresaron a la capital, y su entorno, como siempre, siguió llenándose con la estirpe artística de la época. "En mi casa nunca faltó un escritor, un pintor... yo crecí en medio de Jacobo Borges, Régulo Pérez, Alirio Palacios, Carlos Cruz Diez", enumera.

Con el tiempo siguió los pasos de su padre: se hizo humorista. Entonces recorrió los botiquines de Caracas con sus presentaciones. Los de la Baralt, recuerda, "son candela pura. Nunca olvido El Lobito, ¡qué bicho tan difícil! ¡Era un sitio horroroso... lo es todavía!", afirma. Aquella era la manera de ganarse la vida y, según confiesa, la forma de aprender a hacer humor genuino: "Es que lograr la risa en un botiquín es digno de admiración".

Así, pues, tanto en bares como areperías identifica el entorno justo para representar a Caracas. "En esos sitios converge todo tipo de gente. Si quieres mostrarle la ciudad a un turista, llévalo a una arepería a la una de la mañana. Allí encontrarás a los que vienen de las funerarias, de los matrimonios, los que comieron sushi y quedaron con hambre; esos son sitios fantásticos porque reúnen a la capital entera", asegura.

A fin de cuentas, es esa vida urbana la que influyó en su decisión de hacerse humorista. "Para ponerlo facilito: yo viví varios años en Villa de Cura, Aragua. Si me hubiese quedado allá, sólo habría sido un echador de broma. 'Ese tipo es un chalequeador', diría la gente. Al venirme a Caracas todo cambió".

Pero hace años, lejos de las luces y los escenarios, fue empleado público. Trabajando para el Consejo Nacional del Niño dirigió un taller de artes plásticas en El 23 de Enero, hasta que, paulatinamente, descubrió en la ciudad lo que el común de la gente no veía, y entonces, por decirlo, ahora le pagan. "Yo no cuento chistes, sólo hablo de la realidad caraqueña", señala.

Por ejemplo, aunque a todos nos disgustan los huecos, yo veo en ellos una gran utilidad. Para dar mi dirección sólo digo: 'Llega a La California, y cuando veas un hueco grandote en la esquina, cruza a la derecha, vas a encontrar una cloaca que huele hediondísimo, al frente, ahí vivo yo', y la gente llega sin 'pele'", dice.

Asimismo, prefiere divertirse con los motorizados que pelearse con ellos, aunque todavía se pregunta por qué cuando pasan al lado de los carros, van insultando a casi todos los conductores. "Es increíble que esa gente nos tenga rabia y uno ni siquiera sepa por qué", apunta.

Por eso, prefiere salir a pie. A veces usa el Metro, y, a pesar del "amuñuñamiento", le satisface saber que va más rápido que la gente que anda en las calles con sus carros de lujo.

A todas luces, en Caracas se ríe, se nutre, y encuentra la materia prima de su oficio. Tal vez por eso declara, sin lugar a dudas, que en esta ciudad es un hombre "absolutamente feliz".

Asistente de fotografía: Anita Carl



Fuente: Revista Estampas 04/03/08

jueves, noviembre 20, 2008

Piera Ferrari, 50 años diseñando para las venezolanas

De bajo perfil y reacia a las entrevistas, la diseñadora Piera Ferrari es firme de carácter y dueña de un ímpetu que no ha disminuido después de medio siglo dedicada a la confección de trajes nupciales en Venezuela.
Poco dada a las concesiones en sus diseños, la mujer que llegó de Italia a los 11 años, hizo de su estilo clásico y romántico una de las opciones predilectas de las niñas de sociedad

El paseo se repite unas 30 veces al día. La diseñadora Piera Ferrari, se levanta de su escritorio, ubicado en la planta baja de su tienda, y sube los 15 empinados escalones de madera que la separan del taller donde se encuentra su equipo de 16 costureras. Ni su edad, que se rehúsa a confesar, pero dice estar entre los 65 y 70, ni la caída que sufrió hace cinco años mientras vestía a una novia y que le afectó la columna, la detienen. La Ferrari –como la llaman muchos– es imparable: desde hace medio siglo se encarga de la confección de trajes nupciales y emprende jornadas de trabajo hasta de 12 horas.

Suele ir a su local de Paseo Las Mercedes vestida cómoda: zapatos de cuero y tacón bajo, amarrados en el centro; falda larga y holgada; blusa suelta, y un chal para protegerse del frío. Aunque repite que el tiempo le ha robado lozanía, y que con la cara que tiene no quiere saber de fotografías –aunque al final accede y posa–, su elegancia reposa intacta en sus maneras: la forma altiva en que levanta su rostro, la postura erguida con la que se sienta en su butaca color marfil, el rincón elegido para atender a sus clientas, y hasta el tono firme con el que dice que no le gustan las entrevistas. "La mejor propaganda para una persona es lo que hace", y explica que está tan copada que en menos de una semana debe entregar siete vestidos.





CARLA CANDIA CASADO ccandia@el-nacional.com

FOTOGRAFÍAS FELIPE DI LODOVICO fdilodovico@gmail.com

Piera Casella –el Ferrari viene del lado de la madre– es original de la Provincia de Piacenza, en Italia, de donde también es el diseñador Giorgio Armani. Llegó a Caracas a los 11 años en compañía de su tía Luisa Ferrari y el esposo de ésta. "Después de la Segunda Guerra Mundial, mis tíos regresaron para ver quién estaba vivo. Ellos dijeron: `Nosotros nos llevamos a Piera’, porque papá tenía asuntos por resolver. Meses después vinieron mis padres con mis dos hermanas (una mayor y otra menor)", dice con un sutil acento en su español.
Piera se asentó en el centro de Caracas, entre las esquinas de Cárcel a Monzón, cerca de la plaza La Concordia, pues allí vivía y tenía el taller de costura su tía. En el día asistía al colegio y en las tardes la ayudaba en el taller. Posteriormente, Luisa abrió la tienda Ferrari, en la Gran Avenida, cerca de Plaza Venezuela, donde confeccionaban prendas y vendían piezas de diseñadores europeos. "En aquella época las señoras de Caracas vestían muy bien, mejor que las de Europa, y tenían una clase enorme", dice.
La diseñadora de joyas Lilia López recuerda a la perfección aquel local en La Gran Avenida: "Mi traje de 15 años me lo hizo la tía Luisa. Ferrari tenía las mejores marcas, Giorgio Armani, Valentino, las camisas más bellas de Gianfranco Ferré". Cuando Piera tenía 18 años, su tía decidió volver a Italia, y la instó a que ella quedara encargada del negocio: "Tenía miedo. Yo le decía: `no te vayas, por favor, que la gente no va a venir más’, y ella me respondía: `tú puedes, Piera, tú puedes". Y pudo. Su temple no la dejó rendirse, y las clientas no dejaron de visitarla. Al contrario. Cada vez fueron más, y ahora se precia de haber vestido novias de hasta tres generaciones de una misma familia: "Venezuela es un gran país y las venezolanas son un amor", explica Ferrari.

