miércoles, septiembre 30, 2009

Gustavo Dudamel, la batuta del siglo XXI

Venezolano, 28 años. Formado en las orquestas infantiles de Abreu. Todos quieren a Gustavo Dudamel, músico comprometido, la nueva estrella de la dirección de orquesta. Próximo destino: Los Ángeles.
Una batuta para cambiar el mundo

"Sé quién soy y quién quiero seguir siendo cuando llegue a Los Ángeles"

"El sistema musical de venezuela forma, ante todo, ciudadanos responsables"


"La tradición encorseta. Aportamos una visiónde la música sin límites"
JESÚS RUIZ MANTILLA 09/08/2009





Para doña Engracia, su abuela, lo que el inquieto Gustavo Dudamel hacía con sus muñecos Lego dentro de la habitación era todo un misterio. Pedía montones, los coleccionaba obsesivamente. Pero no para jugar a hacer obras públicas, a los hospitales, a los piratas o a los bomberos. Los ordenaba por filas, en semicírculo, y les hacía escuchar música. Cuando se iba al colegio, cerraba la puerta y avisaba: ¡No me desordenen nada!. Cualquier desliz, cualquier tropiezo, podía desarmar su delicada orquesta de juguete.

Aquellos monigotes de plástico fueron sus primeros músicos. Los que le sirvieron de ensayo para que él definiera una vocación que hoy ha valido a este venezolano de 28 años ser la primera estrella despuntante de la dirección de orquesta del siglo XXI.

En la dictadura de los clichés, la música clásica está rodeada. Para quien piensa que es un mundo perdido en manos de iniciados, pedantes y elitistas, la sonrisa de Gustavo Dudamel supone toda una ventana abierta. A aquellos que creen que las sopranos tienen que ser gordas; los pianistas, unos románticos, y los directores de orquesta, seres irascibles, circunspectos y déspotas sin un ápice de sentido del humor, la personalidad de Dudamel les dejaría sin habla.

No tiene humos raros. Es capaz de levantar al público y ponerles a bailar el mambo. Lleva en la sangre esa porción marchosa y picante que su padre, Óscar, ha sabido transmitirle después de haber sido trombonista en varias orquestas latinas de Venezuela. Así que Gustavo cree sobre todo que la música es alegría, emoción y otra cosa: apostolado para cambiar el mundo. Pero además cuenta con suficiente carácter como para dominar una increíble ola de sonido y energía de 200 músicos menores de 25 años en un auditorio. Los que suelen componer la orquesta estrella Simón Bolívar, la joya del sistema venezolano, de la que él es titular.

Fue en ese entorno donde Dudamel se formó. Desde muy joven, desde niño, José Antonio Abreu, el inventor del método de enseñanza musical que ahora quiere copiar todo el mundo, supo que en aquel chamaco había un líder a quien pasar la antorcha, un continuador de su obra capaz de romper más fronteras de las que él nunca soñó. También lo vieron otros asiduos colaboradores del sueño de Abreu, que el año pasado ganó el Príncipe de Asturias de las Artes. Maestros como Simon Rattle, Claudio Abbado, Zubin Mehta o Daniel Barenboim. En muchas cosas puede que fallen o carezcan de olfato, pero en todo aquello que sea identificar la luz y el talento para dirigir, no hay nadie que les dé gato por liebre. Es la señal de los semejantes.

Raramente se habían topado con esa piedra preciosa que define radicalmente las cualidades de uno de los de su casta. Con el puro carisma en bruto, que en su caso resultaba tan asombroso y tan prematuro. La manera en la que lo percibieron en Venezuela cuando vieron a Dudamel no se podía comparar a nada. El propio Rattle se lo dijo a su abuela Engracia: Señora, casos como el de su nieto surgen una vez cada 100 años. Aquello fue como encontrar el santo grial para un mundo en el que los públicos huían de las salas de conciertos y la obra de Bach, Beethoven, Brahms, Mahler, Chaikovski, languidecía sin remisión.

La carrera de Gustavo Dudamel hoy es como una montaña rusa. Todo el mundo lo quiere, todo el mundo le hace la corte. Los teatros, los auditorios y los festivales deben guardar riguroso turno para programarle. Pero él está tranquilo. Yo lo llevo bien. Para mí es una felicidad lo que me está pasando, comenta después de un concierto en Colonia (Alemania), donde ha ido ya por segunda vez a dirigir una de esas orquestas con poso, con tradición de siglos, ante un público en el que dominan las cabelleras blancas. Da lo mismo. Los entendidos también le han bendecido.
Aunque no tengan nada que ver con los jóvenes de Venezuela o América en cualquiera de sus latitudes. Ése es el público que le venera. Allí donde Dudamel es una estrella latina potente. Una estrella que multiplicará su magnetismo cuando el próximo mes de septiembre entre como director titular de la Orquesta Sinfónica de Los Ángeles, donde sustituye a Esa-Pekka Salonen.

En California, en la tierra del glamour y la fábrica del cine, le esperan con un entusiasmo digno de las épocas en las que Leonard Bernstein sabía conjugar, como pocos lo han hecho después, la música clásica con la cultura popular. En cierto modo, Dudamel es un pequeño Bernstein. Los Angeles Lakers le han diseñado una camiseta con su nombre. La cadena de comida rápida Pink le dedica un perrito caliente en el que se puede leer pintado con mostaza: Pink loves Gustavo.

La prensa le ha bautizado como The Dude (el colega, el nota, en venezolano sería el pana) y hasta hace poco chismorreaban con el dilema de dónde se iba a instalar en la ciudad.

Las atractivas pero un tanto peligrosas artimañas de la fama le esperan con los brazos abiertos.

Puede que corra el peligro de dejarse llevar por ellas. Pero parece tener claro que todo eso no es más que una anécdota. Agradable, halagadora, pero una anécdota. Soy consciente de quién soy y de quién quiero seguir siendo, asegura Dudamel. Tajante.

Él viene del sur. De una Venezuela comprometida con el arte como arma de desarrollo social desde hace más de 30 años.
La música, antes que nada, debe crear buenos ciudadanos. El sistema, en nuestro país, lo que forma son ciudadanos responsables con su comunidad, comenta Dudamel. Sus prioridades son claras. El sistema penetra en los lugares de mayor conflicto y peligro para sacar a los chavales de ese entorno. Barriadas donde reina el narcotráfico, el robo, la prostitución. Frente a la delincuencia y un futuro con muchas posibilidades de truncarse, les ofrecen un instrumento y una labor creativa en grupo. Eso supone un revulsivo para todo su entorno. La familia tiene de qué sentirse orgullosa. Antes que el infierno de la calle, prefieren el refugio de los núcleos. Los resultados son espectaculares: actualmente, 280.000 niños y jóvenes de extracción social baja se encuentran acogidos en él.
¿Qué hace la música en esos casos?, dice Dudamel. El trabajo en grupo con la orquesta fomenta los valores comunes. Aprenden a escucharse entre sí, multiplican su sensibilidad. Se centran en la solidaridad, el humanismo, todo lo que hace que busquemos vías de escape al equilibrio social en un mundo caótico como es éste.

Por eso, por esa conciencia de sus raíces, el joven director huye de las tentaciones que produce la adulación de su nuevo destino y se centra más en los programas que piensa aplicar allí. Lo ve como un lugar estratégico. Lo es, es un puente entre el norte y el sur. Está bien conectado para que empecemos a hacer cosas allá. Vamos a crear escuelas al sur de Los Ángeles, con chicos negros y latinos en las que enseñaremos música según las bases del sistema. Ya hay más de 200 apuntados y están funcionando dos orquestas. También su mentor Abreu lo quiere hacer en el Bronx de Nueva York y en áreas de Florida, donde los venezolanos mantienen una buena colaboración con la New World Symphony de Miami, que dirige Michael Tilson Thomas, también responsable de la Sinfónica de San Francisco.

Es una prueba más de que la fuerza latina en Estados Unidos resulta imparable. Ya, los del antiguo patio trasero pueden empezar a dar lecciones de lo que siempre se ha considerado un puro arte del norte. La música clásica. El sistema venezolano se exporta hoy a Italia, a Alemania, al Reino Unido, a España, a Japón. Los resultados cantan. Abreu, en sus más de 30 años de trabajo, ha conseguido montar al menos una orquesta en cada ciudad de Venezuela y ha salvado con la música de la pobreza y la marginación a más de un millón de jóvenes y niños que lo han integrado desde que este hombre lo creó.

Dudamel es la cara joven de ese proyecto. Una vez más, para los amantes del cliché, para quienes creen que en Venezuela sólo hay petróleo, culebrones, concursos de misses y populismo chavista, una sorpresa: ese país latinoamericano es la referencia mundial en la enseñanza de la música clásica.

El director es consciente de los orígenes. Yo nunca dejaré Venezuela, ni mi actividad con la Simón Bolívar, afirma. Ni su casa en Caracas, ni esa devoción por Nuestra Señora de Barquisimeto, la ciudad donde nació, en el Estado de Lara. Amo a mi país, vuelvo cada dos o cuatro meses como mucho. Veo su futuro con optimismo, como un lugar que quiere crecer y que es conciente de sus posibilidades, comenta. ¿Incluso sin salir del punto de mira en el que le coloca su presidente Chávez constantemente? Dudamel torea diplomáticamente las preguntas incómodas. No me importa que me pregunten por Chávez. Hay muchas cosas en mi país que producen polémicas y pueden conducir al pesimismo, pero es que yo soy extraoptimista. Con la música hacemos cosas importantísimas, estamos construyendo un futuro lleno de valores. El sistema es todo un símbolo, una bandera para Venezuela, asegura.

