domingo, febrero 06, 2011

Venezuela Viva, el musical de Carolina Lizarraga

Las distintas estampas que presenta este montaje transportan al espectador a un paseo sin precedentes a través de nuestra historia, la cual es narrada por medio de distintos géneros dancísticos y sonoridades de todo tipo que van desde los acordes árabes, los tambores de nuestra tierra, el flamenco (taconeo), música criolla con arpa, cuatro y maracas hasta los tradicionales contrapunteos, los cuales arrancaron los aplausos y la euforia del público.

NP


Fotos: Erick Guzmán

El musical de Carolina Lizarraga también contó con la dirección magistral de César Orozco, quien -a través de la música- narro la historia de nuestra patria, con solos de arpa, mandolina, batería y percusión liderada por el conocido Adolfo Herrera. El blanco, el negro y el indio también se hicieron presentes en un musical que se plasmo en clave de flamenco.


Venezuela Viva deleita con un vestuario impresionante cargado de colorido y diseñado 100% por talento nacional. Las atractivas coreografías que presenta el espectáculo van de la mano con una pantalla gigante que sirve como telón de fondo, la cual proyecta bellísimas imágenes de nuestro país y de nuestros recursos naturales. A ambos extremos de la tarima, se ubican los músicos impecablemente trajeados de blanco.



Esta producción sometió a la consideración de los caraqueños una propuesta estética diferente que combina música, baile, video y una voz en off que va narrando las distintas etapas de nuestra venezolaneidad. El musical -dividido en 2 partes cada una de 45 minutos con un intermedio de 15 minutos- también explora los temas clásicos de nuestro folclore con un medley que incluye clásicos como: “El diablo anda suelto”, “Caballo Viejo”, “Gavilán pío pío” y “Luna llena”, entre otros. El “Alma Llanera” también se hizo sentir dentro de la sala.

Fuente: Sinflash




jueves, enero 20, 2011

El mago de las maracas, Juan Ernesto Laya

Aldemaro Romero lo comparó con Paganini. Es el músico con el récord de más grabaciones registradas en el país. Juan Ernesto Laya, el maraquero de Ensamble Gurrufío, acaba de lanzar un disco ­con invitados de lujo­ en el que le saca máximo brillo a las taparas y los capachos. Aquí cuenta su singular historia

Magaly Rodríguez mrodriguez@el-nacional.com ­
Fotografías Marcel Cifuentes marcelcifuentes@gmail.com


Todo empezó con un antojo de su abuelo Juan de Jesús. En Valencia, a sus siete años, el pequeño Juan Ernesto terminaba su tarea y ya sabía lo que le esperaba: tarde fija de música y maracas. "Mi abuelo era maestro de obras de construcción y siempre quiso aprender a tocarlas; se compró unas pero nunca pudo, le parecía dificilísimo. Las guardó y dijo que cuando naciera su primer nieto se las iba a regalar para enseñarle". ¿Pero cómo se enseña lo que no se sabe? "Ponía la radio o un disco y me decía que donde hubiese percusión, tocara yo. Sergio Mendes con maracas, Los Cuñaos con maracas, Toña La Negra con maracas, Gualberto Ibarreto con maracas, Charlie Parker con maracas.

Bossa nova, vals, parranda, merengue, lo que cayera, con maracas", sonríe.

Lo que comenzó como un juego, se convirtió en una rutina que le fue ganando fama en la cuadra. Una familia vecina tenía un grupo de parrandas y adoptó al avispado Juan Ernesto como su mascotica maraquera.

Hasta sus maestras empezaron a hacerle propaganda. "Una vez fue a tocar a mi escuela Tomás Reyes, un gran arpista, y le dijeron que había un muchachito que tocaba maracas. Yo tenía 10 años y cuando me oyó me dijo que me quería llevar de gira con él. Fuimos a sacarle el permiso a mi abuelo y se puso contentísimo", recuerda. Luego cursó estudios en una escuela de música en Valencia y tomó clases con el maraquero Trino Morillo.

Desde entonces, el talento de "Layita" ­para los conocidos­ despegó. El agraciado agite de sus taparas comenzó a propagarse rápidamente en la escena llanera de Venezuela y Colombia. Se convirtió en maraquero de Dennys del Río, y al poco tiempo comenzó a trabajar en Caracas con Cristina Maica. De la mano del arpista José Archila, el bajista Gailabi Jiménez y el cuatrista Ramón Mota, creó un grupo con nombre de inspiración casi reguetónica: La Maquinaria Llanera. Era la época de los Atardeceres Llaneros y Laya comenzó a trabajar con los grandes: Teo Galíndez, Reinaldo Armas, Luis Silva, Rummy Olivo, Simón Díaz, el Carrao de Palmarito. De sus participaciones como representante de Venezuela en el Festival Internacional de Música Llanera de Villavicencio, en Colombia, obtuvo el primer lugar como mejor maraquero.

No conformes, lo distinguieron luego como el mejor maraquero de todos los tiempos en la historia del festival, título que todavía conserva.

Llámate a Laya, vale.

En 1997, el cuatrista Cheo Hurtado de Ensamble Gurrufío estaba haciendo un disco por su cuenta.

"Se llamaba Cuatro arpas y un cuatro, y los cuatro arpistas que eligió ­cada uno por su lado­ le recomendaron que yo tenía que participar en su disco". Hurtado lo llamó, oyó y entonces creyó.

Al día siguiente lo invitó a su fiesta de cumpleaños. "Cuando llegué estaban Aldemaro Romero, María Teresa Chacín, Claudia Calderón, Cecilia Todd, Serenata Guayanesa, Francisco Pacheco, El Pollo Brito y El Cuarteto", relata deslumbrado. "Gurrufío empezó a tocar y me invitaron a acompañarlos. Me sabía todo el repertorio porque lo practicaba desde chamo".

viernes, enero 14, 2011

Las conquistas de Marva Griffin, la gran dama de Milán

Nacida en El Callao, se ha transformado en la reina del diseño en Milán. Tanto, que en 1998 creó el Salón Satellite dentro del Salón Internacional del mueble de Milán, el evento de diseño mobiliario más encumbrado del planeta. Este año, en ese espacio se mostró de nuevo lo que los diseñadores del futuro tienen que contar. A propósito del Salón y su visita, Griffin recuerda su historia signada por una elegancia indeleble.

Jonathan Reverón elreveron@gmail.com / Twitter: @elreveron

Si ella no hubiese emigrado a principio de los años 70, perfec- tamente podría estar ahora en la Plaza El Jobo de El Callao echando cuentos con sus amigas o paseando a los nietos, aliviando los calores de estas fechas o pensando cómo mejorar el kalalú, el acrá o el ponqué antiguo tan famoso de la gastronomía antillana. Pero no fue así. Marva Griffin se casó, se volvió periodista, buscó Caracas y cuando esta capital le quedó chiquita, se fue divorciada, con un hijo pequeño y sumergió la esponja que es su mente en Francia, luego Inglaterra, hasta aterrizar en Italia, donde Milán la amarró para siempre. Todo aquello, más algo de suerte, una elegancia innata y su carisma guayanés, la convirtieron en lo que hoy es: la abeja reina del diseño, la artífice del Salón Satellite en Milán. El mismo que este año se celebró de nuevo para mostrar lo que los jóvenes diseñadores industriales con talento y mucho futuro tienen para mostrar.

Primer encuentro. Don Arman- do Scannone cumple 85 años.

Como siempre, se da cita en su casa del Country la historia viva del país. Durante toda la velada, una morena alta, vestida a lo Nina Simone, departe con el resto. Alguien atraído por el imán de esta diosa de ébano le pregunta: "Who are you?" "I’m Marva Griffin", contesta. El invitado, con copa en mano, le repregunta: "What do you do?" Ella vuelve a contestar: "Google me baby".

El buscador universal responde: "Marva Griffin es el nombre que todo joven diseñador susurra con temor". "Maravillosa Marva".

"Marva, la reina madre del diseño". "Una de las personalidades más reconocidas de Milán".