Una inagotable voluntad tras los vestidos de novias


Durante esos días de trabajo en la Gran Avenida, Piera conoció a Manuel Callizo, un catalán que resultó ser el amor de su vida. A los 24 años se casó con un traje que le confeccionaron las costureras de su taller y desde ese momento se convirtieron en una pareja inseparable, pasaban sus fines de semana en una casa que tenían en La Colonia Tovar y con frecuencia andaban tomados de la mano. "Éramos un matrimonio bien querido. Él estaba pendiente de mí y yo de él. Estábamos muy enamorados", dice con una voz entrecortada, sin fuerza.
Hace 5 años Callizo murió por complicaciones cardíacas y con él, según atestiguan allegados y la Piera misma, parte de su ímpetu y tesón hacia otros aspectos de la vida que no fueran su oficio. Se sumergió en su trabajo y eso, para ella, fue una salvación. "Esto es mi vida. Siempre le pido a Dios que me dé fuerzas", revela. Rafael Méndez, fotógrafo de sociales y amigo de Ferrari, es testigo: "Cuando Manuel murió, ella dejó la vida social. Se convirtió en una persona cerrada, que quiere pasar desapercibida. Ella se ha batido contra la vida", asegura. A SU MANERA En 1974, Piera mudó la tienda Ferrari de La Gran Avenida a Paseo Las Mercedes, donde ha estado desde entonces. "Calladita como es, ha levantado una de las empresas más grandes en materia de novias. Ella hace los vestidos de los matrimonios más importantes del país", dice el diseñador de joyas George Wittels, quien tiene su tienda en el mismo centro comercial. Fredy Wittels, hermano del orfebre, inauguró en noviembre una mercería y le hizo un homenaje a Piera: "La mercería fue una idea que salió de ella. Le entregamos una placa que decía: `Honor a quien honor merece". El embajador de Italia en Venezuela también le entregó a Ferrari un distintivo por su contribución en el mundo de la moda.
Osmel Sousa asegura que trabajó con ella alrededor de 20 años, tiempo en el que la diseñadora elaboró numerosos trajes de noche para las concursantes del Miss Venezuela. "Es una de las creadoras de moda más importantes que tiene este país. Es una persona correctísima. No se anda con dobleces; si algo se puede, lo dice; si no se puede, también lo dice". Sousa relata cómo cada año le insiste a Piera para que elabore algunos de los vestidos que se llevan las misses a los concursos internacionales. A veces acepta, pero Ferrari dice que aunque por un tiempo hizo trajes de noche, en la actualidad sus novias no le dejan tiempo para nada más.
Verónica Rodríguez de Guruceaga, sus hermanas y su hija, conocen bien la más espectacular de todas las novias. Captó mi esencia y la de mis hermanas perfectamente y a todas nos hizo trajes diferentes. A mí me hizo una cola que salía desde los hombros", recuerda. Por eso, cuando su hija Verónica le anunció que se iba a casar, no dudó en llevarla a donde Ferrari. "Vistió a mi hija en la misma casa donde me vistió a mí. La emoción de Piera era inmensa".





Rodríguez presenció cómo la personalidad de Ferrari cambió desde la muerte de su marido, pero no así su mística. "Cuando me hizo mi traje era una Piera feroz, retadora y cuando se lo elaboró a mi hija era más serena. Sin embargo, el compromiso con ambas fue el mismo".
Cada vez que le llega una novia al taller, el proceso es más o menos el mismo: la recibe, la invita a sentarse en la butaca color marfil y conversa un rato largo con la joven. "En esa cita hablamos mucho y me voy dando cuenta de cómo es la personalidad de la novia, porque es muy importante su tipo físico, pero es esencial conocer el carácter. Los vestidos hay que saber llevarlos", dice Ferrari. Acto seguido comienza a dibujar varios bocetos mientras los discute con la clienta, y llegan al modelo deseado. Luego seleccionan las telas y le entrega una lista con recomendaciones para el maquillaje, peinado, zapatos, bouquet, y hasta el corsé. la confección del traje se toma de tres semanas a mes y medio.
Cuando trabaja casi siempre anda con un cinturón delgadito de donde cuelga una bolsita con alfileres que ella misma elaboró. "Su tic es juguetear con los alfileres. No sé cómo no se pincha", dice Lilia López. En las últimas pruebas les ordena a las novias que bailen para verificar que estén cómodas. Al final, asegura, todas quedan felices y radiantes. "Cuando les digo que no tuve hijos, ellas me dicen: `nosotras somos tus hijas". López define la complicidad entre Ferrari y sus novias de esta manera: "Piera es una eterna novia. Se involucra en todo lo que tiene que ver con esas niñas". Sin embargo, no suele ir a las bodas de sus clientas: "Si voy a una tengo que ir a todas". Ana Lía Daza, asistente de Piera desde hace 28 años, explica que no hay nada más importante para su jefa que la novia que está atendiendo: "Se concentra de una manera impresionante".
Si alguna clienta insiste en algo que no le va bien, ella se lo hace saber: "La primera vez se lo digo suave, la segunda vez con una intención media, la tercera vez le digo: `Si usted lo quiere, yo se lo hago. Pero si le preguntan, no tuve nada que ver con eso". Rafael Méndez reconoce que Piera es definitiva en su criterio. "Es muy directa, y cuando ve a una novia, le dice: `esto es lo que es’. No hace muchas concesiones". Por esta razón, no es raro escuchar entre las que ya se han hecho su traje nupcial con ella que al principio Ferrari inspira algo de miedo. "Después cede un poco y uno termina amándola", dice una novia.
Una de las costureras de Ferrari resalta el carácter contradictorio de Piera: "Es especial. Te puede regañar y al mismo tiempo acariciarte".
Pero a pesar de la firmeza de Ferrari, las jóvenes caraqueñas, del interior y hasta las que están residenciadas en el extranjero, continúan asistiendo a su taller, pues es obvio que su estilo clásico y romántico, que ella define como "femenino y delicado", tiene su público. Méndez lo explica: "Piera es quizás una de las personas que viste a la novia de novia y no de modelo, A ella le gusta cubrir, no mostrar". Gaby Espino e Irene Saez son apenas dos de las famosas que se han casado con sus vestidos.
Así, las novias llaman para concertar sus citas hasta con dos años de anticipación y ella les explica que es demasiado pronto. Para esa lluvia de muchachitas que sueñan con verse de blanco envueltas en encajes y otras telas vaporosas, Piera Ferrari está preparada. Para eso, y para los acontecimientos más inesperados: "Varias novias se han desmayado en mi vestidor. Un día vino un fiscal de Fomento y yo estaba con una novia desmayada dentro del probador. Le pedí que viniera otro día. Tan es así que le consulté a un médico qué hacer. En mi probador tengo almohadas para levantarles los pies y cobijas para arroparlas". Medio siglo entre novias no es poca cosa.



martes, noviembre 18, 2008

Edgardo Zerpa, artista plástico y fotógrafo venezolano

Su lente y pincel honran la fe en la sabiduría mística, tarro analgésico en el que deposita los principios remotos de la pervivencia humana. Numerario de una planicie que duerme anegada por las llagas de una segunda e indolente realidad, de sus contemplativos trazos brota el néctar equilibrante de simbolismos milenarios



Fotografía Nicolás Serrano

Viene de una convicción punzante: la vida es el escenario para enriquecer el espíritu con la incuestionable sapiencia de la naturaleza. Desvistiendo cuerpos anónimos, hace de la fotografía el recurso inmortal con el que congela la virtud edénica del desnudo visto como el estado prístino de almas que, sacudidas de “ropajes” mundanos, exhalan el goce del principio.
Enfocando sentimientos impalpables, alcanza la materialización prodigiosa de su efervescencia íntima en una marcha gráfica signada por la exaltación monocromática del blanco y el negro, dos enemigos reconciliados en la intención de escenificar los vaivenes de la desintoxicación cosmopolita. En su antropocentrismo reflexivo y espiritualidad piadosa, ruge también el resultado de una colorista búsqueda plástica en la que escarba devociones religiosas, esferas sagradas y profundos alientos hinduistas. Ambos remos orientan una corriente que frota la piel de la belleza con el fin último de hacer erizar los ojos e invocar los mandalas de la dicha.