Aunque también tiene otros refugios. Gotemburgo, por ejemplo. La ciudad sueca donde él y su esposa, Eloísa Maturén, bailarina y periodista, residen por temporadas. Allí, Dudamel se ocupa de la Sinfónica de la ciudad, que empezó a dirigir en 2005. Eso es lo que dice también su amigo el violonchelista Johan Stern, miembro de la formación. En Gotemburgo se aparta del mundo, se aleja de la vorágine, comenta Stern.

E implanta, por ejemplo, su particular manera de comportarse en público con la música. Sus lenguajes gestuales, su reivindicación de la fuerza del grupo. Una cultura que él aplica con los saludos. Jamás se sube al podio para recibir ovaciones en solitario. Da todo el protagonismo a los músicos, a las secciones que han dominado en la interpretación, comenta el intérprete sueco. Dudamel lo explica: En Gotemburgo, la calidad humana de la gente hace que la música sea una experiencia muy profunda. En cuanto a quiénes deben recibir los aplausos, no hay duda para él. Los músicos que salen al escenario. Ellos me proporcionan todo, yo sólo canalizo su esfuerzo. Ellos me dan la magia, yo la devuelvo.

También les transmite esa particular lucha contra los límites, tan esencial en él. Así es como me educaron: sin límites, afirma. Lo que, por otra parte, le lleva a relativizar la tradición: Nuestro continente es una parte del mundo que hasta ahora no se relacionaba con la música clásica, asegura Dudamel. Aunque teníamos nuestras figuras, como Claudio Arrau, Teresa Carreño, Villalobos, Ginastera. También Barenboim o Martha Argerich. Pero eso es bueno, aunque no quiero que lo que voy a decir suene irrespetuoso. Yo creo que la tradición limita. Resulta difícil salir de ella, encorseta. Nosotros aportamos una visión de la música que no tenga límites, aunque eso no suponga estar en un permanente estado de clímax.

El problema, como siempre, es la fidelidad. La libertad entroncada en una base. Él la encuentra en la música y en el ejemplo de maestros históricos a los que admira: A Karajan, por su control, su parquedad a veces; a Bernstein, por su entrega y su desnudez. Puedes quedarte con ambas cosas, aunque sean dispares. Pero también admiro a Erich y Carlos Kleiber, a Rafael Kubelik. Y a los maestros vivos que le han bendecido: De ellos he aprendido la humildad que demuestran ante la música que interpretan.

El propio Barenboim lo ha seguido de cerca. Desde que daba sus primeros pasos y despuntaba ganando concursos internacionales como el prestigioso Mahler. Gustavo tiene un talento sin límite, dice. Pero su desarrollo depende únicamente de su voluntad y su disciplina. Puede hacer lo que quiera y puede llegar donde a él le dé la gana. Pero no debe olvidar que el talento es sólo nuestro alfabeto. Y conociendo el alfabeto no se lee el Quijote. Debe tener la fuerza y la voluntad para aprender de su propia reflexión sobre la música.

Lo de Abreu es caso aparte. Él le ha acogido como a un pequeño saltamontes. El maestro se dio cuenta rápido de sus dotes. Tenía un talento creciente, era muy estudioso. Pero lo que más le distinguía era ese doble carisma que tienen muy pocos. Un doble carisma que transmite por una parte al público y por otra a la orquesta. Eso y la humildad con la que ha afrontado sus avances es lo que más le hace prosperar, asegura el creador del sistema venezolano. Abreu no sólo le enseña música. Lo cultiva, lo guía. Me recomienda libros, comenta Dudamel. Le llama y le dice: Te tengo unas prenditas. Y así es como le ha hecho leer cosas desde un compendio de varios autores que se titula Titanes de la oratoria hasta El diálogo musical, de Harnoncourt, o El mito del maestro, de Norman Lebrecht.
Pero de lo que más hablan es de música. Sus enseñanzas han sido fundamentales. El uso de la memoria, por ejemplo. Para él hay dos tipos de maestros: los que tienen la partitura en la cabeza y los que tienen la cabeza en la partitura. Importante. Por eso, Dudamel trata de interiorizar la música para sentirse más libre. Ha sido así desde el principio, desde que le enseñara a dirigir su pieza más temprana: la Primera sinfonía de Mahler. Aunque él confiesa que se hizo director después de ver a Abreu dirigir la Segunda (Resurrección), una de las obras más descomunales de la historia de la música.
Pero él empieza a ser también un referente para sus compadres de generación. Un director español, Pablo Mielgo, estrecho colaborador del sistema, resalta de él su luz y su liderazgo. Desde el primer día que pisé Venezuela sentí que Gustavo es para el país la bandera triunfadora de lo que allí se está desarrollando, el orgullo de un pueblo, la punta del iceberg, asegura el madrileño. Cuando cualquier joven se sitúa delante de una orquesta, con independencia de su nombre y lugar, siente la responsabilidad de cumplir un sueño e intenta transmitir o adquirir conocimientos. Sin embargo, hay un ingrediente que ni se aprende ni se compra. La luz. Ése es el milagro de Gustavo. Desde el primer momento que pisa un escenario, ilumina cualquier rincón de la sala con esa vocación sincera de entregar a través de la música aquello que vivió desde la infancia, añade Mielgo. Pero eso no le resta cercanía, según su amigo. Uno se sienta a la mesa con él y le regala conversación honesta y humildad. No se vislumbra ni por un instante un ego petulante tan típico de grandes figuras de nuestro medio, sino que aparece el joven que desea compartir experiencias entre parranda y música de Simón Díaz.

La semilla Dudamel está dando también sus frutos. No es el único. Le acompañan lo que en Venezuela ya empiezan a conocer como dudamelitos. Abreu está orgulloso de esa generación emergente de directores venezolanos: Gustavo ha conseguido empujar a otros jóvenes que ven la carrera de la dirección musical como una forma de prestigio. Detrás de él viene una pléyade, toda una generación. Los nombres de Christian Vásquez o Diego Matheus darán que hablar en el futuro. Dos figuras que Pablo Mielgo también ha tratado a fondo y compara: Los dos tienen un gesto muy bonito, gran memoria y formación de cuerda (violinistas). Es curioso que se puede percibir claramente la influencia de José Antonio Abreu a la hora de dirigir en los tres. Cuando ves los vídeos de Abreu de joven, son muy similares.

Así que Dudamel, ese fenómeno que vino del Trópico, no es caso aparte. El chico de los rizos revueltos, la sonrisa amplia y el gesto firme es el primero de una lista que sigue. Tiene gracia. Se convirtió en director porque en su día no pudo tocar la trompeta al tener unos brazos finos como fideos y ahora transita el camino de los dioses del podio. Parece traer toda una escuela detrás. Una escuela fresca y desprejuiciada. Una escuela que, como ha explicado Simon Rattle, está poblada de músicos sin sentido de culpa, que si se equivocan lo vuelven a intentar hasta que sale. Una escuela plagada de energía y savia joven. Llamada a salvar la música clásica del anquilosamiento y el desapego de los públicos más jóvenes. Una escuela abarrotada de futuro.

Fuente:
Diario El País (España)





El concierto “¡Bienvenido Gustavo!” se transmitirá en vivo por el sitio web www.laphil.com, anunció la Filarmónica de Los Ángeles.
“¡Bienvenido Gustavo!”, a realizarse en el Hollywood Bowl el 3 de octubre, será el primer concierto del venezolano como director de la Filarmónica de Los Ángeles, que tiene como sede la sala de conciertos Walt Disney.Entra al siguiente sitio WEB para mayor información:http://www.hollywoodbowl.com/bienvenido/bienvenido.cfm#webcast

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lunes, septiembre 28, 2009

Mercedes Oropeza, trazar la geografía culinaria del país con Venezuela Bienmesabe

En el 2005 Mercedes Oropeza fue merecedora del Premio Tenedor de Oro en la Mención: Producto Nacional. Otorgado por la Academia Venezolana de Gastronomía. A la par que se desarrollaba como Chef de un reconocido restaurante.

Oropeza también ha trabajado la Nouvelle Cousine Francesa, de la mano de Laurent Kert, en el Restaurante Le Gourmet. En la Cocina Francesa Bistrot, con Marc Provost, en Le Petit Bistrot de Jacques. En la Cocina China (Szechuan, Mandarín, Hunan y Cantón) con Yuman Ley Wong. Y fue la Chef Principal de la residencia presidencial La Casona .


Pero además de toda su experiencia en la cocina internacional, Mercedes Oropeza, realizó una Especialización de Cocina Criolla Venezolana. Y participó en la elaboración del Libro Amarillo de Don Armando Scannone, al realizar una pasantía en su residencia y con su cocinera, la señora Magdalena Salavarria.

– ¿Cuál ha sido tu experiencia en ese intento por trazar el mapa gastronómico del país en que se constituye Venezuela Bienmesabe?

– Ha sido extraordinaria. El objetivo ha sido dar a conocer al público en los estados que visito lo que está haciendo gente anónima por este este país. Me he encontrado lugares maravillosos, personas encantadoras, comida excelente que va desde las calles del hambre hasta lo más internacional, en un restaurante cinco estrellas. También productos con muchas bondades que incorporo a los platos y que muchos ni siquiera saben que se existen o que se comen. De verdad ha sido lo máximo.