Son muchas las características que conforman su personalidad. Al iniciar el interrogatorio de rigor, Marva Griffin esquiva por alguna razón los pequeños detalles de su origen. "Tú no habías nacido", contesta cuando se le inquiere por fechas. Pero al ojo por ciento, calculando, elucubrando, podría rondar los 60 años. Nació en El Callao, en el seno de una familia de ocho hermanos. "Allá las tortas de mi mamá eran muy famosas. Yo no sé preparar ningún postre, porque mientras mis hermanas estaban en la cocina yo arrancaba las cayenas, las calas y decoraba la casa". Ese es el mismo hogar al que después de 40 años, sigue regresando con la religiosidad de un par de veces al año. Su apartamento de Caracas ­a juzgar por las piezas y su decoración­ delata que se fue de acá en los años 70. "Yo adoro estar aquí: mira mis sábilas, las palmeras, la ventilación, el clima... ¿Por qué regreso? Porque es mi casa, es mi país, está mi familia, están mis amigos". Lo dice con humildad, con una sonrisa muy blanca y el optimismo tatuado en la frente.

"Yo soy optimista, ¿tú no eres? Hay que serlo".

Con la profesión de periodista, un hijo y el título de divorciada, se fue de Caracas. "Me fui para probar suerte, otras experiencias, otra cultura, otro idioma". Recorrió Europa y con sus nociones de italiano, tocó la puerta en busca de empleo.

Descolgó el cartelón de "se busca periodista" en una empresa fabricante de muebles y allí comenzó el roce con el mundo del diseño y afines. "Comencé a tener conocimiento del negocio, hice muchas relaciones públicas, vi cómo nace el producto".

Supo torear bien su capote de inmigrante latina y llegó a trabajar con Piero Ambrogio Busnelli, fundador del imperio B&B dedicado al mundo del mueble. Sin perder tiempo, colaboró para publicaciones como Maison & Jardin, Vogue Decoración, American House & Garden y Vogue. Las buenas relaciones y el conocimiento adquirido la convierten en organizadora de la feria de textiles más importante del mundo en Venecia, aunado a su ingreso al comité de Arquitectura y Diseño del Moma en Nueva York.




Madrina de los sueños realizados. Desde que es la responsable de llevar la prensa y relaciones públicas del Salón Mundial de Diseño, sobre el escritorio de la oficina de Griffin en Milán comenzaron a reposar montañas de prototipos. Eran bocetos de estudiantes, debutantes sin el apoyo de la industria y con la necesidad de ser descubiertos.

Hace 13 años y en sociedad con otros organizadores del Saloni, nació "la mascota" de todo este magno evento: El Salón Satellite. "Por trabajar con las revistas algunos muchachos me conocían, me veían en las ferias y sabían que colaboraba para distintas publicaciones. Siempre me decían: `Ay señora Marva, yo diseñé una mesa, ¿cómo hago para presentarla?’ Entonces pedí el apoyo al salón mundial del mueble en Milán y me dieron un espacio".

Desde una gruesa modestia pero con gestos de madre orgullosa, lo que Griffin llama "espacio" hoy en día es semillero de los diseñadores de los muebles del futuro. Diseñadores como Patrick Jouin, que fue asistente de Philip Stark, vio luz en el salón Satellite fundado por Griffin.

Jouin es ahora quien decora todos los restaurantes del célebre chef francés Alain Ducasse.

Este salón se ha convertido en un espacio caza talentos.

Los diseñadores industriales más prometedores del mundo son vistos por los grandes fabricantes. En 2007 se produjo una muestra con el seguimiento a los noveles expositores. La exposición llamada A Dream Come True hoy se recoge en el libro Averatti y muestra donde se encuentran hoy en día aquellos muchachos que esperaban por alguien que fabricase sus ideas. El criterio de selección cada año es más competitivo y para hacerlo más justo, el jurado es integrado por los pioneros del Salón Satellite, distintos conocedores y críticos de la arquitectura y diseño mundial. Este año 700 participantes y 25 escuelas de diseño de todo el planeta se dieron cita en Milán. La obra del hada de El Callao se sigue multiplicando, para bien del diseño del planeta.


Fuente:
Revista Todo en Domingo

miércoles, enero 05, 2011

Sumito Estévez, resalta los sabores del país

Mi vida se mueve al ritmo de los olores, me disparan sensaciones que luego se convertirán en platos, quizás sea la razón por la cual durante mi infancia, pasaba tanto tiempo en la cocina de mi madre.

El Carabobeño
Dhameliz Díaz /
Fotos: Mariana Yépez


"Trátame como cocinero", aclara al distinguirlo circunspectamente como chef, famoso en el continente americano. "El chef es el que está al mando de una operación, el jefe de un restaurante, no el que está en la cocina". Sumito Estévez vive de los olores que despiden sus fogones ahora en Margarita, a donde fue a parar en una especie de jubilación a los 45 años. Su fantasía de tener un comedero frente al mar, lo impulsó desandar sus pasos en Caracas para comenzar una nueva aventura en la Nueva Cádiz de los españoles conquistadores. "Mi esposa me preguntó un día ¿por qué mi sueño tenía que ser un retiro y no la vida? Tomamos la decisión. No doy un paso si no tiene por lo menos un año de maduración".

Amigo de una vez, no se ha engolosinado con la fama. Gentil, acepta que en el ajetreo para recoger las maletas en el aeropuerto de Miami, unas jóvenes lo asedien para tomarse una foto con él. Sonríe afable y se mueve hasta donde le indiquen para exponerse al flash.

Toma la mano de su esposa Silvia arrastrando cada quien su equipaje, cuando otra joven pareja, le pregunta, si él es quién cree que es. Humilde, con una sonrisa como respuesta, se detiene para que puedan tomarle la foto.
 
 
Se divierte tanto haciendo su programa en Gourmet, el canal por cable especializado en el arte de cocinar, que decidió que la rutina del espectáculo sería parte de su vida. Así que disfruta con sencillez el éxito, el reconocimiento público y jamás se queja de las exigentes jornadas para grabar cada programa, en las cuales tiene que ensayar una y otra vez para que la coordinación sea precisa y se registre sin cortes, como si fuera en vivo.
 
Cuando estaba haciendo la tesis de grado para obtener el título de Físico en la Universidad de Los Andes, comprendió que sería más feliz dejándose arrastrar por su pasión a los olores que se mezclan en las ollas y se transforman a fuego lento, al vapor, en el horno o en un sofrito. No escaparía de ese deleite. Tomó la decisión firme al leer una entrevista de Franz Conde, un reputado chef con quien trabajó por primera vez. "Lidiaba con la cocina pero no profesionalmente. A los 14 años fundé un club de gastronomía junto al hoy cineasta Alberto Arvelo y hacía catering -comida por encargo- para mantenerme en la universidad".

-Coqueteabas con la cocina ¿Por qué?
-Mi familia es muy gastronómica, nuestros genes tenían que ver más con la cocina que con cualquier otra cosa.
 
-¿Fue difícil tomar la decisión de colgar el título de Físico para entregarte al oficio de cocinero?

- Sí, si lo fue. Yo necesito tener la vida planificada. No aguanto las improvisaciones. ¡Claro! Tenía como un camino muy labrado, estudiaría un Postgrado en la Universidad de Standford California para especializarme en Física Teórica. La intención era tomarme un tiempo para darle rienda suelta a mi pasión, cocinar y cumplir mi fantasía.

Comenzó como asistente de cocina en la casa de Armando Scanone hasta que su admirado Franz Conde le dio la oportunidad en la cocina del recordado Seasson Club, un establecimiento de lujo en el CCCT. Era un recomendado de Benami Fredman quien tenía la responsabilidad de elaborar la propuesta gastronómica. "Era un "chamito", tenía como mucho 22 años. "Se armó ese proyecto fabuloso, casi irrepetible, en una época de oro de Venezuela".

-El placer se deleita. ¿Su inicio en los fogones fue de a poco?