¿Cuál fue la atmósfera familiar en la que creció?


Soy el cuarto de seis hermanos. Los recuerdos más agradables tienen como centro a mi abuelo, cabeza de familia quien me enseñó gran parte de los valores que aún me acompañan.


¿Quiénes fueron los personajes o influencias que impulsaron su vinculación con el Arte?


Mi maestra Luisa Elena Páez quien me ayudó al arranque de esta pasión. Junto a ella realicé mi primer trabajo. Si de influencias artísticas se trata, aparece por una parte Miró y, por otra, Luisa Richter. Otros de mis puntos de inspiración se anclan en lo místico, lo religioso, la simbología, la naturaleza, los indígenas y el ser humano en su esencia primigenia.
¿Cuáles han sido los terrenos académicos transitados? Me he volcado autodidactamente al Diseño de Interiores y Paisajismo abonado por múltiples experiencias y estudios particulares.

¿Cuáles son los temas conceptuales y los mecanismos -a nivel de técnica- que han signado las diversas etapas de su evolución?

Algunos de ellos son la escritura oriental o vikinga, pero no en su significado propiamente, sino como forma; también incluyo la decoración de la imagen a través de colores atractivos y transparentados que dan sensaciones de luces que tienen que ver con el umbral del alma. Por otra parte, mi argumento fotográfico alaba la pulcritud de la belleza abstracta y general. Fusiono el cuerpo perfecto o normal -de modelos o indígenas- con mis pinturas simbólicas, lo que enriquece las decodificaciones. Todo está relacionado con el hombre y la tierra, lo que hace mi trabajo multicultural y multirracial.


¿Qué episodios lo llevaron a decidirse por el arte y cuáles fueron los temas que sustentaron sus primeros trabajos?


Fue en el año 1998, guiado por la maestra Luisa. En principio realicé una serie de trabajos de contenido paisajista pero también abstracto. La aceptación fue realmente sorprendente, lo que me animó como artista. Posteriormente experimenté con la simbología y, más tarde, con lo estético, místico y religioso.



Usted ha declarado que “al conocerme, recorrerán un viaje místico, donde el olor a sándalo, la meditación, el yoga y el ser humano se mezclan como un abanico de colores en el que está cimentada mi idea de existencia: ‘Vive tu vida según tu propia verdad”. En el marco de esta convicción, ¿cuál es el papel que cumplen estas herramientas en su obra?


En mis fotografías, el ser humano es el centro, pero atrapo en él su estado original, la belleza de su desnudez. No hay algo más hermoso que lo natural y nada más natural que las líneas de un cuerpo libre. El Yoga y la meditación representan los vehículos a través de los cuales logro concentrarme hasta que aparecen los colores y las texturas de mis obras.


¿De dónde proviene su vinculación con el Hinduismo y hasta dónde ha profundizado en su sabiduría?


Es uno de los motores principales que impulsa mi desarrollo creativo. Soy amante de la cultura hindú, eso me llevó a practicar Yoga, meditación y a profundizar en el conocimiento de su simbología mística y en las deidades presentes en esa religiosidad oriental, lo que a su vez me condujo a investigar sobre los mandalas que, desde el punto de vista espiritual, son centros energéticos de equilibrio y purificación que ayudan a transformar el entorno y la mente. También se definen como sistemas ideográficos contenedores de un espacio sagrado.


¿Cuáles son los aportes de la simbiosis fotografía-pintura?


La Fotografía atrapa imágenes irrepetibles mientras que la Pintura expresa mi sentir. He puesto a dialogar ambos matices artísticos para crear sensaciones únicas.
¿Cuáles han sido las mayores glorias vividas en los contornos de una cámara y, luego, de un pincel?


Una de mis mayores glorias fotográficas fue poder captar con mi cámara el glaciar Perito Moreno de La Patagonia, la magia cromática de la naturaleza que allí posó Dios me dejó sin palabras. En la plástica, el concretar el proyecto de mis Mandalas, recibir la aceptación del público, que hasta la fecha se mantiene, y ser seleccionado -entre 15 artistas latinoamericanos- para realizar los reconocimientos entregados a artistas como Ana Torroja, Miguel Bosé, Cristian Castro, Juanes y Rosario Flores, entre otros, en el marco de los Latin Grammy Awards 2003, han significado grandes triunfos en mi carrera, al igual que mis más de 20 exposiciones individuales y colectivas logradas tanto en Venezuela como en Madrid, Estados Unidos y Argentina.


Goethe afirmó una vez: “Si yo pinto mi perro exactamente como es, naturalmente tendré dos perros, pero no una obra de arte”. En este sentido, a su juicio, ¿dónde radica la maestría y valoración de una obra de arte?


La naturaleza ha creado todo, sólo toca transformar su imagen. En efecto, una obra maestra debería tener una carga de cierto misterio venido de la inserción de características o sentimientos que salgan del alma del autor. En ese toque de particularidad que todo artista posee radica la maestría. La valoración es equiparable a su capacidad de transmitir y hallar ese sello original.



¿Cuál ha sido su búsqueda plástica y, a pesar de su trayectoria, qué le falta por conquistar?


La vida para mí es una inmensa pared blanca decorada por pequeños mosaicos, pedazos y recuerdos que, en conjunto, hacen lucir una inmensa obra maestra. Mi búsqueda es -y seguirá siendo- mi verdad, así comprenderemos que el mundo es nuestro y que la certeza está en cada uno de nosotros.



Contacto:
www.edgardozerpa.com.ve
Galería de fotos


Fuente: CG Latin Magazine


domingo, noviembre 16, 2008

Jóvenes que toman la batuta, los nuevos magos de las orquestas

Tienen menos de 35 años y dirigen distintas orquestas de Venezuela y el mundo. Paralelamente al fenómeno Dudamel, hay una generación que se sube al podio con sobrado talento.
Los nuevos magos de las orquestas
De la punta de sus "varitas" salen maravillas. Inspirados por el empuje de José Antonio Abreu, cinco miembros de una creciente ola de batutas cuentan cómo suben al podio para refrescar la música clásica en Venezuela

--Magaly Rodríguez mrodriguez@el-nacional.com
--Fotografia Marcel Cifuentes marcelcifuentes@gmail.com
--Producción Franciest Poller fpoller@el-nacional.com
--Utilería Yanise Tinoco
El Nacional - Todo en Domingo



Diego Matheuz

Claudio Abaddo se cansó. El director italiano, quien fuera director artístico de La Scala y llevara las riendas de míticas orquestas como la Filarmónica de Berlín y la Sinfónica de Londres, le pasó la batuta a Diego Matheuz durante un ensayo en Sevilla. "Toma, dirige el segundo movimiento". El joven violinista lo miró perplejo y le respondió con sinceridad. "Maestro, no puedo. Tengo un hombro lesionado". Abbado ni se inmutó.

"Tranquilo, hazlo con una sola mano". Hoy Matheuz recuerda la honorable anécdota con una risa sonrojada. "Por supuesto que del tiro se me fue quitando el dolor.

Empecé a dirigir con una mano y terminé con todo el cuerpo. Casi me desarmo".

Hace un par de semanas, Matheuz fue el encargado de conducir a la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar en Oviedo, España. Era la primera presentación de la emblemática orquesta luego de que José Antonio Abreu recibiera el premio Príncipe de Asturias de las Artes.

"Esa gente se volvió como loca, como cuando fuimos al festival de los Proms en Londres. Se matan por nuestras chaquetas. Nos ven como estrellas de rock", se ríe el barquisimetano de 24 años.