- ¿En qué se diferencia de otros programas del mismo corte?

– Creo que el mostrar lo nuestro no es nuevo, pero lo que lo ha hecho distinto es que yo me he metido en la cocina de la gente, incluso desconocida, como una ama de casa que gustosamente enseña los secretos de sus platos y lo único que importa es la autenticidad de esa comida, típica de la región que visito.– Nos conocen por nuestras misses o nuestras playas y no por la gastronomía.

- ¿Cuál es el aporte de Venezuela Bienmesabe para que nos visiten también por lo que cocinamos?

– Bueno, esa es la idea. Que sea reconocida nuestra gastronomía y que quien nos escoja como destino sepa que aquí hay una gran variedad y que cada región le da un aporte genuino al arte culinario. Eso tiene un inmenso valor. Nosotros, en el programa, lo demostramos cada domingo. Estoy convencida de que podemos estar a la par de otros países cuya gastronomía ha traspasado fronteras.




Aragua me sabe a mango?

Mercedes Oropeza, la misma que con su sencillez conquistó a la audiencia en Portada's y quien en otro programa que transmite Venevisión los domingos, Venezuela Bienmesabe, recorre el país buscando lo inédito en materia de sabores y cocciones, reivindica la gastronomía de Aragua.“La comida aragüeña posee tanta riqueza como la de cualquiera de los estados que he visitado”. Sin ánimo de pontificar, la aseveración proviene de una ex alumna del Centro de Estudios Gastronómicos y ganadora del Tenedor de Oro (Mención Producto Nacional) en el concurso promovido por la Academia Venezolana de Gastronomía. Imposible desestimarla. De la región, tuvo la oportunidad de estar en Choroní y Chuao.

¿Por que la costa? “Por su abanico de posibilidades, por ser una bella zona turística de playas paradísiacas y ríos hermosos, la gran oferta de buena comida, el pescado fresco, el mango, y lo que para mí fue un decubrimiento: el ñame de palo”.

– ¿Cómo fue tu experiencia en suelo aragüeño?, ¿ya conocías algo de nuestra cocina?

– De allá conozco la empanadas operadas. Son buenísimas. También están las calles del hambre. Pero para Venezuela Bienmesabe, en la primera temporada, escogimos la costa de Aragua, específicamente Chuao y Choroní. Por ser zona turística, consigues un gran abanico de posibilidades. Además está el mar, sus ríos, por lo que encuentras el pescado fresco y otras especies. En los lugares que visitamos encontramos exquisiteces y descubrimos que usan el ñame de palo en los platos. Eso fue extraordinario, porque significa que en Choroní están mirando hacia adentro, viendo y aprovechando estos productos locales que se habían olvidado y que son tan beneficiosos para el consumo humano, tanto desde el punto de vista nutricional como cultural. En un postre también usé el mango, tan común allí y me contaron que se consigue en abundancia en toda la región. ¡Es una delicia!

– ¿Y a que te sabe Aragua?

- Ja, ja, ja...a mango, a Caña de Azúcar. Quiero conocer más de ustedes. De darse una segunda temporada de Venezuela Bienmesabe iremos a las capitales de estado, y Maracay será una de ellas. Espérenme allá otra vez.





Mercedes Oropeza. Chef venezolana. Ex alumna del Centro de Estudios Gastronómicos GEGA, esta pupila de Armando Scannone estuvo a cargo del menú presidencial de La Casona durante el gobierno de Rafael Caldera. Trabajó en Le Petit Bistro de Jaques donde aprende de Robert Provost, y en Le Gourmet en el Hotel Tamanaco. Con estudios de Arte en la Universidad Central de Venezuela, desarrolla varios proyectos dentro la televisión venezolana sobre gastronomía.


Merecedora de la mención honorífica de la Academia Venezolana de Gastronomía en 2005, regenta durante los últimos dos años el Oro Café en Caracas. Caracas, 2006. (Luis Brito / Orinoquiaphoto)


LA RECETA Pescado... ¡con ñame de palo!

Churrasquitos de dorado en salsa de mantequilla y perejil con ñame depalo rallado y frito, y tomates asados
Ingredientes (para 4 personas):

4 churrascos

4 tomates

4 cucharadas de perejil

4 cucharadas de mantequilla

Sal y pimienta al gusto

Un fruto de ñame de palo

Aceite para freírAceite de oliva al gusto

Un dientico de ajo por churrasco

Hojas de tomillo u orégano, al gusto
Picamos los filetes de Dorado en churrascos pequeños, se cocinan con sal y pimienta, mantequilla y un poquito de aceite de oliva. Se tapa el sartén y se espera que doren. Una vez que el pescado se doró, agregamos la juliana de cilantro o perejil y un ajo machacado poniéndoselo por encima. Luego de esto, agregamos un cuadrito de mantequilla helada a cada uno de los churrasquitos. Cuando la mantequilla se ha derretido por completo, el pescado está listo.


Para la guarnición vamos a tener unos tomates manzanos picados en ruedas, con aceite de oliva, sal y pimienta. Llevamos las ruedas al sartén y le agregamos unas hojitas de tomillo o de orégano fresco y las doramos por ambos lados.

La fécula de éste plato, y protagonista de este viaje, es el ñame de palo. Se pica, se pela, se le saca el corazón y lo mantenemos en agua para que no se oxide, mientras no lo estamos usando. Luego tomamos un trozo y lo rallamos por la parte finita del rallador. Y como tiene tanto contenido de almidón, vamos a poder amasarlo y hacer una masa compacta con él. Con la masa hacemos triángulos y los llevamos a freír, hasta que doren por los dos lados.

Entonces, procedemos a armar nuestro plato colocando un triángulo de ñame de palo rallado y frito, un churrasquito de dorado en salsa de mantequilla ajo y cilantro, una rueda de tomate asado y así sucesivamente hasta completar la ración de su agrado. Un dato muy importante: para quienes no tienen la posibilidad conseguir el ñame de palo, pueden utilizar ocumo criollo, y así no quedarse con las ganas de experimentar con este delicioso plato.

COMO MONTE “El ñame de palo, aquí se da casi como monte, y es un fruto que tal vez hemos visto muchas veces en los árboles cuando vamos por una carretera cualquiera de esta costa del caribe, quizás más hacia el centro y el oriente del país, el cual, seguramente, no teníamos ni idea de que se podía comer. Se dice que viene de las antillas holandesas, otra refieren que viene de África, pero según pudimos saber es originario de Filipinas, y aunque no se sabe ni cuando ni como llega a Venezuela, se conoce que fue introducido en el Caribe por los europeos en el siglo XVIII. Es familia del pepa de pan, o pan de palo, o fruta de pan, y es un árbol que se da en la costa pero también en la ciudad.

Lo comemos como tostón, hojuelas tostadas o chips, como chicha, quesillo, en trozos sancochados. También hacen panetón, tortas, buñuelos y tetero para los niños (que los pone fuertes y los nutre). Iiene muchas propiedades medicinales, las cuales aquí en Venezuela no hemos explorado.

Cuando está verde es duro, y cuando está maduro tiene una textura más suave. Su color verde no varía. La carne es de un color crema, con una pulpa fibrosa y cremosa, con 60 por ciento de almidón y más proteínas que el plátano o el ñame. Es un fruto rico en carbohidratos y son una buena fuente de vitaminas (B1, B2, B3 y C), minerales (Calcio, Potasio, Fósforo, Hierro, Sodio) y grasa. Y por su cantidad de almidón debe una vez que lo picamos debemos tenerlo en remojo para que no se oxide.


Fuentes:

El Aragueño



Foto (tenedor de oro)


La Torta Negra de Mercedes

sábado, septiembre 26, 2009

El Cuarteto, 26 años de magistral ejecución colectiva

La aparición de El Cuarteto, dentro del universo de la música instrumental venezolana se considera como un punto referencial, uno de los acontecimientos musicales más importantes de los últimos años en Venezuela, una escuela, un estilo, una nueva expresión en la música venezolana que se puede apreciar en sus composiciones, recopilaciones, arreglos y magistral ejecución colectiva.



Muchas sorpresas prometen “los chicos” de El Cuarteto conformado por Raúl y Miguel Delgado Estévez, José Antonio y Telésforo Naranjo, para la celebración de sus primeros 30 años de actividad musical y es por ello que se darán cita en el maravilloso escenario del Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela el día domingo 4 de octubre a las 11 a.m. en el concierto denominado 30 AÑOS DE MÚSICA, un gran encuentro con invitados especiales como C4 Trío, Los Sirvengüenzas, el tenor Idwer Álvarez y el Octeto Académico de Caracas.

Para estos músicos de gran trayectoria y reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional, esta es una oportunidad extraordinaria para compartir con el querido público venezolano estos primeros 30 años de presencia en el ámbito artístico y musical. Las entradas están ya a la venta en la Taquilla del Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela (a partir del 20 de septiembre), en las Tiendas Eurocompact, en las Tiendas Esperanto y en la tienda Don Disco de Chacaíto y tienen un costo desde BsF. 60. Información por los teléfonos 0212-8910908 y 0416- 6397792.