- No, comencé serio de una, a trabajar todos los días. A la cocina uno no se puede incorporar de otra manera porque es un estorbo. Si me llega una persona que sólo quiere trabajar los miércoles de una vez le digo que no. En este tiempo me di cuenta que dedicarme a la cocina era posible y tenía talento natural.

No iba a empecinarme en una actividad donde tuviera posibilidades de crecer y me sentí cómodo con las exigencias del horario, la gritadera, el régimen que se impone en una cocina.

-¿Cómo se identifica el talento?

-Eso es natural. Nadie te puede enseñar a cocinar rico. Eso no existe. Si no tienes cualidades para entenderte con el mundo de los fogones no hay poder sobre natural que te lo enseñe. El estudio, la disciplina y el entrenamiento facilita que cocines correctamente.


 
 
 
- ¿Y qué se requiere para trabajar en una cocina?


-Tener una estructura militar en la cabeza. Hay una jerarquía y uno tiene que respetarla: si chef, no chef, hay que obedecer o sufres mucho.

-¿La disciplina militar no coarta la pasión por los fogones?

-Absolutamente no. La disciplina militar es un régimen de respeto jerarquizado, uno acepta que el procedimiento es así y punto. En una cocina el proceso creador es exclusivo del jefe mayor.



La manera como yo cocino


Quiso ser venezolano y no hindú como su mamá, aunque viste de sari a diario y desborda espiritualidad. Es un buen conversador alrededor de una mesa bien servida.

-¿Cuál ha sido tu mayor fiasco?

- Cuando quebré mi restaurante en Mérida, fue muy doloroso.

-¿Por qué sucedió?

-He hablado con todos los cocineros amigos míos y no hay ni uno, que no haya pasado por 6 restaurantes. Es parte de la experiencia hasta que llegas a cierta madurez para entender cuál es el tipo de negocio que se amolda a ti como cocinero.

Pasé mucho tiempo resentido con la ciudad de Mérida, porque era mi restaurante y quebrar fue un fracaso que no esperaba en mi propia ciudad, hasta que un día entendí que el culpable era yo y me reconcilié con ella.

-¿El mayor éxito?

-Que me considero un embajador de Venezuela. ¿Sabes lo bonito qué es amar al país a través de su gastronomía? Es lo más lindo que me ha pasado: la vida me dio la oportunidad excepcional de representar al país en algo en la cual los venezolanos nos sentimos muy orgullosos como lo es nuestro acervo cultural.

Decidí hablar de mi país en un aspecto en torno al cual todos estamos de acuerdo. Ni siquiera tengo la tentación, absolutamente perversa de la mayoría de los venezolanos, de hablar mal de su propio país como una manera de oponerse al gobierno.



Me enorgullece que se me acerquen y me identifique primero: ‘tú eres venezolano’.

-¿Cuáles son los platos orgullo de tus fogones?

-La manera como yo cocino porque me gusta muchísimo mi comida. A lo que quiero llegar es que eso es más inusual de lo que parece. El punto es: ¡que rico lo que preparo! Hay millones de cocineros que no se comen lo que hacen. He tenido la fortuna de inventar una cocina que es la que disfruto comiendo dándole coherencia a mi vida. Amo los granos, entre los cuales, las lentejas son mis preferidas.

-¿Sueños por cumplir?

- Que el movimiento gastronómico venezolano se conozca mundialmente, como el mexicano y el peruano. Es mi gran proyecto de vida. Tenemos con qué.

-¿Cuánto tiempo puedes pasar sin acercarte al fogón?

-Yo cocino todo los días, es lo único que me relaja.

-¿Con cuál plato se puede curar una herida del corazón?

-Con clavitos de olor, porque un clavo saca otro clavo.

-¿Y la mejor receta para compartir una alegría?

- Con lo que la otra persona le gusta comer que es un acto de seducción purísimo. ¿Sabes quién es el peor cocinero? El arrogante, el que prepara los platos que le quedan bien sin pensar en lo que le gusta al otro. La única mesa profundamente seductora es que la que sirves pensando en lo que deleita al otro.

Los países y sus sabores

-¿Los sabores pueden definir a un país?

-¡Eso es precioso Dhameliz! El hombre perdió la capacidad de marcar su territorio y ya no sabe cuál es su espacio. Pretende que sea las paredes de la casa, las rayitas del mapa que limitan al país o el pasaporte.

La globalización rompe todas las barreras, pero además las delimitaciones pueden ser violentadas. Hoy en día en Venezuela basta para que un funcionario público se enamore de tu terreno para que te despojen. El territorio es una entelequia, entonces, la forma que el hombre moderno estableció su espacio vital ha sido a través de la gastronomía. Aprendes a comer cosas que a otros no les gusta pero te identifican como un pueblo. Te aseguro que si yo en medio de estos extranjeros -estamos conversando en unas tumbonas en los alrededores de la piscina del crucero Celebrity Soltice- pusiera acá una tabla de quesos criollos, con unos bollitos y unas hallaquitas ninguno se acercaría a comerse esa "vaina". Ninguno.

En cambio el grupo de venezolanos nos concentraríamos alrededor de la mesa: somos un territorio establecido por esa cocina. Y ellos nos mirarán como unos extranjeros y se preguntarán cómo nos atrevemos a comer eso, y nosotros las razones por las cuales ellos no lo prueban. La territorialidad lo establece el acervo cultural, lo intangible, lo inmaterial.

-¿Venezuela tiene un sabor?

-¡Uno no. Venezuela tiene una cultura gastronómica vastísima! Y no te lo digo por chauvinismo, pero he cocinado en todos los países latinoamericanos menos en Bolivia y Paraguay, en los demás de arriba hacia abajo. Y yo pongo una de las recetas de la cultura gastronómica tradicional de cada región a competir con el recetario popular venezolano y sigo considerando que técnicamente es la mejor, en serio, pero no nos hemos dado cuenta.

-¿Me puedes dibujar el mapa de Venezuela a través de sus sabores?

- Yo soy merideño y estoy cansado que me digan que el sabor venezolano es el ají dulce porque también es de Mérida, pero también el cilantro, el cebollín…

-¿Y el sabor de Guárico?

- La salazón. El chigüire, la baba.
-¿La costa?

- A pescado frito, tostón y podrías llevarlo más allá, hasta el cazón.

-¿Se diferencian la comida mantuana de caraqueñas con la valenciana?

-Son muy parecidas en el sabor agridulce aunque tienen puntos que las regionalizan.


Sumito Estevez: Hallaca Caraqueña 1/3

viernes, diciembre 31, 2010

Hermano, un filme de primera opción

Puede suceder que al querer ir al cine de su preferencia a ver alguna película para pasar un rato entretenido, casualmente no encuentre entradas o el tráfico evite que llegue a tiempo a la función deseada. En ese caso, ya estando en el sitio y no teniendo muchos ánimos de hacer otra cosa, tal vez decida conformarse con ver otra cinta, pero resulta que lo único disponible es una película venezolana de la que no sabe mucho y le da temor invertir el dinero porque puede resultar aburrida o en muchos casos inentendible. Supongamos que decide arriesgarse y que esa repentina segunda opción cinematográfica lleva por nombre “Hermano”.


Rocco Pirillo
Fotos: Rocco Pirillo



Hace pocos días la cinta, su director el venezolano Marcel Rasquin y su productor Enrique Aular, fueron noticia cuando en la capital de Rusia, la película obtuvo el premio de la audiencia, la crítica y el máximo galardón, el San Jorge de Oro, en la más reciente edición del reconocido festival cinematográfico moscovita de clase A. Tras una presentación especial, la prensa venezolana pudo conocer el por qué del reconocimiento y entendió que tanto ella como sus protagonistas, darán más de qué hablar a partir de su estreno al público el 2 de julio.



En una oportunidad durante una entrevista para otro artículo de Sinflash, Rasquin declaró:

“Hermano no es una historia de pistolas de barrio y de groserías, es una historia de vínculos, amor, solidaridad, sobre lo digno que es perseguir un sueño, sobre la posibilidad de alcanzarlos, sobre las cosas que tienes que sacrificar para alcanzar el sueño, sobre la hermandad” y no pudo haberla definido de mejor manera.