A Diego Matheuz no le ofende que lo asocien informalmente como "el suplente de Dudamel" al frente de la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar. "Ni Christian (Vásquez) ni yo montamos una obra pensando que suene como Gustavo la montaría, sino como a nosotros nos gustaría escucharla. Cada director tiene un estilo y la orquesta sabe adaptarse a esas cosas. Lo bueno es que la gente joven también está más abierta a esta música: hay chamos que van a los conciertos y que nos escriben por Facebook para felicitarnos".

Carlos Izcaray

Como él, una precoz generación de directores se sube al podio con bríos indetenibles, bajo el ala del exponencial sistema musical de Abreu. Muchos dirigen orquestas nacionales y ya han probado la conducción internacional. Vuelven triunfales de los concursos de dirección y las invitaciones foráneas les llueven. "Este auge tiene mucho que ver con la enorme cantidad de orquestas que necesitan conductores, y sin duda también tiene relación con el renombre que Gustavo (Dudamel) le ha dado al oficio", dice Carlos Izcaray, a quien la pasión por el podio le viene de casta. Su padre –el reconocido director Felipe Izcaray– fue quien lo inició en los vaivenes de la batuta. "Uno lleva el pulso de cómo respira la orquesta, y como aquí hay tantas para dirigir, las horas de vuelo ayudan mucho", señala.
Carlos Izcaray también ha afrontado sus propias etiquetas, pues muchos músicos lo conocían con informalidad como "el chamo" de Felipe Izcaray. "Eso me pasó muchas veces, pero cada vez menos. Hay gente que al principio asumía que me dejaban dirigir orquestas sólo por ser hijo suyo. Negar a mi papá sería absurdo, porque es una ventaja que él me enseñara tanto", señala. "La forma de ganarse el respeto es estudiar mucho, no desperdiciar el tiempo, confiar en que la orquesta puede corregirse sola hasta cierto punto, sin criticarlo todo", explica. "Hay que saber surfear entre cuándo motivar como un entrenador y cuándo imponerse como un fiscal. No se puede complacer a todo el mundo. Uno debe transmitir seguridad, saber representar al grupo y respetar el trabajo de cada cual, porque a muchos directores se les olvida lo que es ser instrumentista", dice Izcaray, quien comenzó como cellista.


Elisa Vegas

Para Elisa.
Quien busque a la directora Elisa Vegas y espere a una señorona encopetada se va a llevar una grata sorpresa. A sus 22 años, en zapatillas y con el pelo peinado en una media cola, Vegas está habituada a dirigir grupos de todas las edades: su varita precoz conduce la Orquesta Infantil y la Juvenil de Chacao, y es directora asistente de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. La joven clarinetista, que fue como oyente a un curso de dirección para acompañar a un amigo, destacó entre 70 personas y terminó dirigiendo el concierto final. Hoy es pupila del director Rodolfo Saglimbeni.

En un medio en el que se espera que el director sea un hombre maduro, la frescura femenina de Vegas podría parecer casi fuera de lugar, aunque eso no le preocupa.

"Me ha tocado dirigir a músicos que son mayores que yo y a gente que admiro muchísimo. Claro que para algunos al principio es un
shock que los vaya a dirigir una
mujer, y que además sea tan joven, pero si uno llega con la obra bien estudiada y sabe lo que está haciendo, eso pasa a un segundo plano. Un director pierde o se gana el respeto de una orquesta en los primeros minutos: si los demás perciben que tienes criterio y una idea sólida de lo que quieres, deja de importar el sexo o la edad que tengas. Simplemente eres diferente".

Christian Vásquez

¿Qué hace un director?
Si la orquesta ensaya durante semanas y si la partitura está bien aprendida, ¿para qué hace falta un director? Los jóvenes conductores están habituados a estas preguntas indelicadas sin tomárselas a pecho.

"Uno viene siendo como el Dj que se ocupa de mezclar la música, de organizar lo que va a hacer cada instrumento e ir ensamblándolos todos", explica Christian Vásquez.

"Uno es quien va decidiendo el tono de la obra sin alterar la intención del compositor, el que le da color a la partitura cuando decide si los violines son más melancólicos o más alegres, si los clarinetes son más brillantes o más sutiles.

Aunque es verdad que la partitura ya está escrita y que casi todo está ahí, las formas de ejecutarla son infinitas, y si el director no está allí hasta el final para encarrilar las cosas, con tanta gente todo puede salirse de control".


Dietrich Paredes

¿Se puede improvisar durante un concierto?
"¡Claro que se puede!", dice Dietrich Paredes con entusiasmo. "Por supuesto que uno no va a inventar a última hora una cosa descabellada que irrespete la obra, pero si cuando estás ahí parado sientes una emoción tal o quieres resaltar algo y se lo transmites con los gestos a la orquesta, ellos te siguen".

¿Qué se siente justo antes de entrar al escenario?
"A mí me dan ganas de ir al baño. A veces voy corriendo y otras me aguanto", dice risueño Matheuz. "Esos segundos previos a la salida del director me encantan. Es un nervio hermoso", confiesa Paredes. "Sientes la energía de que vas a dejar el alma ahí arriba y lo que quieres es que la gente se la lleve".

OJSB - Mambo. Auditorio Principe Felipe. Oviedo. Octubre 2008




Fuente:
El Nacional - Todo en Domingo

sábado, noviembre 15, 2008

Juan Manuel La Guardia, el par de una chiflada capital

Primero recorrió Caracas. Ahora lo hace en moto y transporte urbano. Reconoce al conductor capitalino como héroe anónimo de la nación



Foto: Natalia Brand

Por Johan M. Ramírez
Habló sin parar por una hora. Hizo una fiel descripción de la Caracas actual, la que habita en el fragor de las autopistas imposibles; contó la historia a diario repetida en los autobuses repletos y los carros atascados, esos que han debido convertirse en oficinas. Habló de la proliferación de motorizados, del sinfín de huecos en las calles, y del heroico chofer que sobrevive a esta "ciudad de orates, donde hasta el más cuerdo ya dio un salto a la locura".


Juan Manuel La Guardia, o el Sargento Full Chola (apodado sargento pues de veras lo fue como militar), dibuja la capital con tal precisión porque, dice, es un hombre de la calle. "Siempre estoy hablando con la gente, me monto en un carrito, en un autobús, en el Metro. Eso me permite sentir la ciudad".


Locutor desde hace treinta años, define a Caracas como una aventura cotidiana, y a los caraqueños los compara con Indiana Jones, pues resisten sus traicioneros peligros: evitar el motorizado, la gandola, la buseta y los huecos a la vez. "El conductor es un héroe nacional. Es como el soldado desconocido".


Bromea y sigue retratando su ciudad, hablando ahora sobre la lluvia. "Con el agua los huecos no se ven y la cola se multiplica; los motorizados se amarran bolsas en los zapatos, con una de aseo se cubren el cuerpo, y pasan volando entre los carros.


uando uno ve ese disfraz por el retrovisor, piensa que es algo raro que viene a atacarlo", dice. Sólo la risa le obliga a una tregua, pero en seguida remata: "Y ni se te ocurra ir a Chacao, porque si tienes una emergencia y llamas por teléfono… ¡te fregaste!".