El Cuarteto cuenta con Raúl Delgado Estévez, en el cuatro, guitarra y tiple, José Antonio Naranjo en la flauta, Telésforo Naranjo en el contrabajo y Miguel Delgado Estévez en la guitarra y el cuatro. La agrupación nació como la respuesta de estos músicos a la necesidad de incorporar nueva sonoridad a la música popular instrumental venezolana y lo hicieron con tal magistralidad que el público los aceptó desde el principio, no sólo en nuestro país sino allende nuestras fronteras llevando con orgullo la bandera de Venezuela por los mejores escenarios del mundo.

Sin duda El Cuarteto recorrerá en este gran concierto lo mejor de su trayectoria discográfica y de nuevo enaltecerá a la música venezolana, haciendo sentir al público asistente el real orgullo de ser venezolanos. ¡Un evento que nadie puede perderse!

Con esta intención de introducir nuevas sonoridades dentro de la música se reúnen Raúl y Miguel Delgado Estévez, José Antonio y Telésforo Naranjo, quienes poseen, además de la técnica en la ejecución de sus instrumentos, el talento y el sentir criollo como herencia, nace El Cuarteto. Desde su debut en septiembre de 1979 en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, el grupo ha realizado conciertos y talleres musicales en Ateneos, Casas de Cultura, Conservatorios de Música, entidades privadas, auditorios de las principales universidades del país, Salas del Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño (Ríos Reyna y José Félix Rivas), Teatros Municipales de Valencia y Puerto Cabello, Teatro Juares de Barquisimeto y Teatro de la Ópera de Maracay.

En el ámbito internacional, EL CUARTETO ha recorrido numerosos países, a saber: Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Corea, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España (Madrid, Galicia e Islas Canarias), Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Japón, La India, Nicaragua, Perú, Portugal, Trinidad, Paraguay y Uruguay. Adicionalmente, la agrupación ha sido representante oficial de Venezuela en EXPOSEVILLA’ 92, EXPOLISBOA’ 98 y en la SEMANA CULTURAL de VENEZUELA en Japón 2002. En todas estas naciones, tanto el público como la crítica especializada han elogiado su magnífico repertorio de música venezolana, así como la excelente calidad interpretativa e instrumentística que caracteriza a cada uno de los cuatro artistas que integran la agrupación. En 1994, al cumplir 15 años de ininterrumpida labor artística, el compositor Pedro Mauricio González le dedica la obra sinfónica titulada “Tríptico para los Cuatro”. Ese mismo año es estrenada la obra en la Sala Ríos Reyna del Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño, actuando EL CUARTETO como figura solista al lado de la Orquesta Filarmónica Nacional. Tal evento goza de alta significación, pues es la primera vez en la historia musical de Venezuela que un grupo cultivador de la música popular y folklórica, es objeto de este tipo de homenaje.

Desde entonces, el “Tríptico para los cuatro” ha sido ejecutado con diferentes orquestas sinfónicas del país (Orquesta Sinfónica Municipal, Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, Orquesta Sinfónica de Maracaibo y Orquesta Sinfónica de Mérida). Por lo demás, EL CUARTETO interpretó esta obra en el año 2001 con la Orquesta Sinfónica de Quito, en la clausura del FESTIVAL DE FLAUTISTAS EN LA MITAD DEL MUNDO (Ecuador). En 1996, el Consejo Municipal de Caracas le otorgó el Premio Municipal de Música y en 1997 le fue conferido el prestigioso premio “Monseñor Pellín”, como reconocimiento a su labor pedagógica, de investigación y difusión de la música venezolana. En 2001 EL CUARTETO fue condecorado con la “Orden Columbeia” en su clase única y con la “Orden María Teresa Castillo” por sus valiosos aportes a la cultura musical venezolana.

EL CUARTETO ha compartido escenarios con diversos artistas nacionales e internacionales, entre los cuales destacan: Simón Díaz, Ilan Chester, Serenata Guayanesa, Francisco Pacheco, María Teresa Chacín, Frank Quintero, Rubén Riera, María Bethania, Ivan Link, Paco de Lucía y Paloma San Basilio.
A sus 26 años de vida artística, cuenta en su haber con 10 producciones discográficas y 3 co-producciones realizadas con la cantante María Teresa Chacín, el Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela y la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho. Adicionalmente, ha participado como artista invitado en un disco homenaje a Simón Díaz y en seis producciones con distintas agrupaciones corales del país. Asimismo, vale la pena destacar que en la última de sus creaciones discográficas, titulada “El Cuarteto en Nochebuena”, participaron Pedro León Zapata, Simón Díaz, Laureano Márquez y la agrupación Niños Cantores de Los Teques de la Fundación Orquesta Juvenil de Miranda.

Fuente: Analitica.com




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jueves, septiembre 24, 2009

Trío Juan José Herrera reinventa la interpretación de la música tradicional

Estos músicos venezolanos se distinguen por combinar piano, cuatro y contrabajo de manera innovadora al momento de interpretar géneros típicos de la música venezolana.
No se trata de un piano solista acompañado de otros instrumentos: es un trío donde todos participan por igual y enriquecen las interpretaciones con su colaboración e improvisación.



El “Trío Juan José Herrera” nació como grupo en junio de 2005. Presentaron su primer disco Venezuela en Trío a finales de ese mismo año con piezas originales e inéditas. En 2006, editaron su segunda producción Clásicos a la Venezolana. Actualmente, están por terminar un nuevo álbum dedicado a Aldemaro Romero que contiene composiciones propias y temas del reconocido maestro de la música venezolana.

los clásicos populares se convierten en joropos, golpes, valses, merengues, y danzas adquiriendo una nueva identidad precisamente "a la venezolana", como lo aclara el nombre de este disco. Escucharlos así versionados, aunado a la magnífica interpretación de los músicos Juan José Herrera, Gilberto Barreto y Carlos Enrique Herrera es un verdadero placer.

Integrantes

Juan José Herrera Mejías (Piano)

Natural de Chacao, Edo. Miranda, realizó estudios de piano clásico con la profesora Maria Cordero de Fossa Andersen.
Complementa su educación académica con el profesor Gerry Weill en armonía y a través de estudios propios, en orquestación y dirección.
Es egresado de la Universidad Católica Andrés Bello con el grado de Ingeniero Industrial, profesión en la que se desempeñó conjuntamente con sus actividades musicales como pianista, arreglista y compositor. Fue fundador y director del Conjunto Ingeniería.
Entre sus composiciones se cuentan un gran número de valses, joropos y merengues venezolanos, música para obras de teatro, comedias musicales y una película de largo metraje, además de una Fantasía para piano y orquesta sobre la infancia del Libertador. Al retirarse de la Ingeniería, se aboca a la docencia en la especialidad del piano, en la cual actualmente enseña a numerosos alumnos en su escuela privada, quienes anualmente ofrecen un recital en la Quinta de Anauco.
Ha sido director invitado de la Sinfónica Juvenil de Chacao, con la cual ha presentado algunos de sus alumnos en diversos Conciertos para piano y orquesta como parte de su formación pianística y con la participación del pianista Alberto Espinoza, dirigió el estreno mundial de su Fantasía para Piano y Orquesta.
Amante de la música venezolana y levantado en el seno de una familia conocedora y promotora del Valse Venezolano, se ha destacado como uno de los mejores ejecutantes del mismo en piano solo, lo que lo llevó a diseñar su “Método para acompañar en piano Valses Venezolanos”, que le ha valido invitaciones, en el ámbito nacional e internacional, para ofrecer su recital y disertación sobre este género.


Gilberto Barreto (Cuatro y Bandolas)

Graduado de Ingeniero Electricista. Su iniciación musical comienza de manera informal alrededor de los 16 años, compartiendo conocimientos con su familia y amigos en Ciudad Bolívar, pero su tránsito hacia senderos firmes de la música comienza cuando ingresa a la Universidad Simón Bolívar (USB), donde es aceptado en el Grupo Instrumental dirigido por Alfredo Rugeles. Bajo su tutela, evolucionó en la ejecución del cuatro en música venezolana y latinoamericana, piezas de jazz y obras del repertorio académico. Estuvo también bajo la dirección de los profesores Mauro y Tulio Cremisini, directores sucesores en la mencionada agrupación.

Con el Grupo Instrumental USB grabó dos discos y tuvo la oportunidad de aprender nociones básicas de Guitarra, Mandolina y Mandola con sus compañeros de agrupación, dentro de los cuales se encontraban los profesores Albert Hernández y Eduardo Prato.
Es pionero fundador del Grupo Criollo de la USB, donde realiza su especialización en música folklórica venezolana a través de investigación y vivencias en viajes de observación y estudio a lugares donde se podían encontrar las manifestaciones folklóricas con la mayor pureza posible.
Realiza estudios formales de bandola llanera en el Instituto de Formación Estética José Vargas con el profesor Parmenio Talavera. Fue miembro fundador de la agrupación Aguinaldos y Punto y graba un disco con el Grupo Tradiciones (octeto de voces, piano, cuatro y contrabajo).



Carlos Enrique Herrera (Contrabajo)

Bajo la tutela y apoyo de su padre, desde temprana edad se inició en la música académica como contrabajista, combinando exitosamente dichos estudios con los universitarios, graduándose en la especialidad de Ingeniería Eléctrica en la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas.