Es una cinta bien hecha y, a diferencia de otras nacionales, muy bien contada que lleva al espectador por un paseo de emociones ambientadas en la realidad de muchos venezolanos. Lo más importante, es que efectivamente produce algo en quien la ve y le brinda un claro e importante mensaje. Es una película hecha con talento nacional que sin duda vale la pena ver. Ciertos detalles técnicos como el granulado de la imagen en ciertas escenas o cortes que pueden resultar un poco raros, quedan en muchos planos atrás con el desenlace inesperado, emocionante, crucial y adecuado que tiene la historia.

Puede que cuando salga de la función donde “sin remedio” cayó, no solo usted si no también su opinión sobre el cine venezolano haya cambiado un poco. Es muy probable que salga recomendando “Hermano” como primera opción de calidad para disfrutar. Esta vez si los aconsejados no encuentran entradas, al menos usted podrá sentirse orgulloso de un gran producto venezolano.

Fuente: Sinflash
____________________________________________________

"Hermano" golea la gran pantalla

Hermano, ópera prima de Marcel Rasquin que estrena este viernes, podría ser el fresco de un país, representado en un equipo de fúbol, cuyos sueños se ven truncados por miles de obstáculos como la carencia de infraestructura y apoyo, la falta de tradición en este deporte, la corrupción y politiquería incrustadas en las instituciones deportivas y hasta el resentimiento, odio y egoísmo, que a veces nos impiden trabajar en grupo. Pero no es esa la pretensión de la película de Rasquin, que más bien prefiere centrarse en la "pequeña" historia de dos hermanos de crianza, cuya realidad los aplasta, los sofoca, se quiebra dejando el camino lleno de espinas y vidrios partidos.



Daniel y Julio juegan fútbol en el barrio La Ceniza. Quieren llegar lejos en un deporte que no reina dentro de las preferencias de su entorno -lo cual hace el sueño más dramático-, un ambiente donde dominan la violencia, las drogas, el alcohol, la mafia, los embarazos no deseados...

Desde la primera escena, Hermano atrapa al espectador. Una desgarradora realidad sirve para engancharlo: la de un bebé abandonado en un basurero, con un llanto que taladra la conciencia. Luego vendrán las muy bien logradas secuencias de entrenamientos y partidos de fútbol, y de violencia en el barrio.

Marcel Rasquin se vale de actores poco o nada conocidos (Fernando Moreno y Eliú Armas, como Daniel y Julio; Marcela Girón, como su madre, y Alí Rondón, como el portero) para lograr situaciones verosímiles, que las alejan de asociación alguna con personajes o historias de la televisión, medio predominante en la cultura venezolana. No obstante, hay profesionales como Gonzalo Cubero, quien interpreta a un entrenador con un rol patriarcal bien importante en la trama, y Alberto Rowinsky, como el entrenador del Caracas Fútbol Club.

Resulta gratificante toparse con películas como ésta en la cinematografía nacional, con una buena historia llena de dramatismo, emoción y sensibilidad. ¡Gol del cine venezolano!





Ángel Ricardo Gómez

EL UNIVERSAL

martes, diciembre 28, 2010

Janet Hoenicka, biologa venezolana

Janet Hoenicka Blanco, dirige el  Laboratorio de Neurociencias del Servicio de Psiquiatría del Hospital 12 de Octubre de Madrid, cuyas investigaciones en equipo han descubierto la participación de una nueva proteína en la predisposición a las adicciones. Sumado una pieza al complejo rompecabezas que es el genoma humano y da pistas sobre los factores biológicos asociados a las adicciones.
El descubrimiento fue publicado en el número más reciente de la revista Biology Phychiatry, como resultado de una investigación que comenzó hace siete años con el análisis del marcador genético TaqIA ­el más estudiado en Psiquiatría­ y su relación con el alcoholismo.






Según la doctora Janet Hoenicka, investigadora principal del estudio, "en el año 2004 se descubrió que este marcador estaba dentro del gen ANKK1 -y no dentro de DRD2 como se suponía- y hasta que se ha publicado nuestro trabajo nadie había descrito su funcionalidad, ni encontrado su proteína".

Según los investigadores, en el estudio no sólo se ha identificado la nueva proteína, sino también su localización en el espacio y el tiempo.

"Ahora sabemos que la proteína ANKK1 está en unas células cerebrales conocidas como astrogliales que están presentes no sólo en el cerebro adulto, sino también en el periodo embrionario. Estas células asumen un elevado número de funciones clave en la actividad nerviosa".


La investigadora aclara que "el hallazgo de la proteína es la pieza que faltaba para una mejor comprensión de la relación entre el marcador de este gen y estos trastornos psiquiátricos asociados", y subraya que los resultados de la investigación abren un escenario novedoso para profundizar en el conocimiento de los mencionados trastornos.

El Laboratorio de Neurociencias del Servicio de Psiquiatría del hospital Doce de Octubre desarrolla varias investigaciones centradas en la relación de esta nueva proteína con el sistema dopaminérgico en el cerebro.
 
La investigación allana el camino para la creación de fármacos que actúen sobre el sistema dopaminérgico del cerebro en el tratamiento de trastornos sociales. En un futuro, cuando puedan establecerse perfiles genéticos completos, el conocimiento generado permitirá identificar al individuo que está en más riesgo de volverse adicto y así evitar el consumo.
"Como parte de la vulnerabilidad está en los genes, se podrá observar la conducta de la familia de uno y saber que si hay una incidencia mayor de adicciones, entonces debemos cuidarnos.



Ciencia y Ambiente
"Nos levantamos a diario con un cerebro diferente"

Janet Hoenicka Blanco egresó de la Universidad Simón Bolívar hace más de 20 años y ha centrado sus estudios de biología en el cerebro, un tema que la apasiona y del que, asegura, aún falta mucho por descubrir.

"Se trata de algo tan complejo como el comportamiento, que es el reflejo de lo que ocurre en el cerebro.
Hay muchas neuronas, cada una es una célula única y cada vez que hace sinapsis se crea otra. Es maravilloso.

De esa plasticidad cerebral nos queda mucho por conocer". Hoenicka, de 45 años de edad, se doctoró en 1994 en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de la Universidad Autónoma de Madrid, en España.

Janet Hoenicka, investigadora principal del trabajo, es también la IP de los dos proyectos FIS que han financiado el estudio. Para ella, el primer hallazgo fundamental –la identificación de la expresión del gen, ya que hasta ahora no se sabía que existía ni se había visualizado la proteína ANKK1- es "la pieza que faltaba para una mejor comprensión de este fenómeno genético y de la patología subyacente a los trastornos asociados al TaqIA".
Fuente
Universidad Simon Bolivar
Gen.es

viernes, diciembre 24, 2010

Los sobrinos celebran al Tío Simón

A propósito del cumpleaños 82 de Simón Díaz, sus "pupilos" televisivos le rinden tributo recordando el programa infantil que, hace 25 años, compartieron a su lado Contesta por Tío Simón: El programa infantil de una generación



por Efraín Castillo|
imagen: Patrick Dolande  |
Revista Estampas, domingo 8 de agosto de 2010





"Notichamo, notichamo, el mejor noticiario infantil venezolano", "De chinchorro a chinchorro...", "¡Muchacho, dame esa 'china'!". Si le suenan estas frases, usted es parte de la chiquillada que, entre 1985 y 1991, pasó tardes sintonizando Venezolana de Televisión para encontrarse con el "Tío Simón" y sus "sobrinos" en uno de los programas representativos de la TV de los años ochenta: Contesta por tío Simón, show especialmente dirigido al público infantil, creado por el reconocido músico y compositor Simón Díaz.



Aunque nació como un programa emitido los viernes en el que Díaz ponía a concursar a infantes de todo el país cantando coplas sobre la cultura venezolana, la aceptación del público fue tal que, poco después, el formato se amplió a cuatro shows diarios adicionales con música y bailes criollos, consejos científicos, historia y hasta ecología. Todo con niños como anfitriones.