Mientras puede, se traslada en motocicleta. Primero, para evitar el tráfico. Segundo, porque ama andar en dos ruedas. Sin embargo, también usa el transporte público. "Al Centro siempre voy en Metro: me encanta esa jauría. Otras veces me voy en taxi. Lo mejor para hablar es un taxista. ¡Ellos son enciclopedias de la calle!", dice, y de esas experiencias obtiene material para su programa. "La otra vez me monté en una camioneta y el conductor me dijo: 'Pana, di en la radio que la gente no coma dentro del carro, porque lo tengo lleno de chiripas'". En efecto, al otro día el Sargento lo anunció en el espacio que conduce a diario, de 6 a 9 de la mañana, por Fiesta 106.5 FM.


Full Chola, publicista, locutor, cantante, y dueño de Radio Tiburón, en La Guaira, casado y con cinco hijos, hace un llamado a la gente a que camine por el Centro. "Eso sí es conocer la ciudad", afirma, y de nuevo rescata la esencia de la calle: "No hay nada más exótico que la estrategia de venta de un buhonero. Ellos deberían ser gerentes empresariales", asegura. "Tú llegas buscando unos lentes, y te vas con un juego de herramientas", dice sonreído.


Entonces recuerda sus inicios: voló sobre Caracas durante cuatro años para reportar el tránsito desde la avioneta Tango Tango Fox, para RCR. Luego llegó a Radio Capital, donde otra vez asumió la tarea de registrar el tráfico, ahora desde lo más alto de la Torre Oeste de Parque Central. El nido del halcón se llamaba, y desde allí, con la ciudad como panorámica sin igual, terminó enamorándose de esta urbe. Hoy día, Juan Manuel sólo pide, con humor, que a los caraqueños se les entregue, junto a su pago mensual, 30 pastillas antiestrés, una para cada día, de modo que vivan una metrópolis más tranquila. Mientras tanto, él seguirá en la radio, como siempre, "siendo el par de una chiflada capital".


Fuente: Revista Estampas-La Caracas de ...
Asistente de fotografía: Anita Carli

miércoles, noviembre 12, 2008

Marco Granados, flautista venezolano vuelve a sus raíces con su nuevo disco

El flautista venezolano Marco Granados presenta hoy en Nueva York su nuevo disco Música de Venezuela , que define como una obra de amor y con el que vuelve a sus raíces con lo más significativo del folclor de su país fusionado con otros géneros musicales.
Esta es la cuarta producción musical de Granados que ha tardado tres años en terminar, ya que es el mayor desafío al que se ha enfrentado como músico

11/11/2008 EFE.-Ruth E. Hernández Beltrán


Este es un disco del que estoy muy orgulloso. Me tomó mucho tiempo, mucho esfuerzo, ha sido una obra de amor. Este proyecto le da seguimiento a mi primer y segundo disco , agregó el músico, reconocido por tocar algunas de las composiciones más difíciles escritas para flauta
A las composiciones de Astor Piazzola le dedicó su tercer disco, argumentó Granados, que comenzó a tomar clases de música a los nueve años, luego de que su padre fundara una escuela en el pueblo de San Juan de Colón, capital de Ayacucho, en los andes venezolanos.
Su padre, un aficionado a la música muy intenso , quería que sus hijos estudiaran música pero no había dónde ni con quién en su pueblo, por lo que optó por fundar la escuela, a donde acudían todos los niños del pueblo porque era gratis.
Granados, a quien además se reconoce como un embajador de la música venezolana por el mundo, recordó la complejidad de algunos de los temas de Música de Venezuela , algunos de autores jóvenes de su país vinculados al jazz y al folclor.

Este proyecto musical incluye desde el complejo joropo con estribillo hasta el merengue con acentos de jazz, pasando por baladas y canciones de cuna hasta calypsos de Trinidad, todo teniendo como base el folclor venezolano.
Desde el punto de vista de la flauta y técnica este disco es el mayor reto de los que he hecho , aseguró Granados, que a los 12 años formaba ya parte de la banda de conciertos del estado de Táchira (donde se ubica San Juan de Colón).
Un año después, la Orquesta Sinfónica de Cleveland le otorgó una beca para estudiar en esa ciudad, luego de escucharle tocar la flauta en un cassette que el joven les envió y a cuyos componentes conoció en un viaje a Caracas.



Granados interpretará hoy ocho temas de su nuevo álbum en un club en Manhattan junto a Jorge Glem en el cuatro, el bajista Gonzalo Teppa y la cantante y cuatrista Jackeline Rego en la percusión.
El músico se mostró complacido de compartir escenario con Rego, radicada en San Francisco (California), de quien dijo es una de las grandes pioneras de la música venezolana en EEUU . También tendrá como invitado al percusionista Neil Ochoa.
La carrera de Granados ha estado llena de coincidencias desde que a los trece años convenció a su padre de dejarle ir a Cleveland.
Por coincidencia, en el mismo avión en el que se trasladaba a esa ciudad viajaba uno de los músicos de la Sinfónica, a quien su padre le preguntó quién tocaba flauta en la orquesta.
Le dijeron que Maurice Sharp, una leyenda de maestro , señaló además Granados, quien recordó que durante el verano ganó una concurso de flauta en Cleveland, por lo que el director del curso que hacía le presentó a una audición con Sharp.
Normalmente sólo aceptaba estudiantes de maestría y yo tenía catorce años. Audicioné y Sharp me dijo que me quería como alumno , dijo el venezolano, que recordó su sorpresa y la de su padre cuando por teléfono le dijo que no regresaría a Venezuela al final del curso.



A los 16 años Granados terminó la escuela superior en Cleveland y se trasladó a Nueva York, donde conoció a una estudiante de flauta de la escuela de música Julliard.
De nuevo una coincidencia en la vida de Granados, pues cuando ensayaba con la estudiante llegó el primer flautista de la Sinfónica de Nueva York.
Me preguntó si quería estudiar en la Julliard y le dije que sí, pero que no había cupo. Dijo no importa , llamó al director y al día siguiente ya yo estaba en la escuela , indicó.
No sé si fue el destino, pero sí una bendición de Dios. Ese fue probablemente el año mas difícil de mi vida, solo en Nueva York a los 16 años , afirmó Granados, quien tras año y medio en la ciudad en la que ahora reside, postuló con la Sinfónica de su país para el puesto de solista, aunque terminó como asistente de la primera flauta a los 18 años.
Granados subrayó que se ha dedicado a tocar la música de su país -además de la enseñanza- porque es muy única en ritmo, no tiene que envidiarle a ninguna del mundo, y para la flauta requiere mucho compromiso y dedicación. Es un reto, siempre tengo que estar practicando . EFE




http://www.venezuelademo.com/musicos/artistas/marco-granados.pdf

lunes, noviembre 10, 2008

Dudamel y Jeremías nominados al Grammy

Dos venezolanos están nominados a los premios Grammy Latinos: el director de orquesta Gustavo Dudamel y el cantautor pop Jeremías. Se trata de la novena edición del galardón, que se entregará el próximo 13 de noviembre en Estados Unidos.




"Está nominación no es más que la reafirmación de los frutos que sigue consechando el Sistema de Orquestas Venezolano del cual soy un miembro mas", dijo Dudamel al enterarse de su postulación en el codiciado apartado de Mejor Álbum de Música Clásica.

"La nominación es muy importante, ya que se dio por nuestro disco Fiesta, que está dedicado a la música latinoamericana. Siempre es un orgullo llevar nuestra música mas allá de nuestras fronteras", agregó.

Se trata de una placa que ya ha vendido más de 40 mil copias y que reúne piezas como Sensemayá, del compositor Silvestre Revueltas; Margariteña, de Inocente Carreño; Mediodía en el Llano, de Antonio Estévez; Danzón No. 2, de Arturo Márquez; y Fuga con pajarillo, de Aldemaro Romero.