Formado en el Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles, fue integrante de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado Aragua. Realizó estudios de contrabajo con el profesor Jaime Gutiérrez, luego con el profesor Joel Novoa y pasó a ser miembro de la Orquesta Sinfónica de Aragua. Posteriormente es seleccionado como Director titular de la Orquesta Sinfónica Infantil “Federico Villena” y paralelamente estudia armonía, dirección orquestal y coral, historia de la música, piano complementario y música de cámara.
Fue integrante del Septeto de música venezolana Yacaram y formó parte de la agrupación Aguinaldos y Punto. Levantado en el seno de una familia amante de la música clásica y venezolana, continúa en su estudio y práctica conjuntamente con su profesión de Ingeniero Electricista.

Fuente:
Facebook

Historia del Vals


Pa Aldemaro


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martes, septiembre 15, 2009

Dos venezolanos participan en 'The Amazing Race' de Discovery Channel

Daniel España de 55 años y David Galavís, de 22, que son padrino y ahijado y decidieron hacer equipo para el casting de ‘The Amazing Race’. Lo que quizás nunca pensaron es que iban a resultar clasificados para competir por los 250 mil dólares del premio que ofrece el programa que se estrena el 20 de septiembre por la señal de Discovery Channel.
Daniel España es ingeniero electricista y padre de dos hijos. Mientras que David Galavís estudia Ingeniería Mecánica, tiene dos hermanos, dos perros y cinco gatos. Ambos deben enfrentar a otros 10 equipos (de dos personas cada uno) de diferentes países en esta primera edición de ‘The Amazing Race Latinoamérica’.

Cada uno de los 11 equipos de la competencia lo integran dos personas con un nexo existente entre ellos desde antes del programa, que mantiene el mismo formato de competencia de la serie de reality show que fue lanzada en Estados Unidos en el año 2001.

Nadar en el casi congelado lago Mendota de Wisconsin (Estados Unidos), realizar en biclicleta el Camino a Santiago de Compostela (España), pasear por Liverpool (Reino Unido) y asolearse en Playa de Blanca (Panamá) son algunas de las aventuras que David Galavís asegura haber llevado a cabo.


Estos venezolanos al igual que otras 20 personas iniciarán la aventura de ‘The Amazing Race Latinoamérica’ en las cataratas del Iguazú, en Argentina. Y a lo largo de 13 episodios deberán descubrir pistas, sortear pruebas físicas y mentales, para avanzar en un recorrido de 23 mil kilómetros hasta llegar a México. En el primer capítulo, los participantes también deberán recorrer algunos lugares de la ciudad de Buenos Aires.

Los 10 equipos restantes están integrados por los esposos Tamara y Matías, y los hermanos Nora y Ariel (de Argentina); los esposos Anna y Rodrigo y los amigos Carlos y Daniel (de Brasil); los prometidos Melisa y Mario, y los novios Diego y Miguel (de Colombia); las amigas Francisca y Fernanda (de Chile); la madre e hija Casilda y Casilda, y los hermanos Gabriel y Guillermo (de México); la hija y el padre Adriana y Ricardo (de Panamá).



El periodista guatemalteco Harris Whitbeck conocido por su trabajo como corresponsal de CNN en Español- será el animador del programa producido por Disney Networks Latin America y Discovery Latin America.


Terra/ Agencias







Para seguir las inidencias de los venezolanos: Facebook grupo

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sábado, septiembre 05, 2009

Maestro José Antonio Abreu recibe premio en Suecia

El maestro Abreu expresó que el premio Polar, Nóbel de la música, lo comprometía aún más con su trabajo con la red de educación musical para niños el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles. El Premio de Música Polar suele dividirse entre un artista pop y uno de música clásica. Estocolmo, Suecia.- El maestro venezolano José Antonio Abreu y el rockero británico Peter Gabriel aceptaron este lunes el Premio Polar y expresaron su deseo de trabajar juntos algún día.

 



El maestro Abreu expresó que el premio Polar, Nobel de la música, lo comprometía aún más con su trabajo con la red de educación musical para niños el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles. El Premio de Música Polar suele dividirse entre un artista pop y uno de música clásica

El músico, compositor y economista venezolano José Antonio Abreu manifestó impulsar una "cultura universal de la paz" a través de la música, al recibir en el Konserthus de Estocolmo el premio Polar, considerado el "Nobel" de la música.

"La pobreza material será vencida por la riqueza musical. Justicia social y justicia cultural son vertientes de una sola dimensión", afirmó Abreu, quien reivindicó la necesidad de un "movimiento juvenil musical sabiamente institucionalizado".





El premio Polar, que recibió de manos del rey de Suecia, Carlos XVI Gustavo, supone un "magno" compromiso ético y personal, y por eso decidió dedicarlo a los educadores musicales que han trabajado con él en su Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, que agrupa a más de 300.000 músicos jóvenes en Venezuela.

Abreu, galardonado junto con el músico británico Peter Gabriel, fue distinguido por "una visión de que las formas de la música clásica pueden crear una mejor existencia para los niños de Venezuela", concretada en su "Sistema", que ha servido a cientos de miles de jóvenes como "instrumento para abandonar la pobreza".




En la presentación previa a la entrega del premio, el sueco Jan Eliasson, ex presidente de la Asamblea General de la ONU, destacó el "mensaje poderoso" de Abreu y del Sistema, que constituyen un "modelo" y una "esperanza para el futuro".

Desde su creación en 1975, más de 15.000 profesores han impartido clases a través del Sistema a más de 600.000 jóvenes y niños de todo el país, especialmente a aquellos con menores recursos.

Nacido en Valera (Trujillo-Venezuela) en 1939, Abreu atesora un gran número de galardones, como el Premio de la Música de Francfort, el VI Premio Yehudi Menuhin a la Integración de las Artes y la Educación o el premio canadiense Glenn Gould.

Minutos después de Abreu fue Peter Gabriel el encargado de recoger su premio -dotado igualmente con 1 millón de coronas suecas (95.000 euros - 129.000 dólares), además de un cuadro conmemorativo y un ramo de flores- de manos del rey Carlos XVI Gustavo.

Gabriel, a quien se premia por una obra "visionaria, extrovertida y que busca romper fronteras" y con una influencia "decisiva" en la evolución de la música popular, instó desde el estrado a los jóvenes músicos de todo el mundo a seguir lo que dicte su corazón y sus sueños y a no dejarse desanimar por las adversidades.




El premio Polar fue creado en 1989 por Stig Andersson, editor, compositor y representante del grupo Abba.

Desde que en 1992 empezó a otorgarse, el Polar ha distinguido a intérpretes como B.B. King, Cyorgy Ligeti, Keith Jarrett, Bob Dylan, Ray Charles, Pierre Boulez, Elton John, Bruce Springsteen, Stevie Wonder, Dizzy Gillespie, Sony Rollins y Gilberto Gil.


Abreu destaca labor de educadores musicales

Conferencia de Prensa
Tras recibir el reconocimiento, Abreu destacó la labor de "todos aquellos abnegados educadores musicales" que lo han acompañado durante más de tres décadas en la construcción y desarrollo de su programa de enseñanza musical, que hoy incorpora a más de 300.000 niños y jóvenes de medianos y bajos recursos, según un comunicado divulgado por su Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. "La pobreza material será rotundamente vencida por aquella sublime riqueza espiritual que germina por y en la música. Justicia social y justicia cultural, constituyen dos vertientes de una sola e indisoluble dimensión'', señaló el maestro, según la misma misiva.




Fuente:
El Universal



Ceremonia de Premiación

Premio Polar en Estocolmo- Watch more Videos at Vodpod.



Ultima hora:

El maestro José Antonio Abreu recibirá el Honoris Causa en la décima entrega de los Latin Grammy Awards.

viernes, septiembre 04, 2009

Edgar Leal, su cocina más leal

El chef venezolano Edgar Leal cocina novedades en su estelar carrera. El artífice del restaurante Cacao en Miami, está pronto a abrir un nuevo local en Caracas.
Pero antes, vino a Venezuela para grabar un programa de cocina que se transmitirá por cable en todo el continente a través de Casa Club TV. Allí destila sus convicciones vitales: cocinar es sencillo, no amerita complicaciones extremas y vale la pena, como todo acto de amor



­Rosanna Di Turi rdituri@el-nacional.com
Fotografías Marcel Cifuentes marcelcifuentes@gmail.com


Hay virtudes que abren las puertas.
Tener la madera de la gente genuinamente generosa es una de ellas. El chef Edgar Leal pertenece a esa estirpe de los nobles y consecuentes. Eso se transmite esté en persona, frente a los fogones o ante a una cámara de televisión.

Habitualmente está más de 12 horas por día frente a las cocinas de su restaurante Cacao en Miami, donde a fuerza de talento y constancia ha tallado un lugar notorio en la escena de Florida. Por eso puede sorprender que, al traspasar una puerta en un galpón de Boleita, aguarde una portentosa cocina rodeada de cámaras y tras ella, encontrarse a Leal, con 12 kilos menos, en impecable filipina y estrenándose en el pesado ritual del maquillaje para televisión, con panqué y gloss incluido. "Estos kilos los bajé porque compré las filipinas, por equivocación, unas tallas más pequeñas", cuenta y se ríe desde su habitual franqueza.

En ese intensivo mediático, totalmente inédito en su carrera, grabó durante 15 días ­incluidas sus madrugadas­, 13 episodios de su nuevo programa por cable, que se verá en todo el continente a través de Casa Club TV. Y el nombre no podía ser mejor: Cocina Leal.