Así, dos hembras y dos varones que no habían culminado la primaria y representaban el mestizaje vernáculo se convirtieron en animadores de sus propios espacios y toda Venezuela los adoptó como sus "primitos" televisivos. Virgilio García (Chusmita), Wilmer Machado (Coquito), Zurima Barba y Teresita Duque habían saltado a la fama y sus nombres quedarían tatuados en el imaginario de una generación a la sombra de un gran árbol: el Tío Simón.

25 años después, los críos de entonces transitan mundos diferentes, pero todos coinciden en que Contesta por tío Simón es uno de los hitos de la TV nacional, dominada hoy por el reggaetón y la violencia. Haga click, lea y escuche las diferentes anécdotas y recuerdos que los "sobrinos" del "Caballo viejo" quisieron compartir sobre su paso por este programa y su significado para el país.



Chusmita, el primero
Virgilio García Tirado (Chusmita) conoció a Simón Díaz antes de que el programa Contesta por tío Simón fuera concebido. De hecho, ambos grabaron un dúo en 1983 que sirvió de base para el concepto educativo del show creado por el autor de Caballo viejo

Podría decirse que Virgilio García Tirado es el primer sobrino artístico de Simón Díaz, porque antes de que naciera Contesta por tío Simón ya llevaba un tiempo trabajando con él. "Cuando tenía cinco años (1980) participé en el Festival de la Canción Infantil que organizó Sábado Sensacional y quedé de segundo lugar con la canción Oye Chusmita, de Luis Cruz, que me valió el apodo que conservo actualmente. En 1983, Oscar Serfaty, mi padrino musical, le propuso a Simón que me escribiera una canción, la grabamos a dúo y así nació el tema de preguntas y contestas entre él y yo. Luego hicimos unos micros educativos y él decidió hacer el programa".

Como un soldado al pie del cañón estuvo Virgilio durante los seis años que duró el show. "Ese programa fue pureza, belleza y aprendizaje: era nuestro patio de juegos, pero, sobre todo, se promovía la hermandad".

Aunque su cabello ya no tiene el "corte totuma" de infancia e incluso se le asoman algunas entradas, le agrada que todavía lo recuerden como uno de los "primitos". Hoy de 35 años, Virgilio cría una hija de 12, mata "tigritos" como cantante criollo y sigue uno de los caminos que le trazó Díaz. "Tengo un programa en www.radioclickdigital.com (Venezuela Digital), en el que exponemos a nuevos cantantes. Queremos crear un sello disquero para esos valores, porque tenemos que cuidar nuestra cultura. Y eso lo aprendí de Simón, una universidad de sabiduría".
 
 
 
Dulcemaría, la otra sobrina
Dulcemaría Pilonieta comenzó como modelo del programa. Poco después tuvo mayor participación. Hoy es administradora y tiene un postgrado en recursos humanos.
 Imagen: Cortesía Dulcemaría Pilonieta
 
Junto a Jessica Braun, Dulcemaría Pilonieta -conocida como la "pecosita"- era la sexta niña que completó el crisol de razas que representó el elenco de "Contesta por tío Simón". Hoy Jessica vive en Australia y Dulcemaría en Madrid. Pilonieta conversó con Estampas vía email
 
¿Cómo llegaste a Contesta por tío Simón?

"Fue en el año 1985. En el programa estaban buscando a "la pecosita". Lo poco que recuerdo de eso, es que fui un día al estudio y nos presentaron a las tres finalistas en el programa (Jessica, otra niña y yo). Luego tuvimos que ir a un casting con el director musical, quien nos hizo cantar, bailar y actuar. En un principio no quedé seleccionada ya que fue Jessica la escogida; sin embargo, al mes fui llamada para entrar en el programa como "modelo". Mis funciones eran estar al lado de los participantes de las contestas y luego llevar los premios: una cesta de productos. Luego, con el tiempo, poco a poco me fueron dando más responsabilidades hasta estar a la par de mis otros compañeros, los cuales ya tenían un año de antigüedad dentro del programa".

¿Alguna anécdota que puedas rememorar respecto a alguno de los programas?

"Sí, la gala final del Festichamo. Era un programa en vivo que hacíamos en un teatro (los otros se hacían en estudio). Preparábamos con bastante tiempo de anticipación todas las coreografías y había que ensayar una y otra vez. No podíamos darnos el lujo de equivocarnos, porque el público estaba al frente. Teníamos contacto directo con él. Además usábamos nuestras mejores galas. Normalmente cantábamos en vivo, pero en este caso íbamos a un estudio a grabar las voces. Eso era muy emocionante. También tengo muy bonitos recuerdos de cuando salíamos de gira por el interior del país. La gente era muy abierta. Nos daban regalos, nos abrían las puertas de sus casas. Se desvivían por mostrarnos su cariño".

¿Qué significó para ti haber estado en una de las producciones infantiles referencia de la televisión de los 80?

"En mi caso fueron cinco maravillosos años en los que además de divertirnos haciendo el programa, aprendimos muchísimas cosas sobre nuestro país y valores personales que hacen que hoy en día seamos quienes somos y me atrevería a decir que así como lo fue para mí, también lo fue para toda la generación que nos seguía día a día".
¿Qué hiciste después de este programa?

"Luego de salir del programa participé en numerosas telenovelas y unitarios para la televisión (Emperatriz, Mundo de Fieras, Bellísima, Peligrosa, Macarena, Pecado de Amor, Todo por tu amor, Hechizo de amor, entre otras). A la par cursé estudios de Administración de Empresas Turísticas y luego hice un postgrado en Recursos Humanos. Desde que dejé la televisión, he trabajado en compañías relacionadas con mis estudios".

¿Tus recuerdos de Simón Díaz?

"Significó "Mi Tío Simón", un tío que todas las tardes me enseñaba a conocer y a querer a mi país. Al Tío Simón le tengo un cariño muy profundo ya que considero forma parte del patrimonio cultural de Venezuela"

¿Qué está haciendo Dulcemaría hoy día?

"Estoy radicada en España, país en el que vivo desde hace 5 años. Estoy casada y tengo una hermosa hija de 6 años que tiene la vena artística de su madre y que cada día me sorprende con sus ocurrencias, su picardía y hasta con sus travesuras".



El "Supercoquito"

Wilmer Machado quedó inmortalizado como Coquito luego que ingresó a Contesta por tío Simón en 1985.


"Se busca un niño de color arrosquetao, de cabello ensortijao, que cante, que baile y que sea dicharachero". Todavía Wilmer Machado recuerda este llamado en verso que hizo Simón Díaz en televisión para el casting de muchachitos que, como él, quisieran formar parte de este espacio. "El programa estaba al aire con Chusmita, Teresita y Zurima, pero buscaban un cuarto integrante, que por exigencia de Simón tenía que ser negrito. Fui a una prueba, me pusieron a cantar y bailar con Teresita y me aceptaron. En mi primera aparición, le frenaba en los pies a Simón con una bicicleta y le decía 'Soy Coquito' (el nombre que él me había puesto)".

"Los lu, los lu, los lu, los lunes son de Coquito, Coquito con tío Simón, pa'que pasemos un rato aquí en la televisión", decía la canción con la que todavía lo saludan en la calle, algo que considera la mayor expresión de cariño del público. De Contesta por tío Simón resalta el legado de venezolanidad. "Para quien no lo recuerde, Simón hizo Festichamo, un festival que promovía la canción nacional y el talento infantil. Demostramos que sí puede exaltarse nuestra cultura sin aburrir y que puede hacerse una televisión sana".

Ya entrado en los treinta, Machado sigue en TV, hace teatro (con su monólogo Crisilda recorre Caracas), tiene una orquesta y estudia cine en la UCV. "He trabajado como asistente de dirección de comerciales y películas". Ahora quiere reunir al elenco del programa en un espectáculo homenaje a su creador: "Simón nos dio la oportunidad de entrar a este mundo por la puerta grande. Él nos dijo que todos somos iguales, tengamos el color que tengamos, salgamos en televisión o no. Y eso lo dicen los grandes".
 