En el mismo renglón figuran otros postulados como el tenor Plácido Domingo y los guitarristas brasileños Odair y Sergio Assad, y Dudamel no oculta su emoción al respecto: "Es un honor gigantesco que nuestro nombre esté junto al de estos grandes. La verdad es que voy a celebrar la nominación dirigiendo aquí en Lucerna con los muchachos de la Orquesta".


El otro venezolano postulado, Jeremías, jura que se le aclaró el día cuando supo que figura en la categoría de Mejor Álbum Vocal Pop Masculino: "Estaba en el balcón de mi casa intentando hacer una canción que tengo días queriendo escribir, y me llamaron para darme la noticia. Y aunque los días están grises por aquí, cuando colgué el teléfono dejé de notarlo. El día se acomodó".

No es la primera vez que el joven artista es candidato a un gramófono, pero jura que el hecho de no haberlo ganado nunca es lo que menos le preocupa. "Estos premios son un reconocimiento, un regalo. En ese sentido no espero nada, sólo voy recibiendo con gratitud lo que dan", dice, mientras se prepara para asistir a la premiación.

Fuente:
El Universal
/div>



jueves, octubre 30, 2008

José Luis Morán recibe el Galardón Pueblo Nuevo

Ante la asistencia de miles de personas, empresas patrocinadoras del evento, Autoridades representativas de distintos lugares del país y otros artistas internacionalmente conocidos, "El Gato Salsero" José Luis Morán y la Orquesta Madridcaibo fueron premiados por su labor de difusión de La Salsa en lugares y colectivos no tradicionalmente salseros y por transmitir un decidido mensaje social a través de su música, dando así un impulso positivo a la integración -integraunión- de la cultura caribeña, y latina en general, en la actual sociedad española.


Pon fotos sin limite en slide.com GRATIS!!!


El Galardón Pueblo Nuevo ha sido un premio a la constancia, al trabajo bien hecho y, sobre todo, a la profesionalidad y tenacidad de un artista considerado hijo adoptivo de la ciudad, que en su momento decidió dejar el país que le vió nacer -Venezuela- para residenciarse en España comenzando desde cero nuevamente a pesar de los muchos años de trabajo y éxito anteriores, dando prueba de que es un artista de los pies a la cabeza. La Orquesta Madridcaibo, fundada por El Gato hace solo 2 años y formada por profesionales de alta talla, es una referencia de La Salsa y Sabor Caribeño en España y resto de Europa


Este Galardón da fe de ello. Así, la Gira Pasión Latina 2008 no podía empezar de mejor manera. Con un concierto/show fabuloso presentado en la Sala Caracol de Madrid y con un premio tan representativo como el Galardón Pueblo Nuevo ademas de otras nominaciones y reconocimientos hechos por otros medios e instituciones en lo que va de año.
El lanzamiento del segundo albun de José Luis Morán grabado en España y distribuido por el Sello Autor, acompaña esta Gira que le llevará por todo el país presentando un espectáculo soberbio de musica y baile caribeños donde el artista, músicos y bailarines -dirigidos por el bailador internacional cubano Rafael "Médico Rumbero" Guardiola- llenan el escenario de alegría, color, ritmo y altas dosis de interacción con el público quienes disfrutarán a raudales de un show que les trae el Mar Caribe hasta sus Municipios de residencia.
Con el período de contratación de actuaciones abierto, la Gira Pasión Latina 2008 será una oportunidad única para presentar un espectáculo de calidad y sabor latino dirigido a todos los públicos incluido ese 17% de población inmigrante tan determinante en la sociedad española actual.









Para mas información y contacto visitar
www.myspace.com/joseluismoran y http://www.joseluismoran.com/.
Gabinete PrensArtistas en colaboración con:
Marcos "Bolek" SzczurekManager
www.myspace.com/joseluismoran
Contacto y Contrataciones: (+34) 616 388 888

Víctor Cuica, un artista polifacético

Víctor Cuica nació en La Pastora, Caracas, el 19 de abril de 1949. Estudió flauta, armonía y composición en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas. Es saxofonista, actor de cine y televisión.
Se inició en la Escuela de Bandas Militares en La Victoria en 1963. Aunque recibió clases de percusión, fue un amigo quien le enseñó algunas canciones y posiciones del saxofón. Ha pasado, digamos que toda su vida enamorado de este instrumento, pero como él muy bien lo señala ha tenido que efectuar otros trabajos como en el cine, el teatro y la Tv para poder sobrevivir, porque hasta ahora en Venezuela este arte no es muy bien pagado.
Y es que expresa que en el país hay talento de sobra, “lo que pasa es que no se ha explotado o no lo han sabido aprovechar”, dijo Cuica.



Mariana Oviedo Rangel / Foto: Fernando Aguirre

Desde que se inició en esto ha tocado con un sinfín de personas, entre ellos, Porfi Jiménez y Jerry Weil. También actuó en países como España, Alemania, Francia, New York, Canadá, entre otros.
En esta oportunidad vuelve a formar parte del equipo de músicos que participan en el VIII Festival Internacional del Jazz, que se efectúa en Naguanagua, y en donde nuevamente sorprenderá a todos los presentes con su repertorio. Viene acompañado de tres músicos venezolanos: Roberto Girón (guitarra), Gerardo Chacón (bajo) y Gerardo López (batería) donde incluirán temas sobre jazz nacional, latin jazz, música de Francia, Italia, Latinoamérica, etc. Será un paseo por todos los géneros.
Aunque no forma parte de la comitiva encargada del evento, lleva varios años presentándose en las distintas ediciones del mismo.
“Por una medida de unos pocos que tienen muy arraigados lo que es el jazz es que se ha logrado la ejecución de dicho festival, porque si fuera por otros aquí no pasa nada”, enfatizó.
Destacó Víctor Cuica que hace años se dio un Festival de Jazz en Caracas. “Duró como cuatro años, pero no habían los fondos necesarios para continuarlo. Realmente uno trabaja con las uñas. Es muy difícil llevar un proyecto cuando se necesitan varios grupos y no se cuenta con fondos”, dijo.
Desde hace cierto tiempo he estado viajando al viejo continente donde tengo contacto con otro grupo “Ritmo Jazz Group”.
“Estuve trabajando hasta hace poco en la serie juvenil del canal de La Colina
“Te llegué a querer”, donde era el papá de Joseph, uno de los muchachos que forma parte del grupo. La novela es muy natural y los muchachos son muy talentosos, “generalmente uno improvisa. Te dicen más o menos cuál es la escena y tú sigues”.
En esta oportunidad quedé muy sorprendido y felicité a los muchachos. Hay gente joven que está haciendo cosas buenas.

Con su experiencia en el mundo del cine, ¿cómo ve el cine venezolano en estos momentos?
Yo creo que el gobierno está apoyando al cine, claro muy selectiva también, pero Venezuela da para todo. He hecho teatro muy pocas veces, pero empecé primero en el cine cuando hubo el boom en la década de los años 70. Se hicieron muchas películas en la que yo participé en esos años: “Se solicita muchacha de buena presencia y motorizado con moto propia”, “Soy un delincuente”, “Manoja”, “Santera”, “Cóctel de camarones”, entre muchas otras. Posteriormente, partí a España donde participé en la película “Loco veneno”.
Señala Víctor Cuica que también participó en la película “Por un Polvo”, dirigida por Carlos Daniel Malavé. “Tengo un papel junto con Pedro Durán y Honorio Torrealba, somos los malandros viejos del barrio”.
¿De qué trata la película?
Es una comedia buenísima. Yo leía el guión y me reía.
¿Cómo se llama su personaje, de qué trata?
Gutiérrez. Es un malandro bueno, pero armado hasta los cachos. Nosotros tenemos todo controlado en el barrio. Cuando llega la policía estamos con nuestros fusiles, ya que protegemos a Jessica Grau (protagonista).
¿Cómo hizo para meterse en el personaje?
Yo vengo del barrio. Cuando me dan un papel de malandro lo hago con mucha naturalidad. Leo una vez el libreto y sigo las instrucciones que me da el director. Por ejemplo, meses antes de hacer “Se solicita muchacha de buena presencia y motorizado con moto propia” me la pasaba en una moto junto a motorizados y haciéndole mandados a todo el mundo. Yo mismo creé mi propio vestuario.