Este es un año de gustosos cambios para este chef venezolano de probado talento. Luego de nueve años de ausencia, estrenará un restaurante en Caracas llamado Mohedano que ahora mismo se levanta en obras en una calle de La Castellana, y por el que se muda, por lo menos temporalmente, de nuevo a su tierra. De paso, se estrena en esta fase televisiva totalmente nueva. "Esto es como el chance que uno se da adulto. Es como cuando uno hace un curso de algo distinto: es tener, por un rato, otra vida", se ríe desde sus 40 años, una buena edad. La idea llegó de parte de un amigo entrañable, también compadre, Rodolfo Graziano, profesional en estas lides y con su estudio en Boleita.

De entrada, la propuesta tuvo lo necesario para las mejores determinaciones. "Siempre tuve fe en que se iba a dar", cuenta Leal. Una pregunta obvia salta a la vista para quienes lo conocen y aprecian, que son muchos. Leal, cuando habla, tartamudea. Pero cuando las convicciones son firmes, no hay limitantes posibles. Y apenas se prende la cámara, se oficia el prodigio. Leal habla con la soltura de los profesionales y la veteranía de un experto. "Simplemente me concentro", dice quien se preparó en clases de lenguaje para el reto.
Y si la lengua se traba, pues lo dejan sin editar. "La idea es que sea natural", dice Graziano y no puede evitar la anécdota: "Como todo el mundo lo conoce, me veían con escepticismo cuando hablaba del programa. Pero apenas ven las pruebas, les encanta. Y varios canales nos lo pidieron". Fue tal la demanda que tuvieron que empezar a grabar aceleradamente.

"Nos lo pedían con urgencia".

En cámara, Leal destila sus convicciones en la cocina. La cercanía es su sello vital y no podía ser distinto ante los lentes. Allí muestra las recetas de su restaurante Cacao o las que propuso en el restaurante Ara hace más de una década, sin rebusques ni complicaciones superfluas. "Son platos sabrosos que de verdad se pueden preparar.

Hacer las cosas es fácil: sólo digo la verdad. No hay nada tan complicado". Sin mayores guiones, Leal habla con la filosofía de las verdades sencillas y una simpatía auténtica.

"Si planifico decir algo, seguro que no lo digo". Prepara un fideuá con langostinos y explica que aunque puede haber muchas maneras de hacer este plato, así lo prepara en su restaurante: friendo previamente la pastina ­esa pastica entrañable que se le da a los niños­ como garantía de que mantendrá su entereza a pesar del calor.

Mientras la prepara, saltea sus verdades como quien habla con un amigo cercano que está al otro lado de la cocina. "Si usted se salpica, no importa, se cambia y ya". "No use los vinos más caros al cocinar. Si alguien le dice que lo hace, pues vaya a comer a casa de él". "Si prepara cosas a fuego alto, tiene que estar encima de él". "Si se corta, que no sea con mi receta. Y a menos que se corte el dedo entero, siga cocinando, no pierda las ganas".

La fantasía de mostrar todo impecable exige muchos esmeros. Luego de cada toma, un minucioso asistente pasa el trapito por la cocina y extermina cualquier salpicón. Aquí nada es de utilería. La cocina, de lujo, lograda por intercambio y que bien puede valer 500.000 bolívares, prende a toda velocidad. La pastina queda crujiente y va recibiendo el caldo de verdad en manos de Leal y durante una pausa.

La crema de leche, que pasó a ser una especie en extinción estos días, merece una batida. Y entre corte y corte, Leal aguanta una capa más de ponqué en el rostro y el retoque en el peinado de muchacho estelar.

El final, es el mejor posible. Un gustoso fideuá, como el que prepara en su restaurante. Luego del último close up, el mejor ritual posible. El que todos esperan. La prueba que delata que el plato es sabroso y de verdad. Después del episodio grabado, no sólo queda una receta que provoca replicar en casa. También la convicción de que cocinar es un gesto libre de artificios, cercano y esencial.

"No se preocupe si se mancha.
O si no tiene un ingrediente", va diciendo Leal ante la cámara sin que la lengua lo traicione. "Lo importante es no perder las ganas de cocinar. Es el acto de amor más grande que hay".


TODO EN DOMINGO/32

Tomasnomas Blog


Recetas de Cocina Leal


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jueves, septiembre 03, 2009

El flautista venezolano Pedro Eustache triunfa en Hollywood

El flautista venezolano Pedro Eustache, capaz de tocar hasta 600 tipos distintos de instrumentos de viento, un talento que no ha pasado inadvertido para Hollywood, afirma que la música es su “llamado”.
En una entrevista con Efe con motivo de su actual gira por Túnez, España y Australia, entre otros países, Eustache, de 49 años, se declara un ciudadano del mundo “por la gracia de Dios”.






“Yo soy un flautista que nació y creció en Venezuela, de padres haitianos, casado con una venezolana de origen ruso-argentina, con estudios en Europa, viviendo en los Estados Unidos y con estudios en otras partes del mundo como la India, el Medio Oriente y el Norte de África”, subrayó.

En Estados Unidos los trabajos que le han brindado mayor reconocimiento del público han sido sus participaciones en las bandas sonoras de las películas “La Pasión de Cristo”, “Transformers 2”, “Piratas del Caribe 3”, “El increíble Hulk”, “La Era del Hielo”, “Indiana Jones 4”, “Océano de Fuego”, “Tierra de Osos” y “Munich”, entre muchas otras.

Su historia musical comenzó en su niñez, en el seno de su hogar, animado por su hermano Michelle Eustache, reconocido músico venezolano, quien descubrió en Pedro ese algo que le dijo que había nacido para la música. "Yo soy el producto de la visión musical de mi hermano", aseguró Eustache, quien se define como un solista multidireccional de flautas, cañas, instrumentos de viento del mundo, música electrónica y compositor.

Durante su adolescencia integró el movimiento histórico del sistema de orquestas nacionales juveniles e infantiles de Venezuela, del cual también formó parte, muchos años después, Gustavo Dudamel, quien a sus 26 años fue seleccionado para dirigir la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles. En febrero de este año Eustache y Dudamel trabajaron juntos en un concierto con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, que el flautista considera uno de sus mayores logros. “Pasé 14 meses componiendo 'La Suite Concertante para Instrumentos de Viento y Madera del Mundo' que es un viaje virtual que comienza por la India, siguiendo por el Medio Oriente, el norte de África, para luego ir a Europa y después a Latinoamérica y al final vamos a Australia”, detalló el compositor e intérprete, quien ejecutó 21 instrumentos durante ese concierto. Entre sus logros también cuenta el haber sido solista, durante más de una década, de la orquesta del músico griego Yanni, con quien recorrió el mundo.

Además de sus estudios de flauta, Eustache se ha dedicado a estudiar acústica y artesanía por lo que ha podido crear más de 100 instrumentos de viento completamente originales, piezas que guarda como verdaderos tesoros y de los que obtiene sonidos “únicos”.


EFE

Leer mas:

Pedro Eustache toca flauta en "Transformers 2"

Biografia de Pedro Esutache


Pedro Eustache - 'En Contexto'



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martes, septiembre 01, 2009

Directora venezolana María Guinand obtiene el premio Helmuth-Rilling

La especialista en el repertorio coral latinoamericano e impulsora del canto coral en el país recibirá el galardón el 12 de septiembre, en el Festival de Música de Stutgart, en Alemania





Nacida en 1953 en Caracas, Guinand es reconocida en el ámbito internacional como especialista en el repertorio coral latinoamericano e impulsora del canto coral.


La directora de orquesta venezolana María Guinand ha sido galardonada con el premio Helmuth Rilling de la Internationale Bachakademie de Stuttgart, de Alemania, dotado con 20.000 euros (28.600 dólares, aproximadamente), anunciaron este lunes fuentes de esa institución.


El galardón, que fue creado con ocasión del 75 cumpleaños del director y pedagogo musical Helmuth Rilling, se concede cada dos años a aquellas personalidades de la música que destacan tanto por sus dotes artísticas como sociales y directivas.

Guinand recibirá el premio el 12 de septiembre, en el Festival de Música de Stutgart, que se celebrará entre el 5 y el 20 de septiembre

También tiene una reputación como pedagoga, al haber fundado, entre otras, la Academia Bach de Venezuela, en 1992, y la Academia Nacional de Canto Gregoriano.

Ha grabado unos treinta discos como directora y su último trabajo, La Pasión según San Marcos de Osvaldo Golijov (con la Schola Cantorum de Caracas), mereció varias nominaciones para los premios Grammys estadounidenses.

La Internationale Bachakademie de Stuttgart fue fundada en 1981 por Rilling y está dirigida desde hace un año por el músico Christian Lorenz.



La músico venezolana, directora de la Fundación Schola Cantorum de Venezuela, fue la seleccionada por el jurado de este premio que otorga por primera vez la Internationale Bachakademie de Stuttgart.

Gran alegría reina en los espacios de la Fundación Schola Cantorum de Venezuela, pues su directora la profesora María Guinand fue seleccionada para recibir el premio “Helmuth Rilling” en su primera edición.