La emoción de Teresita

La niña morena de crinejas que acompañó al Tío Simón como uno de sus sobrinos televisivos es hoy una madre de 35 años y tres hijos que añora ver programas como los que co-protagonizó.

"¡Teresita, tenga juicio!", decía una voz en off en uno de los segmentos que ella encabezaba como parte del elenco de Contesta por tío Simón y de Teresita con tío Simón, cada vez que se le veía como una niña traviesa a la que se le subían las dos crinejas por una picardía.

Convertida ahora en una madre de 35 años, la señora Teresita Duque repite esa misma frase a sus tres hijos (de 18, ocho y seis años de edad) cada vez que debe orientarlos. Pero más que eso, anhela programas como el que ella coprotagonizó. "El tío aportó educación, valores. Con nosotros transmitía la idea de que los niños pueden divertirse aprendiendo. Y eso ya no lo ves hoy, porque todo es grito y violencia. Para mí ese programa fue una escuela, aprendí a cantar, a contrapuntear y supe lo que era una tonada. Nosotros conocimos de la cultura venezolana, pero también de ciencia y hasta de cómo proteger a los animalitos en extinción. Lo increíble es que mis hijos disfrutan mis videos".

Alejada de la pantalla chica y residenciada en Barlovento, Duque trabaja como cantante de la orquesta de la Guardia Nacional desde hace 15 años. "Me alegra cuando me reconocen en la calle, aunque ya no tengo las crinejas (risas). Incluso, en algunos bailes de la orquesta me piden que cante 'El jueves viene la emoción de Teresita, esta negrita la que está con tío Simón'".

La muchachita que en 1981 se dio a conocer cantando El Caracolito en Sábado Sensacional, se siente agradecida de haber tenido a Simón Díaz como mentor. "Crecí con él y hasta mis 15 años los celebramos juntos en un estudio de TV. Él fue y es mi gran maestro".
 

Aquella Zurima, la de los martes
 
De pelo largo y lacio, Zurima Barba se destacó por su imagen dulce y su gran estatura. La hoy modelo residenciada en Estados Unidos se siente orgullosa de ser sobrina artística de Simón Díaz, a quien considera Patrimonio cultural del país.
Imagen: Cortesía Zurima Barba
 
 
"Hoy es martes de Zurima, Zurima con tío Simón. Yo pondré mi corazón, ustedes la sintonía". Esto era lo que cantaba la espigada muchachita de pelo lacio Zurima Barba al inicio de cada emisión de su programa. La entonces niña se convirtió en la mujer que posa en la foto con la gracia camaleónica de lo que es: modelo profesional de pasarela, catálogos y comerciales desde hace 16 años. Residenciada entre Miami y Nueva York, la maniquí de 34 años ("cumplo 35 en octubre y recién me casé") no olvida su paso por este show.

"Me llevaron al canal ocho de paseo -cuenta vía telefónica- y cuando llegué Simón estaba allí y me preguntó si cantaba. Le dije que sí. Tomó el cuatro, me escuchó y terminé grabando con él un comercial para el hospital San Juan de Dios. Cuatro meses después me llamaron para Contesta por tío Simón. Lo que comenzó como algo pequeñito se convirtió en gigantesco. Hacíamos conciertos en el interior, cantamos en plazas de toros. Tuve mucha suerte al estar allí, porque hicimos una labor muy noble en pro de los niños. Les cambiábamos sus 'chinas' por pelotas para que no mataran pájaros. Además, este programa se dedicó a rescatar el folclor".

Pese a la distancia, recuerda con especial cariño a sus compañeros. "Hace poco me reuní con Coquito y fue bonito reírnos de estas cosas, porque aunque nos dio tristeza cuando el proyecto terminó, entendimos que la vida continúa".

"Gracias" es la palabra que le dedica al tío Simón. "Para el país es un ejemplo. Dio a conocer nuestra música en el mundo y con su trabajo, los de mi generación, supimos un poco más de Venezuela. Para mí fue un segundo papá. La última vez que lo vi fue en un concierto en el Carnegie Hall en Nueva York. Me acerqué y le dije: 'Soy Zurima'. Me abrazó y me contestó: 'Cómo has crecido, muchachita'. 'Pero sigo siendo tu sobrina y lo digo con orgullo', le respondí".
 
 
 

lunes, diciembre 20, 2010

Camilo Pino, gana XV Premio “Carolina Coronado” de Alemdralejo (España)

Camilo Pino nunca imaginó que su novela podría ser la ganadora del fastuoso “XV Premio Carolina Coronado de Novela, de Almendralejo” de España. Una noticia que le alegró la vida a más de un venezolano este sábado por la mañana, cuando la agencia de noticias EFE difundió que por unanimidad, el jurado presidido por la escritora española Espido Freire seleccionó la obra de este venezolano, entre un total 131 concurrentes.



“Ahorita estoy alucinado y sorprendido, como cuando te dilatan la pupila”, dijo Pino. Su novela será publicada por la editorial “Pretextos” y presentada el año que viene en Almendralejo.




En una entrevista exclusiva para lapatilla.com, Camilo cuenta la historia de cómo escribió su novela. Y es que Camilo es hijo de Elías Pino Iturrieta: hijo de gato, caza ratón.

lapatilla.com entrevistó a Camilo Pino vía telefónica. Vive en Miami, Estados Unidos, desde hace 11 años. Este viernes, pasada la tarde, recibió la llamada de un español. Pensó “no tengo nada que ver con el resultado del juego (del Mundial)”, pero la voz con acento le dijo: “habéis ganado el premio”, ríe, imitando la voz del español que le dio la grata noticia.

Para este venezolano de 39 años, el premio Carolina Coronado es una sorpresa. Pero lo que más le sorprende es que la gente en España “haya leído” su novela. “No sólo la leyeron, sino que con cada línea se pegaban más”. No perdieron el interés, por lo apasionante del tema.

Todavía digiriendo la emoción de haber ganado el premio, cuenta que “todo arranca en un momento en que todo el mundo tiene que renunciar, hay una peste, invasión de zamuros y es política, soldados marihuaneros, cosas por un lado como muy ligeras, pero muy trágicas”, dice.

Comenzó a escribir hace unos 3 años, cuando tenía tiempo “pero después se volvió como una obsesión, tanto, que le dediqué mis vacaciones, mis mañanas libres…el último manuscrito fue en marzo”, recuerda.

Hasta que un día, buscó los concursos en internet una editorial que no fuese demasiado grande, y “Pretexto” le pareció ” una editorial buena”. Y pensó que como tenían “libros muy bonitos y muy respetados”, creyó que podía tener oportunidad de ganar el premio Carolina Coronado, porque además tenían un buen jurado, y él, ” una historia más o menos interesante”.

Explica que escribió sobre El Caracazo, “porque la verdad es que me marcó muchísimo”. Estaba con un amigo en la Univesidad Central de Venezuela (UCV) con su amigo Carlos Palacios y el hermano de un amigo. “Cuando ví todo desde el techo de la ucevé (UCV) que todo era humo, por toda la ciudad”. Cree que ese es el momento cuando se define todo. “Todo comienza ahí, desde lo que ha pasado con la presidencia y con nuestra generación un poco perdida”, sentencia.

De ahí sale su novela, con “mucho drama y confusión,como una historia apocalíptica, como si el mundo se fuera a acabar, pero no se acaba”. Para Pino, el famoso viernes negro de la época de Luis Herrera Campins, fue una cosa “muy abstracta”, por eso cree que “Venezuela sería diferente, si no hubiese existido el 27 de febrero de 1989″.

Cuenta que la segunda sección de su obra “son puras llamadas telefónicas, la vida se mueve alrededor del teléfono, y todo se convierte en un gran rumor”. Y trata de recuperar “esas voces: viejas, políticas, de padres..”




Posted by Picasa


La trama



“Valle Zamuro” es la primera obra de Camilo Pino, “un Bildungsroman ambientado en la Venezuela de 1989, durante la explosión social, conocida como El Caracazo”. El proceso de maduración del joven Alejandro Roca es el centro de gravedad de la novela.