Fuente; Revista Parentesis - Diario El Carabobeño

sábado, octubre 25, 2008

El karateca Antonio Díaz, un Samurai Venezolano

Con 27 años, el karateca Antonio Díaz está entre los dos mejores del mundo en kata. Tiene una colección de medallas que apabulla: se ha colgado nueve veces el oro de los campeonatos nacionales, es el campeón vigente de los Juegos del Mundo, ha ganado tres veces el Open Internacional de París.




FOTOGRAFÍAS MARCEL CI- FUENTES marcelcifuentes@gmail.com


MAQUILLAJE JESÚS CEDEÑO (0416)425 0743



El niño no ganaba oro.


Nada. Iba a las competencias trajeado con su karategi y no lograba figurar sobre el tatami. "Cuando empecé a hacer karate no era el niño estrella", recuerda Antonio Díaz.
Los triunfos no llegaron de un golpe.


Los campeonatos se le hacían esquivos; no conseguía asestarse medallas en el pecho. "Yo me desesperaba y un día dije `este niño no sirve para esto, no lo voy a llevar más", rememora su madre Carmela Díaz de esa decisión que buscaba resguardar a su hijo de las derrotas. Pero el papá no lo permitió: "Yo insistí. Le dije a Antonio que tuviese paciencia, que iba a empezar a ganar", cuenta su padre Antonio Díaz. Y la paciencia –uno de los principios del código del bushido o "camino del guerrero"– le cambió los pasos al pequeño karateca. "Comencé a ganar unos campeonatos y mi objetivo se convirtió en ganar, ganar y ganar. Quería tener el record del que ganaba más. La batalla era conmigo mismo, me volví mi enemigo a vencer", rememora Díaz de esa voluntad empeñosa.

Las palabras de niño se transformaron en medallas doradas. Y la lista de triunfos es hoy difícil de enumerar: Díaz es nueve veces Campeón Nacional de kata en la categoría adulto, cinco veces campeón panamericano adulto –este 30 de mayo va por la sexta victoria–, y cuatro veces campeón suramericano. Es el campeón de los Juegos del Mundo, y además se ha colgado varias veces en el cuello el oro en abiertos de París, Holanda, Estados Unidos –en marzo de este año lo obtuvo por segunda vez en Las Vegas–, y ha ganado en abiertos de Francia y Austria, entre otros. "Cuando de chamo veía a los campeones mundiales siempre decía: `quiero llegar allá’. Deseaba estar entre los mejores del mundo y hoy me encuentro entre los que yo veía cuando era niño", dice como un verdadero guerrero.

Antonio Díaz tiene rostro de chico noble y apacible. Es un muchacho cercano y tímido en contrapeso. En el dojo de su casa –"es el lugar donde puedo estar conmigo mismo"– entrena con esa mirada sedimentada en el horizonte. Lleva puesto su karategi –"mi armadura, como mi segunda piel”– y un cinturón negro, viejo y deshilachado. "Ese pelado y roto del cinturón representa horas de esfuerzo y de entrenamiento", reflexionaría después. Sus manos parecen hojillas que rebanan filosas el aire. Las piernas se estiran en extensiones arrebatadas.


Desplazamientos vertiginosos, repentinos –casi invisibles–, que terminan en una posición templada, rígida, contenida de energía. Cada puño, cada patada, lleva en su movimiento el roce resonante de la tela del karategi, que se acompasa con resuellos explosivos y con los gritos fulminantes que rebotan con ecos ensordecedores en el dojo.
PATADAS AL ÉXITO



El pequeño copiaba las patadas de su papá karateca. "Se ponía a mi lado a imitarme. No se desanudó la cinta al crecer; hoy es cuarto dan", reconstruye su padre. "De chamo era un poquito peleón, si me molestaban me caía a golpes. Poco a poco fui cambiando, hoy me considero una persona tranquila", admite Antonio con la serenidad en su verbo.


Y en sus años de estudio compartía horas de clases con entrenamientos sobre el tatami y a regañadientas abandonó el combate para dedicarse por entero al kata. Y así logró engancharse otra medalla: la de comunicador social en la UCAB a la par de preseas en campeonatos y competencias, además de la certificación como preparador físico y entrenador personal que obtuvo el año pasado en Estados Unidos.


Quienes lo conocen saben que profesa la humildad como un credo.
"Es muy sencillo, a pesar de toda la fama y lo que ha alcanzado", dice su preparador físico y entrenador Rolando Valbuena. "Cuando gana no brinca ni salta. Saluda a su oponente y alza los puños al cielo emocionado; lo hace por respeto a su rival", revela su madre. Díaz es un verdadero entregado al kata.


"He tenido momentos en los que me meto tanto en el kata que estoy como en un trance y no recuerdo cómo lo hice. La concentración y el disfrute hace que el kata fluya solo", cuenta Antonio. "Su vida gira en torno al karate. Antonio es un karateca en cuerpo, alma, corazón y vida", asoma su madre. "Él es como una montaña: hermosa por fuera, pero si te toca con un golpe te puede hacer muchísimo daño", señala Valbuena.

Este campeón que ofrece seminarios en Croacia, Estados Unidos o El Salvador, es ídolo de niños a los que firma cinturones y no se desanima en que el karate pase a ser deporte olímpico. Así repasa afanoso esquemas, estructuras y observa grabaciones de sus desempeños para pulir cada paso. "Soy muy crítico conmigo mismo", admite. ¿Existe la perfección en el kata? "Yo creo que sí o por lo menos quiero creer que existe", responde de golpe. "Antonio es sumamente disciplinado, siempre entrega más de lo que esperan de él y su mente está volando constantemente en la búsqueda de ese movimiento perfecto e ideal", señala su preparador. Desde este año, además, se entrena en Japón con el maestro Yoshimi Inoue –Antonio pertenece a su organización Inoueha Shitoryu Keishinkai– y en junio vuelve con él para preparar sus destrezas en el shitoryu para la única medalla que se le ha hecho esquiva –aunque ha conseguido bronce en tres oportunidades–, el Campeonato Mundial que este año llevará los mejores cintas negra del mundo a Tokio.


"Ha renunciado a fiestas y vacaciones por el karate. Está entrenando permanentemente. Siempre da el máximo en cualquier campeonato independientemente de la jerarquía que tenga", señala Antonio Díaz padre. El retiro, esa frontera que se vislumbra en el camino de todo deportista también es una idea que a veces le patea en ciertos momentos. "He pensado en retirarme por darle cabida a otros proyectos como tener mi propio gimnasio, dar clases o tener un programa de televisión, pero siento que puedo dar más". El guerrero venezolano que lleva tatuado en la espalda unas tipografías en japonés que significan "espíritu de samurai" cuenta con la certeza de los convencidos que por ahora no debe abandonar definitivamente el dojo. "Antonio está todavía por hacer su mejor ejecución, su mejor kata", sentencia su entrenador.



jueves, octubre 23, 2008

Ramón Vázquez Brito y Marcos Miliani






Vazquez Brito pintor del paisaje marino, lleno de tonos brillantes, impregnados de luz ...Marco Miliani, pintor y arquitecto, nacido en Valera es otro más de los que seducidos por sus bellezas naturales ha elegido la isla de Margarita para establecerse.