Un jurado conformado por el destacado clavecinista y musicólogo holandés Ton Koopman director de la Orquesta y Coro Barrocos de Amsterdam, el gran maestro de origen hindú Zubin Mehta quien ha sido director titular de orquestas como las Filarmónicas de Nueva York, Israel y el Teatro del Maggio Musicale Fiorentino, el famoso pianista y director de orquesta Dennis Russell Davies, el propio maestro Helmuth Rilling, director artístico de la Academia Bach de Stuttgart, el doctor Christian Lorenz, gerente de la institución otorgante.



El premio busca reconocer el trabajo realizado de manera consecuente por personalidades que dediquen su vida al desarrollo del arte musical, bien sea en la dirección artística, en la docencia o en la educación de la audiencia.

Estas características fueron reconocidas de manera unánime en la directora venezolana María Guinand lo que la hace acreedora de este premio, que enorgullece al Movimiento Musical Venezolano y de manera particular al Movimiento Coral.

La decisión del jurado reza de la siguiente manera: “Usted combina varios de los aspectos que han sido y siguen siendo cruciales en el trabajo de Helmuth Rilling. Usted ha consolidado su nombre en la comunidad coral internacional. Usted representa un continente joven y ha abierto muchos nuevos horizontes en la música coral. Ha construido una gran red de trabajo de inmensa relevancia artística y ha mantenido siempre sus vínculos con la Academia Bach de Stuttgart”
Fuente:
Mi vida, mi mundo coral
A través de Venezuela




UO Today Show #394 Maria Guinand




sábado, agosto 29, 2009

Cecilia Martínez, pionera en la radio y la televisión en Venezuela

Estrella de radionovelas, cantó el primer jingle en la historia de la publicidad de nuestro país y tuvo un exitoso programa en la pantalla chica por 30 años "Nosotras las mujeres". Por si esto fuera poco, Cecilia Martínez tiene más que contar: fue inyectada por José Gregorio Hernández, retratada por Reverón, bailó con Gardel y siempre ha dicho “Mi destino ha sido escandalizar siempre”

Por Karina Brocks


-¿Cuál fue el impacto en Caracas cuando sale al aire la primera emisora de radio?

-Por aquella época, en 1926, todo el mundo iba a pasear a la Plaza Bolívar. Allí era donde llegaba el cúmulo de chismes y fue donde se supo que Gómez había dado permiso para AYRE; nadie lo creía. Los venezolanos veíamos un par de torres muy altas por el Nuevo Circo y las personas decían: “ah, eso lo puso allí Gómez para oír lo que la gente habla”, porque las cárceles vivían llenas. Otros decían que estaban allí “porque las corridas de toros hay que suspenderlas a las 4:00 pm, que es cuando comienza a ocultarse el Sol”. En 1928 la retiran y quedamos en una tristeza absoluta, porque aunque los programas eran muy malos, era la primera y única emisora de radio.

-¿Cómo llegó usted a la radio?

-Cuando se funda la Broadcasting Caracas (1930), Eduardo Martínez Plaza compra un espacio de media hora pero no consigue anunciantes. Entonces le pide a mi papá que permita que mi hermana Finita cante en el programa. Mi papá aceptó, era un poco farandulero, primo hermano del pintor Reverón y del caricaturista Leoncio Martínez. Yo le dije a Eduardo que también quería cantar, pero me dijo “¿con esa voz de caña rajada? Me quitan el programa”. Acompañé entonces a mi hermana con mi sombrerito, mis guantecitos (mi papá no permitía que saliéramos sin guantes, eso de darle la mano a los hombres sin guantes no estaba bien) y mis mediecitas tobilleras. Eduardo comenzó a tocar la guitarra y Fina quedó muda. Entonces irrumpí en la cabina, la aparté y comencé a cantar. Yo sí veía a través del vidrio cuatro ojos desorbitados, eran Edgar Anzola, y Ricardo Espina. Tenía 14 años. Más adelante, mi padre autorizó que trabajara en la radio.

-Al poco tiempo en el medio, usted incursiona en las radionovelas. ¿Cómo era el comportamiento de la audiencia ante la dramatización de estas historias?

-La primera radionovela que se hizo fue Santa Teresa. Yo trabajé allí como un extra, pero esa novela tuvo dos cosas muy graciosas que demostraban lo que era la radio en ese momento. Resulta que en la historia, la niña de la casa se iba a casar, por lo que se publicó un anuncio en el periódico invitando a escuchar esa noche el programa porque se transmitiría el matrimonio. Cuál es la sorpresa y la cara que pusimos todos cuando llenan la emisora de regalos para los novios. Posteriormente, Anzola se va de viaje a Estados Unidos y trae, como novedad, un disco que tenía grabado el llanto de un niño. Por supuesto, inmediatamente ponen a parir a la chica en la novela. Al nacer el niño, se engolosinan con el disco y el bebé lloraba y lloraba. Al ratico aparece la policía con rolo y cascos preguntando: “¿De quién es el niño que están torturando?”. Cosas como esas pasaron muchas veces.


-¿Cuál de las radionovelas que hizo quisiera destacar?

-Recuerdo mucho El Misterio de los Ojos Escarlata. En esa época no había caminos: el maracucho no sabía cómo hablaba el caraqueño, ni el de los andes como hablaba el de oriente, y así. Entonces se hace una novela de suspenso, que contribuya a que el venezolano conozca su país. Se empleaba música venezolana y se mandaba a traer gente de diferentes regiones para diferenciar acentos. También comprendí que este es el medio de las ilusiones, pues a mí me presentaban como una mujer alta, morena, de cabello largo, una india fuerte, y yo era chiquita y catirita. Eso sí, tenía muy buena voz y sí creo que lo hacía muy bien.

-¿Es cierto que usted cantó el primer jingle en el país?

-Sí, y no sólo eso, debía hacerlo a capella, por lo que tenía que ir seis veces diarias a la emisora a cantarlo. Era para un jabón que llegó a llamarse Cremolive, pero que fue demandado por Palmolive y terminó identificándose con el nombre del dueño, Laud. El jingle decía: “Suspirando está en el baño, Ana María de La Luz, porque ella quiere bañarse con John Laud y su madre no concibe que Ana María de La Luz quiera meterse en el baño con John Laud. Mamita, mamita, encárgame el ataúd, si no me dejas bañarme con John Laud”. Se decía que la letra era de Andrés Eloy Blanco, aunque no tengo la certeza de eso. La canción fue muy controversial; Gómez mandó a decir que era inconveniente, entonces tuvo que dejarse de transmitir.

-Tuvo la oportunidad de conocer a Gardel. ¿Cómo fue ese encuentro?

-Me invitaron a una comida que se iba a hacer en honor a Gardel. Sorpresivamente, mi primer esposo quiso ir. Aún recuerdo el vestido que llevaba. Me senté en la mesa y allí estaba él. Entonces nos quedamos viendo el uno al otro, creo que coqueteamos. Suena un tango y Gardel comenta que quería bailar conmigo. Luego se acerca y le dice a mi esposo: “Señor, con su permiso, buenas noches, ¿usted me concedería el honor de que yo bailara con su señora?” Entonces Germán se voltea y dice, “sí hombre”. Yo pensé, “Dios Santo, se me paró el mundo”, me temblaban las rodillas. Le dije, “mire, es que yo no sé bailar tango”, y él me decía: “conmigo usted puede bailar cualquier cosa”. Bueno, el hombre no era pretencioso para nada (risas). Entonces sí, bailamos el tango como se baila en Europa. Me llevó a la mesa al terminar y cuando estamos llegando me frena por un codo y me dice: “¿Sabe una cosa? Si yo hubiera sido su marido, no la hubiera dejado bailar conmigo”.

-De su encuentro con Gardel nos trasladamos ahora unos años antes, cuando era una niña. ¿Es cierto que fue paciente de José Gregorio Hernández?

-Él era amigo de mi papá. A veces tocaba la puerta y entraba a tomarse un brandy con él, conversaban y luego se iba caminando a su casa. Un día me enfermé y él me inyectó, al día siguiente estaba perfecta. Yo digo que tengo tan buena salud porque José Gregorio me la inyectó.

-¿Cómo fue su experiencia en la televisión?

-Cuándo me casé, dejé la radio. Al tiempo me separé de mi esposo y regresé al medio. Tuve entonces la oportunidad de trabajar también en la televisión, el mismo día que se estrenó en nuestro país. Hice varios programas, como Monte sus cauchos Good Year, con el profesor Néstor Luis Negrón y, por 30 años, me asignaron un espacio dirigido a las mujeres (primero lo tuve en Radio Caracas, luego Venevisión y, posteriormente, en el canal 8). Como yo me divorcié y pasé muchas angustias y dolor, decidí enseñarle a las mujeres a hacerse respetar y a seguir viviendo, a no tener necesidad de un hombre al lado y a amar mucho al que tengan con ellas si él las ama. A pesar de ese divorcio, años después me casé con un hombre maravilloso, veinte años menor que yo, y fui muy feliz.

-Nadie puede negar que usted es una pionera, una leyenda en la radio y la televisión venezolana. ¿Cuál es, hasta la fecha, su mayor satisfacción profesional?

-Ser recordada con cariño. Yo he escuchado muchos chismes de gente que no lo merece, y sé que de mí nadie habla mal. Me recuerdan con cierto cariño y pienso que algo debo haber aportado yo con mi trabajo. Como tu comprenderás no soy ningún talento, no tengo un currículo que me avale ni nada de eso, soy una persona que ha sido muy sincera en su trabajo.