Un desencuentro amoroso y el terremoto social del 27 de febrero tienen un efecto transformador en la vida del protagonista. Una historia de fondo, sobre una invasión de aves de rapiña, cobra progresivamente dimensiones apocalípticas y eventualmente se confunde con los disturbios del Caracazo.

Una línea narrativa paralela, sobre el fracaso de una comuna hippie, se establece como puente entre las fantasías de Alejandro y el desenlace final.

Valle Zamuro sumerge al lector en un mundo descarnado y lo regresa

enriquecido por una experiencia de valor colectivo, pero el viaje dista de ser una caída libre. Se trata, más bien, de un recorrido entre sentimientos encontrados, una montaña rusa que pasa de lo cómico a lo trágico, de lo ridículo a lo sublime.

Un juez prófugo, un soldado drogadicto, ciegos por elección propia, ancianas vigilantes, el mundo de Valle Zamuro está mutando, y nada ni nadie es lo que Valle Zamuro ofrece.

Una mirada sincera sobre la juventud y la ciudad latinoamericana. A veces valiente, a veces pueril. Una novela en la que el protagonista se enfrenta a tabúes y convicciones sociales, y en el proceso involucra emocionalmente a sus protagonistas.




miércoles, diciembre 15, 2010

Se apagó la hermosa voz de la soprano Cecilia Núñez

Cecilia Nuñez,  nació en Caracas en el seno de una familia de profundas tradiciones musicales, se graduó como solista y maestra de canto en el Conservatorio Giuseppe Verdi de Milano, bajo la tutela del Maestro Ettore Campogalliani; y llegó a pisarlos más grandes escenarios del orbe y compartir con artistas tan importantes como Giuseppe Di Stefano, Alfredo Kraus, Tito Gobbi, Giuseppe Taddei, Manuel Ausensi, Carlo Bergonzi y Pavarotti.


MILVIA PIAZZA

ESPECIAL / EL UNIVERSAL

lunes 6 de diciembre de 2010 12:00 AM


La soprano venezolana Cecilia Núñez, falleció el viernes 3 de diciembre de 2010 en Catania, Sicilia, tras haber sufrido un accidente cerebro vascular que la mantuvo en terapia intensiva durante una semana en el Hospital Santo Niño.

En el Teatro San Carlo de Nápoles, por ejemplo, participó en el montaje de Lucía de Lammermoor junto con Luciano Pavarotti; y también en un Rigoletto al lado de Renato Brusón y Jaime Aragall.

Cecilia Núñez fue dirigida, además, por las más prestigiosas batutas internacionales, como Alberto Erede, Giuseppe y Franco Patané, Antonio Votto, Bruno Bartoletti, Pedro Antonio Ríos Reyna, Primo Casale, José Antonio Abreu y Gonzalo Castellanos. Sin contar que fue invitada a formar parte del jurado de concursos internacionales de canto lírico en Italia y Estados Unidos, como el Enrico Caruso de New York.

Cecilia Nuñez e Ines Salazar

El 21 de Mayo de 1980, en el Teatro Municipal de Caracas, presentó la ópera española Marina, de Emilio Arrieta, con un elenco encabezado por Alfredo Kraus, Albanese, Francisco Kraus , Cayito Aponte y Gilberto Noguera. Una presentación que aún recuerdan los grandes conocedores.


En el año 1988 ganó el famoso premio Oscar de la Lírica en Italia y el Premio Malibrán de la Comunidad Europea. Fue condecorada con la Orden Andrés Bello en grados de Medalla y Corbata por sus méritos artísticos. Y el 8 de marzo de 2005 recibió el Beato Angelico, premio que se otorga cada año en una localidad diferente de la provincia de Roma, y que a ella le fue entregado en Genazzano de manos de su querida alumna, la también soprano Inés Salazar, quien se despidió de su amiga y maestra cantando durante en el funeral.
 
Fuente:
El Universal

sábado, diciembre 11, 2010

Manuel Rojas, flautista venezolano

La ciudad de los atardeceres más hermosos se precia de haber sido testigo, el 7 de septiembre de 1978, del nacimiento de quien algunos años después se convirtiera en uno de sus más notables iconos musicales: Manuel Rojas. Ese flautista incomparable, orgullo de la región y de Venezuela, deposita en las boquillas de sus flautas un aire que le sale, no de los pulmones, sino del corazón; e imprime a sus dedos el típico ímpetu de un joven que anhela conquistar el mundo entero, a través de la música que ha aprendido a interpretar.

Ya ha pasado un tiempo desde que la carrera artística de este joven emprendedor comenzó su ascenso. La música popular venezolana le debe un importante aporte a su internacionalización. Una marca de flautas neoyorquina patrocinará su carrera y está sacando al mercado un modelo que lleva el nombre de Manuel Rojas. Qué orgullo!




Fotos: Daniel Arrieta



A un día de la celebración del aniversario número 457 de la capital larense, este afamado músico comparte sus experiencias viajeras con los lectores de esta edición especial y reafirma su compromiso de seguir trabajando duro por la defensa de los valores populares del país.
Es pedagogo y flautista de la Banda de Conciertos del estado Lara y de la Orquesta Municipal. Desde que tiene uso de razón, ejecuta este mágico instrumento, junto al cual ha traspasado los límites venezolanos para insertarse en la médula musical de otras ciudades.

Así como el mundo, desde hace más de una década, ha puesto los ojos sobre la cultura de los países de Centroamérica y América del Sur, también muestra fascinación por la música afrolatina, y es justamente con este género que Manuel Rojas se identifica.

Hace magia con su flauta y tiene la habilidad de lograr que quienes lo escuchan, fuera del país, vuelen por universos de ensoñación y viajen a América para descubrir lo que la música ha construido en este rincón del planeta.
Define la acción de viajar como una bendición, una experiencia maravillosa que le permite conocer nuevas culturas y formas de vida totalmente distintas a las suyas.

"Como la música es un lenguaje universal que traspasa las fronteras, he tenido la oportunidad de conocer y visitar muchos países y ciudades en todo el mundo, en donde he realizado giras de conciertos con distintos proyectos musicales, impartido clases y master class", precisa entusiasta.

A su juicio, no hay nada mejor que viajar para hacer lo que le apasiona. "Mi trabajo me induce, de cierta manera, a hacer turismo y es algo fantástico. Me ha permitido conocer muchos lugares que jamás imaginé visitar.

Siempre quise, desde muy pequeño, viajar y aprender de las naciones. Gracias al talento musical que Dios me ha regalado, he podido recorrer algunas.

¿Cuántas metrópolis del mundo has tenido la oportunidad de pisar?
-Un poco más de 50 ciudades; unas con fines netamente turísticos, pero la gran mayoría la he pisado flauta en mano.

Como nunca descarta la posibilidad de perderse en la ciudad que se propone descubrir, toma la previsión de solicitar una tarjeta del hotel para poder regresar, sin problemas, indicándole a un taxista su destino.

Se preocupa por buscar un mapa para ubicar los sitios más importantes a visitar y estar al tanto de las alternativas de traslado.


Se declara un incansable caminante de las metrópolis y adora todas las aventuras que supongan el aprovechamiento al máximo del tiempo. "Tengo que ser muy reflexivo a la hora de escoger los recorridos porque, en la mayoría de las ocasiones, los conciertos y las preparaciones previas me limitan el tiempo".

-¿Qué le gusta admirar de las naciones que visita por primera vez?
-Especialmente su música, pero también su cultura y gastronomía. Disfruto de la comida de cada lugar por muy exótica o rara que parezca.
-¿Con qué tipo de turismo se identifica: aventura, histórico, monumental, museístico, extremo...?
-Me encanta pasearme por los iconos históricos y monumentales de las ciudades.

La música también ha movilizado al ovacionado

Manuel Rojas por varios estados de Venezuela. Ha visto la estructura citadina de unas 15 ciudades. Y, como todos los amantes de los viajes que conocen este pedazo de tierra, subraya que es un país único.

"Tiene potencialidades que muy pocas naciones en el mundo poseen. Lamentablemente, no hemos sabido aprovechar, desde la perspectiva turística, la amplia gama de opciones que ofrece.