Desirée Depablos


Ramón Vásquez Brito pintor del paisaje marino, lleno de tonos brillantes, impregnados de luz, donde el blanco predomina, donde el protagonista es el horizonte, ese que desde su infancia se convirtió en musa inspiradora. El paisaje marino tema reiterativo tiene origen en su infancia… recuerdos que quedan plasmados en “Las Tetas de María Guevara”, óleo que define el inicio de su tendencia paisajística.





-¿Qué es la Pintura?


- Es la misma existencia



- ¿Cómo se hizo pintor?


-Desde niño me gusto siempre pintar, mi padre, siempre me apoyo, me regalaba cuadernos y creyones, yo me acostaba en el piso y pintaba. A los 13 años me fui a hacer un seminario en Cumaná pero no nací para cura.
Recibí una beca del estado y fui a estudiar en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas en Caracas


-¿Qué es lo que se plantea cuando se enfrenta a un lienzo en blanco?


-Yo comienzo y van saliendo cosas


-¿Qué lo inspira?


- El mar, esa transparencia, ese remanso, la luz de Margarita que es muy bella. Recrear un recuerdo, una cosa interna que queda por allí y la manifiesto.


- Algún artista que haya sido su referencia o haya influido en su visión del arte


- Muy joven, como estudiante de la Escuela de Artes Plásticas conocí a Reverón, yo lo visitaba todos los sábados en su casa en Macuto, lo veía pintar y eso para mi fue muy importante.


-¿Alguna anécdota?


-En 1950, gané el Premio Nacional de Artes Plásticas”, fueron 5 mil bolívares, con los cuales viajé a Europa, Ángel Hurtado, compañero mío, también quería ir pero no tenía medios económicos. Así que decidí compartir mi pasaje, hablé con Alfredo Boulton, le pedí cambiar el pasaje de avión por dos de barco, nos fuimos y con 5 mil bolívares conocimos Europa, parece mentira que con 5 mil bolívares conocimos Europa.


-¿Cómo ve el movimiento artístico a nivel regional y nacional?


- Se está trabajando, hay pintores como Lourdes Millán y en la escultura me gusta mucho Valentín Malaver.


-Haciendo un balance de su vida artística, diga un momento especial, muy importante para usted.


-La Escuela de Artes Plásticas, las conversaciones con los maestros Marcos Castillo y Pedro Ángel González. fueron fundamentales para mí indudablemente. Recordar mi vida en Coche a la edad de los 8 años, pintar las Tetas de María Guevara, el arranque el inicio de lo que es mi obra hoy, naturalmente con menos elementos


-Algún recuerdo de sus visitas a Reverón.


- Conversábamos mucho, todos los sábados hasta que un día sentí un malestar por la forma en que me hablaba. De repente me dijo:” sal, me tocas la puerta y cuando yo te pregunte quien es tú me dices: Reverón”. Yo salí toque la puerta y cuando le dije que era Reverón, me respondió: “pase adelante Reverón”…en ese momento supe que estaba mal y a los pocos días se lo llevaron.


Marcos Miliani


LA PINTURA ES COMO EL AIRE…SIN ESO NO PUEDO VIVIR , Pintor y arquitecto, nacido en Valera es otro más de los que seducidos por sus bellezas naturales ha elegido la isla de Margarita para establecerse, ha investigado diferentes técnicas y soportes para expresar su mundo interior, pasando por diversos temas, técnicas y estilos, “Cada vez utilizo menos elementos en mi pintura” comenta.




-¿Que es la Pintura?


Para un pintor es su razón de existir, es como el aire, sin eso no puede vivir, es un oxigeno permanente, la necesidad de encontrarse a través de una expresión visual.


- ¿Qué fue primero, la arquitectura o la pintura?


-Creo que fue simultáneo, la arquitectura también es una forma de expresión, del dominio del espacio, otro espacio pero también es el espacio, las dos surgieron al mismo tiempo y las dos se hablaron al mismo tiempo.


- ¿Como definiría su pintura?


-Es la expresión de un mundo interior que se traduce en formas distintas con recursos diferentes, con facturas tomadas a veces de técnicas totalmente distintas, yo trabajo con todo lo que me permita expresarme


- ¿Qué es lo que se plantea cuando se enfrenta a un lienzo en blanco?


- El primer sorprendido de lo que sale de la tela soy yo!, pero creo mucho en el dominio consciente de la acción del acto creador. La pintura es un diálogo entre lo que uno hace y lo que uno es.


- ¿Qué lo inspira?


-De un tiempo para acá, la naturaleza, formas naturales pero que no responden a un retrato de la naturaleza. Yo no soy un espejo, comparto con mi mundo interior y lo utilizo como recurso plástico. En este caso la hoja individual como hecho solitario o la hoja en conjunto como una hojarasca. Anterior a esto fue el signo, o sea la especulación del gesto comunicativo del hombre tomado como un recurso plástico. Estuve un tiempo , más de 10 años trabajando con espacios internos, el mundo de la soledad interna, sin personajes, ciertos cuadros que trataban de llevar al espectador la expresión mía de mi mundo interior, llevarlo a algo muy sublime de gran intimidad y de gran soledad.


- ¿Que significa para usted esta muestra en la que comparte con compañeros de aula, premios y experiencias? Alguna anécdota que recuerde.-


A Omar Carreño lo conozco desde hace mucho tiempo igual que a Hurtado, a Vásquez Brito desde hace menos tiempo. Carreño y yo fuimos compañeros del Grupo Sardio a finales de los 50, hemos estado muy cerca siempre. A Hurtado lo conozco incluso antes de ser reconocido como pintor.


- Algún artista que haya sido su referencia o haya influido en su visión del arte.


- Manuel Quintana, con todo lo que nos separa ahora, es mucho más es lo que nos une , es la profundidad del arte, la expresión y lo más sublime del ser…más que una circunstancia que yo creo que es pasajera


-¿Hay un estado ideal para pintar?


-Si, lo hay, no creo en inspiración. Hay un estado de sosiego para mí, de tranquilidad espiritual, de comunión con una atmósfera que lo guía a uno lentamente. Y hay también estados conflictivos que se prestan, que tienen que salir de alguna forma y para un artista es a través del arte. Son válvulas de escape, maneras de sacar el demonio o el ángel.


- Haciendo un balance de su vida artística, diga un momento especial…muy importante para usted


-Estando en Mérida, que me llamaron para ofrecerme la Dirección del Museo de Bellas Artes en Caracas.


-Una anécdota


- En el año 55, en plena efervescencia de Pérez Jiménez, yo vivía con Adriano González León y pasaba unos días con nosotros Carlos Contramaestre, entonces inventamos hacer una exposición bailable en el apartamento, en aquellos tiempos las galerías eran muy sofisticadas, nosotros estábamos en plena protesta contra todo el establecimiento. Ese día también se armaron obras de teatro y allí Omar Carreño hizo de mimo y también Jacobo Borges. Ese fue el comienzo del grupo Sardio, integrado inicialmente por Adriano, Rodolfo Izaguirre, Luis García Morales, Juan Liscano Guillermo Sucre entre otros.


Fuentes: Analitica