Fuente

miércoles, agosto 26, 2009

Estudiantina Universitaria UCV Celebra 50 Años

La Estudiantina Universitaria de la Universidad Central de Venezuela, no sólo es reconocida en Venezuela por su altísima calidad y la magistralidad de sus músicos, sino en el mundo, nació en 1959 por iniciativa de una estudiante de medicina, Zuleika Gorrín y contó con la dirección del maestro Teófilo León, un destacado músico y pedagogo venezolano. Desde entonces, se dedicó a recopilar y difundir la música popular venezolana en todas sus expresiones. Adscrita a la Dirección de Cultura de la UCV, es dirigida hoy el profesor Orlando Gámez Arismendi y cuenta con el respaldo de la profesora Yolanda Aranguren como instructora de mandolina, y el profesor Orlando Gámez Freitas instructor de guitarra, la coordinación está a cargo de Jesús Torres y su cantante es la Lic. Marina Bravo.
La Estudiantina Universitaria de la UCV es, en el país, la agrupación más antigua en su género y la integran estudiantes y egresados universitarios. Por su alto nivel y calidad profesional viene a ser punto de referencia en lo que agrupaciones de este tipo se refiere, equiparándose con las más prestigiosas orquestas de mandolinas europeas. Se le han otorgado reconocimientos especiales como la Orden Cecilio Acosta en su Primera Clase (1989), el Premio Mara de Oro, mención especial (1990), la Orden Ricardo Montilla (1995), en su primera clase, la Orden Vicente Emilio Sojo (1999), Orden Universidad Central de Venezuela (1999) y Orden Andrés Bello en su primera clase, entre otros. Los instrumentos musicales utilizados por la Estudiantina Universitaria son construidos por el prestigioso luthier Ramón Blanco. El diseño del logo de la Estudiantina es creación del artista Santiago Pol.




La Estudiantina Universitaria de la Universidad Central de Venezuela nace en 1959 por iniciativa de Zuleika Gorrín, entonces estudiante de medicina y bajo la dirección del maestro Teófilo León, guitarrista, compositor, arreglista y pedagogo venezolano. Posteriormente fue dirigida por el profesor Luis Simón Hernández quien por doce años continúa la línea de trabajo característica de la agrupación: la recopilación y difusión de la música popular de Venezuela en todas sus expresiones y el rescate de este tipo de agrupaciones promoviendo su presencia en el medio artístico del país. La Estudiantina Universitaria de la Universidad Central de Venezuela está adscrita a la Dirección de Cultura de la U.C.V.
Desde 1981 es dirigida por el profesor Orlando Gámez Arismendi quien por su trayectoria dentro del grupo se ha convertido en uno de los músicos más conocedores del género. Cuenta además con la profesora Yolanda Aranguren como instructora de mandolina, y el profesor Orlando Gámez Freitas instructor de guitarra, la coordinación está a cargo del señor Jesús Torres y su cantante es la Lic. Marina Bravo. Los arreglos musicales han sido elaborados por el maestro Teófilo León, y los profesores Carlos Oviedo, y Orlando Gámez Arismendi.
En su programación extraordinaria he realizado hasta la fecha y en el mismo orden los siguientes homenajes a importantes músicos venezolanos: Eduardo Serrano (1981), Luis F. Ramón y Rivera (1984) con la participación especial del tenor Carlos Godoy , Vicente Emilio Sojo , con la participación especial del tenor Blas Martínez (1984), Juan Bautista Plaza (1985), Pedro Elías Gutiérrez (1989), Luis Mariano Rivera (1989), Alberto Valderrama Patiño (1989), Simón Díaz (1995) , Aldemaro Romero (1995) , Pablo Camacaro (1999) y Luis Laguna (2000) con la participación especial del cantante venezolano Jesús Sevillano . Lo importante en estos Conciertos Homenaje es que, exceptuando a los maestros Sojo, Plaza y Laguna, estuvieron presentes en el Aula Magna cada uno de los compositores.
La versatilidad y posibilidades de esta agrupación además de la participación de destacados solistas, han permitido la incorporación en el repertorio de numerosas composiciones de autores nacionales en sus diversos géneros, música latinoamericana y obras de carácter universal en diferentes estilos. De esta iniciativa surgen en diferentes fechas los siguientes Conciertos: “Estudiantina y Piano Solista” en una selección de Valses Venezolanos con las pianistas Luisa Elena Paesano , Alba Rosa Valera y Guiomar Narváez. “Música Italiana”(1992 y 1993) con el tenor Ugo Corsetti , “Música Latinoamericana”(1993) , “Estudiantina y Mandolina Solista” , con los mandolinistas Cristóbal Soto , Yolanda Aranguren y Mike Marshall. El violinista Eddy Marcano y los Hermanos Chirinos. El concierto de Boleros Venezolanos “16 canciones, 16 compositores” (1999). En julio de 2001 el Concierto Mariano y desde julio de 2003 se oficia en el Aula Magna , conjuntamente con la Coral “Juventudes Culturales” de la U.C.V. , una misa en honor a la Virgen María en su advocación de la Rosa Mística con el montaje de la Misa Criolla del compositor chileno-venezolano Humberto Sagredo . 2001 y 2003 reposición del concierto italiano con el tenor venezolano Víctor López. Concierto “Cancionero Popular Venezolano” con la actuación de la mezzosoprano venezolana Inés Feo La Cruz en abril de 2008. En una faceta totalmente diferente con el Grupo de Teatro Universitario para Niños El Chichón, todas las temporadas que desde 1987 mantuvo en cartelera, el montaje de la exitosa obra “Cajita de Arrayanes”.
Con motivo de su celebración aniversaria, cada cinco años la E.U. organiza un programa extraordinario de actividades cuyo evento central es un Festival de Música el cual culmina con el concierto de gala de la agrupación. Especial mención merece la celebración en 1989 del trigésimo Aniversario de la fundación, durante la cual se llevó a cabo el Primer Festival Nacional de Estudiantinas Universitarias dedicado a dos relevantes figuras del quehacer cultural venezolano : Eduardo Serrano y Luis Felipe Ramón y Rivera, evento que reunió a un grupo de Estudiantinas de Institutos de Educación Superior provenientes de todo el país, además contó con la participación, como invitada especial, de la Tuna Interamericana del Recinto Metropolitano de la Universidad de Puerto Rico. Con igual importancia en 1994 tuvo lugar el Segundo Festival Nacional de Estudiantinas Universitarias dedicado en esta ocasión al maestro Aldemaro Romero.
Web Site: www.estudiantina ucv.com


Desde 1981 es dirigida por el profesor Orlando Gámez Arismendi
Nace en Caracas. Tempranamente se inicia en el conocimiento y ejecución del cuatro, instrumento por el que siente gran pasión. A la vez, se vuelve un acucioso investigador de la música popular venezolana y de sus creadores, línea que ha sido continua en su desarrollo profesional y artístico y que constituye quizás el punto de mayor convergencia e identidad en sus responsabilidades y aportes a la Estudiantina Universitaria durante 46 años. Fundamentalmente tres personalidades forjaron los aspectos más destacados en su formación: Teófilo León, Iannis Ioannidis y el trabajo musical de Aldemaro Romero. Ha sido profesor de mandolina, mandola, guitarra popular y cuatro en el Instituto Nacional de Folklore, en la Escuela Experimental de Música “Blanca Estrella de Méscoli” y en la Escuela de música “Pedro Nolasco Colón”. Docente en el Servicio Autónomo de Educación Distrital (hoy Secretaría de Educación de la Alcaldía Metropolitana) y Coordinador de Actividades Musicales en las Escuelas Municipales. Miembro activo de la Orquesta Típica Nacional. Organiza, crea y dirige agrupaciones del género como la Estudiantina de la Escuela de Música “Pedro Nolasco Colón”, la Estudiantina del Centro de Estudios de CANTV, la Estudiantina del Banco Industrial de Venezuela, el “Sexteto de Cuerdas Carlos Oviedo”, agrupación acompañante de Jesús Sevillano. En 1999 recibe la Orden “Universidad Central de Venezuela”. Ha realizado arreglos musicales para distintas y destacadas agrupaciones instrumentales y corales, como el Orfeón Universitario. Ingresa a la Estudiantina Universitaria como ejecutante, luego fue subdirector y desde 1981 asume la dirección de la misma. Sus aportes más relevantes a la institución: ha conducido a la agrupación a los mayores niveles de excelencia artística; los arreglos musicales, el trabajo formativo con los integrantes, la selección del repertorio y la elaboración de los programas le han dado una sonoridad y posibilidades interpretativas que la han hecho, según juicio de Olivier Chabrol*, “…un instrumento único en el mundo.”
Inició, concretó y ha sostenido la proyección internacional exitosa de la Estudiantina. En su afán por difundir la obra creadora de nuestros músicos ha organizado conciertos en su homenaje, de inestimable valor pedagógico para el público local e internacional. Se preocupa por documentar en ediciones discográficas y de partituras el repertorio de la agrupación. Introduce de manera permanente en sus conciertos la música latinoamericana. El resultado que hoy apreciamos en la Estudiantina, es consecuencia de la acertada visión, sólido conocimiento, madurez artística y buen gusto de Orlando Gámez Arismendi. Una afortunada simbiosis entre el músico y su orquesta.
* Director Artístico, Festival “Mandolines de Lunel”. Francia.
Fuente:
UCV-Dirección de Cultura


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