-Hay quienes aseguran que Venezuela es un paraíso escasamente mercadeado en el exterior. ¿Piensa igual?
-Sí, estoy totalmente de acuerdo. Esta nación no merece correr con esa suerte. Falta una mayor campaña
de promoción de sus riquezas en el exterior y el Estado venezolano debería invertir en este tipo de acciones y afianzar redes importantes de hoteles que le ofrezcan al turista posibilidades de adquirir paquetes con ofertas llamativas.

El éxito del tesón





sábado, diciembre 04, 2010

Oscar Grauer, la Silla de Profesor Visitante "Robert F. Kennedy"

El arquitecto Oscar Grauer, egresado de la Universidad Simón Bolívar, con Maestría y Doctorado en Diseño en la Universidad de Harvard, creador y coordinador de la Maestría de Diseño Urbano en la Universidad Metropolitana -según opiniones muy calificadas el mejor postgrado de la Unimet- fue invitado por el Provost de la Universidad de Harvard para ocupar -a partir de septiembre de este año- la Silla de Profesor Visitante "Robert F. Kennedy" en Estudios Latinoamericanos, cargo que ejercerá en la Graduate School of Design, donde se graduó hace treinta años.

Grauer es el primer venezolano que recibe este honor, del que también han sido objeto figuras de la talla de Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Domingo Cavallo y Antanas Mockus, entre otros. El Dr. Grauer se incorporó este año a la Academia de la Ingeniería y el Hábitat, donde ocupa el Sillón II. Dentro de su extensa y exitosísima carrera profesional cabe destacar el proyecto para la Reconstrucción de Vargas que realizó en equipo con David Gouverneur y sus trabajos sobre resolución de conflictos a través del manejo de los espacios públicos.

Datos curriculares

Oscar Grauer es Arquitecto, egresado de la primera promoción de la Universidad Simón Bolívar en 1977, obtuvo el título de Magister de Arquitectura en Diseño Urbano de la Universidad de Harvard en 1980, y recibió el Doctorado en Diseño Urbano de esa misma universidad en 1991.

Su interés por la relación entre las ciudades y el contexto en el cual se gestan, se evidencia en su tesis doctoral "Principios, Regulaciones y Forma Urbana: El Caso Venezuela", en la que demuestra un proceso de creación de regulaciones de diseño para nuevas estructuras urbanas, considerando principios de organización social, eficiencia y justicia, enmarcados dentro una cultura específica.

Se incorporó a la Universidad Metropolitana en 1994, como Coordinador del Proyecto del Postgrado en Diseño Urbano, teniendo bajo su responsabilidad los estudios y acciones para crear la maestría, bajo la figura de convenio entre la Universidad Metropolitana, la Universidad de Harvard, el Ministerio del Desarrollo Urbano y Lagoven, S.A. Coordinó y supervisó desde la estructuración del programa y su desarrollo curricular, hasta la aprobación del Plan de Estudios. Desde 1995 es coordinador de la Maestría en Diseño Urbano. Es, también, profesor de Taller de Diseño Urbano y tutor de trabajos de grado. Ha sido gestor del Programa de Profesores Visitantes, del Instituto de Diseño Urbano para Alcaldes, la obtención de aportes y apoyo institucionales, así como el establecimiento de convenios de cooperación para su fortalecimiento. Ha realizado grandes esfuerzos para la difusión de los logros obtenidos y la promoción del postgrado a nivel nacional e internacional. En 1999 participó activamente en la concepción y organización del Centro de Diseño Urbano de la Unimet, donde interviene en el desarrollo de propuestas y planes urbanos.



Se incorporó a la Universidad Metropolitana en 1994, como Coordinador del Proyecto del Postgrado en Diseño Urbano, teniendo bajo su responsabilidad los estudios y acciones para crear la maestría, bajo la figura de convenio entre la Universidad Metropolitana, la Universidad de Harvard, el Ministerio del Desarrollo Urbano y Lagoven, S.A. Coordinó y supervisó desde la estructuración del programa y su desarrollo curricular, hasta la aprobación del Plan de Estudios. Desde 1995 es coordinador de la Maestría en Diseño Urbano. Es, también, profesor de Taller de Diseño Urbano y tutor de trabajos de grado. Ha sido gestor del Programa de Profesores Visitantes, del Instituto de Diseño Urbano para Alcaldes, la obtención de aportes y apoyo institucionales, así como el establecimiento de convenios de cooperación para su fortalecimiento. Ha realizado grandes esfuerzos para la difusión de los logros obtenidos y la promoción del postgrado a nivel nacional e internacional. En 1999 participó activamente en la concepción y organización del Centro de Diseño Urbano de la Unimet, donde interviene en el desarrollo de propuestas y planes urbanos.

Convencido de que el intercambio con otras culturas es un proceso enriquecedor para estudiantes y profesores, ha sido el principal responsable del Programa de Profesores Visitantes, dirigido al intercambio y confrontación de opiniones, conceptos y enfoques con profesionales de reconocida trayectoria en el campo del Diseño Urbano, que aporten no sólo un alto nivel profesional sino también diferentes puntos de vista culturales, económicos y sociales.

En esta misma línea, realizó gestiones que permitieron la visita a Francia de profesores y estudiantes de la maestría en abril de 1998 y la visita a Barcelona, España, en abril de 1999; las cuales han servido para conocer los procesos de gestión urbana y los productos obtenidos en esos países, con el objeto de entender y verificar la aplicabilidad de estas experiencias en Venezuela.


Posted by Picasa
Entre las actividades que ha promovido para el postgrado, se cuenta la columna "Entorno Urbano" que se publica quincenalmente desde marzo de 1999 en el diario El Universal, en la cual se emiten opiniones y postulados de interés nacional que incluyen aspectos sociales, económicos y políticos relacionados con el Diseño Urbano.

Para Petróleos de Venezuela desde 1981 hasta 1999, en el departamento de Desarrollo Urbano de PDVSA Servicios y anteriormente en la Gerencia de Desarrollo Urbano de Lagoven, fue asesor en materia de planes, programas y proyectos relacionados con los asuntos urbanos, y en la formulación de mecanismos para promover desarrollos habitacionales. Para mencionar algunas de sus actividades: Entre 1986 y 1987 fue Gerente de Planificación del Proyecto Tamare, en el estado Zulia; de 1983 a 1986 fue coordinador del equipo multidisciplinario encargado de analizar la viabilidad de dicho proyecto, así como supervisor del Plan Maestro de la ciudad de Judibana, estado Falcón; y en 1993 participó en la revisión de la Política de Desarrollo Urbano de la Comunidad de PDVSA.

De 1991 a 1994 fue asesor de la Dirección General Sectorial de Ordenamiento Urbanístico del Ministerio del Desarrollo Urbano, en materia de evaluación y formulación de criterios para la Comisión Nacional de Normas Técnicas de Edificaciones y Urbanizaciones, así como en relación a los procesos de re-estructuración y transferencia de competencias, revisión del contenido y utilidad de los planes de ordenación urbanística, planes de desarrollo urbano local y planes especiales, ordenanzas de zonificación, arquitectura y urbanismo.

Postulado por la Universidad Metropolitana, participó en el curso Urban and City Management (Gestión Urbana y Municipal), organizado por The World Bank Institute con la colaboración de la Alcaldía de la Ciudad de Toronto y el Canadian Urban Institute, que se llevó a cabo en Toronto, Canadá, en 1999. Como resultado de esta intervención ha sido invitado por el Banco Mundial, como conferencista, para representar a la Unimet en tres ediciones sucesivas del mencionado curso.

En 1997 le fue otorgado como representante de la Universidad Metropolitana, el premio "Investigación y Docencia" de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, por la creación y puesta en marcha de la Maestría en Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana. Un reconocimiento al aporte para la formación de profesionales que contribuirán con su creatividad y capacidad a elevar la calidad ambiental y de vida de nuestras comunidades.

Junio 2000

Fuentes:
Fotos: Entrevista